No siempre sale todo como queremos que sea, pero lo encajamos según nuestra personalidad. De nada sirve intentar ser otro, o fingir ser quien los demás quieren que seamos.
Todo lleva nuestro sello, y seremos reconocidos por nuestra forma de actuar. De nada sirve lamentarse de nuestros errores, si como humanos los tendremos siempre. Ganar y perder es el resumen de la vida si la tomamos como un reto; pero lo tomemos de una forma u otra, lo que hacemos es "vivir", y ello conlleva sentir a nuestra manera, según la estructura de nuestro corazón.
Hay que afrontarlo todo como venga, sin darle más vueltas; y muchas de las cosas que vendrán serán consecuencia de nuestras actuaciones, aunque otras serán totalmente fortuitas.
No he hecho planes para un nuevo año, ¿para qué?. si sólo se trata de seguir viviendo...
En 1684, Jean-Baptiste Mouron, de 17 años, fue acusado de incendiario y condenado a galeras durante 100 años y 1 día. Mouron cumplió el castigo íntegro y quedó libre a la edad de 117 años. Falleció unos años más tarde.
Se cuela el amor entre las fisuras, como aire frío que encoje los pulmones. El reflejo de su luz deja ver la sombra de un hermoso perfil.
Hay un movimiento en el alma, un vaivén que mece las horas dejándolas escapar.
Vuela entre los campos el pájaro del sentimiento, y con su canto, señala los árboles donde aparecerá la primavera. Busca el cobijo de las grutas, y anida en las entrañas.
El sol dará calor, y el corazón será lupa que haga prender la paja. La pasión se apropia de cada célula. Arde la vida.
Los cardos iban arañando sus piernas, pero eso no se oponía a la felicidad de sentirse libre y leve en sus andares sin camino.Con el aire frío sobre su cara, y tierra y hierba bajo sus pies, en amalgama obligada por el abrupto terreno.
No deja el pasado de llegar una y otra vez a la mente, pero una puerta de escape le hace vivir el presente, a pesar de todo. Ha hecho borrón y cuenta nueva, y ni el futuro tiene poder sobre ella.
La laguna que ha formado el agua en sus arrebatos, hace de espejo a una sonrisa feliz. Su quietud recuerda la sensibilidad del aire, que pasa lento y acariciante. Un tímido rayo de sol se mira en el agua. Quizá, asustado de su belleza, no se deja ver en todo su esplendor.
Las espinas marchitas y secas habían caído del corazón, todas la heridas se mantenían cerradas en un hermetismo reparador y blindado.La ceguera había dado paso a una nítida visión de las cosas. En la pupila se reflejaban claros los sucesos. En sus ojos asoma la humedad a que dio paso el sinfín de emociones felices.
Hoy la vida se muestra amable y amistosa. Se ha reconciliado con ella, y tira de ella por caminos agradables.
Que variopinto es el mundo, y que estrechos son los lugares que acotamos. Nos limitamos mucho, nos quedamos con lo más cómodo, con lo que se parece a nosotros. Todo lo que lleva problema, lo solemos dar de lado.
Creo que a su vez, al hacer círculos tan cerrados, no sólo acotamos nuestro corazón, sino que también nuestra mente, y nuestro crecimiento como seres humanos. Cerrar los ojos a las realidades crudas, nos hace mermar como personas.
Entre paisajes caminan mis pies alados, aunque el corazón pesa cuando va cargado de amor.
Todo cabe en el saco del alma, y voy arrastrado la vida a mi lado.
Mil rostros para dibujar la ternura, como motor los besos.
Hay guaridas en donde se esconde la tristeza, paradas de un camino largo, oscuras cuevas donde no penetra la luz de las estrellas; pero muchas veces duermo al raso, sobre la hierba que humedece mi piel de sentimiento, y acoge la luz extraña del universo. Entonces la brisa pasa templada y silenciosa para no detener mis sueños.
La indumentaria no hace a la persona. No siempre nos habla con exactitud de quien la lleva, o aplicamos cualidades erróneas para lo aparente. El caso es que solemos juzgar a la ligera, por signos externos. En realidad, nunca deberíamos juzgar a nadie, aunque solemos ser raudos en ello.
Es muy difícil saber lo que hay debajo de las apariencias, o debajo de las mismas acciones. Somos como resortes que saltamos con lo que nos estimula, y no todos recibimos los mismos estímulos, porque no todos vivimos la misma realidad
Hay que intentar ponerse en el lugar del otro para poder comprenderle, pero ni aún así no le llegaremos a conocer por completo. Es más, nosotros mismos no nos acabamos de conocer nunca del todo, y a veces nos sorprendemos con nuestras reacciones.
Me he hecho unos peldaños de ladrillo para asomarme al mundo. Desde aquí, al ser todo un poco más pequeño, he perdido los miedos. Puedo admirar cada cosa despojada de su grado de suntuosidad, y así me gustan más, pues adoro lo sencillo.
Freno mi impetuosidad para tocar cada estrella, quiero que mis caricias sean leves para no apagar su luz. En el centro, como si fuera el ombligo del mundo, veo un círculo donde están mis amigos y las personas que quiero. Intentaré trasladarles lo que necesiten, aunque me pueden llamar la atención, ya que el mundo es como unos grandes almacenes, y puede que no me permitan toquetear las cosas. De todas formas, captarán mejor el sentimiento al enviárselo desde estas alturas donde hay cosas que me dan vértigo.
Es triste cuando a la llamada de atención del color rojo, he acudido a ver de qué se trataba, dándome cuenta que era una sangrienta guerra. Veloces mis dedos han despojado de todas sus armas a los soldados, y las soltaron al abismo. De todas formas son como marionetas llevadas a enzarzarse cuerpo a cuerpo. Sus dirigentes no deben saber dialogar. El poder es una cinta que ciñe sus cabezas haciéndoles olvidar el gran servicio que puede dar la palabra. El dinero es un saco pesado que da de lleno en su humanidad desintegrándola.
Mis manos son frágiles ante los terribles sacos, y las cintas compresoras. No sirven para
desintegrar esa cadena de terror; pero las mantendré separadas de los sacos, no tocarán cinta alguna. Blanco será el color que las vista, quiero la piel impregnada de ternura.
En todas partes los más fuertes han hecho las leyes y han oprimido a los débiles
Anne Robert Jacques Turgot
El hombre se descubre cuando se mide con un obstáculo
Antoine de Saint-Exupery
Si al franquear una montaña en la dirección de una estrella el viajero se deja absorver demasiado por los problemas de la escalada, se arriesga a olvidar cual es la estrella que lo guía
Antoine de Saint-Exupery
Hay dolores que matan, loa hay más crueles,los que nos dejan la vida sin permitirnos jamás gozar de ella.
Antonie L. Apollinarie Fée
La violencia es miedo de las ideas de los demás,y poca fe en las propias.
De la mirada saltan ríos de misterio, el desconocimiento de toda una vida, de tantas actitudes que nos llevan a buscar más allá, como si quisiéramos ir tirando de un hilo dorado para atravesar al otro, a su ser más íntimo, a su yo.
La curiosidad nos anima al trato, y nos hace sentir sed de su palabra, o sus gestos. Nos subyuga el misterio, y le confiere poder sobre nuestro pensamiento. Nos invade.
Los movimientos se hacen danza, y la voz música. En giros apasionados el otro nos envuelve y enamora.
La mirada de un amigo , es un abismo profundo, que te atrae hacia el fondo y produce en tu alma una cicatriz imborrable. De esa mirada ya sólo queda en mí, el recuerdo... y la cicatriz.
Una mujer granjera, al término de una dura jornada de labor, puso en los platos de los hombres de la casa nada más que heno. Cuando ellos, indignados, le preguntaron si se había vuelto loca, ella replicó: -¿Y cómo iba a saber que se darían cuenta? Hace veinte años que cocino para ustedes, y en todo ese tiempo nunca me dieron a entender que lo que comían no era Heno.
Es la traducción de la letra de la canción que está de fondo. Muchas gracias, Belén por dármela, porque me encanta.
Soy tu hombre
Si quieres un amante haré todo lo que me pidas, y siguieres otra clase de amor me pondré una máscara. Si quieres un compañero coge mi mano, o siguieres pegarme con rabia aquí estoy, soy tu hombre.
Si quieres un boxeador saldré al cuadrilátero, y si quieres un doctor examinaré cada centímetro de tu cuerpo. Si quieres un chofer sube, o si quieres engañarme sabes que puedes, soy tu hombre.
Ah, cómo brilla la luna, la cadena está demasiado tensa, la bestia no dormirá. He estado repasando todas las promesas que te hice y no pude cumplir. Pero un hombre nunca ha conseguido que vuelva una mujer, no suplicándole de rodillas. Yo me arrastraría hasta ti, nena y caería a tus pies, y aullaría a tu belleza como un perro en celo, y desgarraría tu corazón, arrancaría tus sábanas, diría, por favor, por favor, soy tu hombre.
Y si necesitas dormir un rato en la carretera, yo conduciré. Si quieres hacer sola la calle desapareceré. Si quieres un padre para tu hijo o sólo quieres pasear conmigo un rato por la playa, soy tu hombre.
Podemos leer en diversos manuscritos y códices de la época que, durante la Edad Media, la pena ordinaria para los condenados por delitos civiles relacionados con el libertinaje y la lujuria era la castración. Aunque parezca increíble está antigua costumbre, que puede parecernos bastante cruel, se siguió utilizando en países como Turquía hasta casi finales del siglo XIX.
Fue durante el Renacimiento cuando se comenzó a emplear la castración como un remedio quirúrgico contra enfermedades como la hernia. Además había voces que clamaban por la utilización de la castración quirúrgica como un remedio para evitar que enfermos de locura, lepra, epilepsia y cualquier enfermedad que se sospechase se transmitía por herencia pudieran procrear.
La vida ha de brotar esté donde esté. La muerte será un cambio de paisaje.
La soledad es sólo una palabra que no materializa lo que poseemos, pero siempre llevo la compañía de los que amo. Los constantes toques que dan a este corazón me dicen que estoy viva. La sangre no tomaría esta fuerza sin esa compañía. El amor me hace fuerte en el sinsentido.
El eje de las cosas es su imán. Todo, al alejarse, vuelve; y en el mío hay sembrado sentimiento. Aunque hoy me sienta lejos, volveré al amor.
deseo un deseo inconfesable que no cabe en un libro quiero escribirlo pero se parte el bolígrafo pero se corre la tinta pero se rompe el papel
deseo un deseo inconfundible que es un latido enorme quiero escribirlo pero no hay lugar alguno donde encaje ni palabra ni letra ni rincón sólo hay cavernas
cavernas y latidos
y aquí estoy arrojando monedas a una sima profunda por si hubiera fortuna en tanto siento ese pálpito feroz en mi cogote y corro el riesgo pactado de que emerja el dragón y me devore
Marcharé a allí donde habla el silencio fatigado, antes que la rutina de los días oscurezca mi felicidad. Porque hubo veces que confundí la vida con destino, cuando siempre fue camino y es el caminar sucesión de instantes que jamás se repiten. Marcharé allí donde ya acabó el ruido de los días. El sonoro silencio guiará mis pasos al elegir la opción en cada cruce consciente de que no hay retorno posible, de que no acaba el camino. Marcharé y no dejaré de existir. Seguiré… diluido en la tierra y los ríos… y en el aire, allí de donde vine a ser lo que soy con el discurrir de la existencia, que como tal es eterna y con el sentido ilógico de aquello a lo que no encontramos explicación.
Estrabón, historiador romano del siglo I d.c.,escribió que las mujeres del norte de la península llevaban vestidos con bordados de motivos florales. Quizás este gusto por los bordados de flores explique los mantones de los trajes regionales de toda España en general y de Castilla en particular..
También describe que usaban tocados cubiertos de un velo (…)
Una curiosa costumbre era que algunas doncellas se rasuraban la cabeza, pero Estrabón no menciona si eran sacerdotisas, esclavas, o alguna especie de voto.
HOMBRES
Poco sabemos de sus peinados, existen citas a que los celtas galos bebían "filtrando el líquido a través de susgrandes bigotes". Ciertamente con bigote aparecen representadosen muchas esculturas (celtas y del mundo grecolatino) y así se les presenta en el famoso Axterix. En Gallaecia se ha encontrado otra figura tambiéncon bigote.
De todas formas,enotrasfiguras aparecen sin bigotes (rasurados o con barba) y en algunos restoshumanos que se han conservado en ciénagas, aparecen con barba.
Con respecto a los vestidos, existenreferencias al uso de cuadros y rayas de brillantes colores enla ropa y han aparecido restos de tejido de este tipo en las minas de sal deHallstatt. Sin embargo, esto no podemos tomarlo por norma y existiría una lógica falta de uniformidad. En la península eran habituales pantalones más cortos que el las Galias, los braccae que luego copiaron los legionarios romanos.
LACERVEZA
Los romanos contaron en sus crónicasque los celtas de Iberia elaboraban una bebida fermentando cereales. Así, Estrabón la llamó con el termino griego "zytuos" y más tarde, Cayo Plinio la llamó "celia" si se obtenía de cebada o "cerea", si provenía del trigo. Finalmente, los romanos adoptaron el nombre de "cerevisia", de donde procede la palabra castellana "cerveza".
Como anécdota, Orosio cita que los numantinos se embriagaron con esta bebida antes de su último y desesperado combate. Él mismo escribió cómo se obtenía:"...por medio del fuego se extrae el jugo del grano de cebada, previamente humedecido; lo dejan secar y después de reducirlo a harina, lo mezclan con jugo frescos que luego hacen fermentar, lo que le da un sabor áspero y, al beberla, se siente un calor embriagador"
Buceando en el ruido, con un puñado de segundos en el bolsillo, las prisas por llegar al final del camino circular nos ciegan los ojos y taponan los oídos.
Cuando los peligros del Mundo estén en nuestra mirada, buscaremos desesperados un lugar seguro, y quizá, entonces, ya no quede ninguno.
La palabra puede expresar casi todo, y los actos llegan un poco más allá; pero la totalidad solo queda en el sentimiento, y este en la persona. Eso hace que jamás seamos capaces de conocer al otro del todo. Siempre habrá un recoveco en su corazón que quede sin explorar.
El amor adquiere su interés al querer caminar por esa cuerda que nos tienden para llegar al otro. El se adentra en estancias que nadie penetra, hace malabares, cae, se sujeta, levanta…Toda una aventura, la mayor odisea, que se desenvuelve en esos lazos que van de un corazón a otro.
Todo es maravilloso en estas escaramuzas, pero si casi se penetra la gruta del otro en su totalidad, pensamos que ya nada queda por ganar, y al no tener precipicios por los que pasearse, se nos viene encima la indiferencia, que hace que todo termine en una retirada.
Si al otro le quedaba más camino escabroso, le queda la desolación de haberle apartado de la tensión, de lo apasionado de su viaje. Es igual que al niño que le quitan un juguete de repente, sin razones, y no lo puede entender.
Esta lúgubre manía de vivir esta recóndita humorada de vivir te arrastra Alejandra no lo niegues.
hoy te miraste en el espejo y te fue triste estabas sola la luz rugía el aire cantaba pero tu amado no volvió
enviarás mensajes sonreirás tremolarás tus manos así volverá tu amado tan amado
oyes la demente sirena que lo robó el barco con barbas de espuma donde murieron las risas recuerdas el último abrazo ¡Oh!, nada de angustias ríe en el pañuelo llora a carcajadas pero cierra las puertas de tu rostro para que no digan luego que aquella mujer enamorada fuiste tú
te remuerden los días te culpan las noches te duele la vida tanto, tanto desesperada ¿adónde vas? desesperada ¡nada más!
En el repiqueteo de las gotas están los olvidos, y calle abajo corren perdiéndose, inalcanzables.
Las piedras se visten de brillo con los recuerdos, pero siendo como son, duras, se hacen impermeables.
La luz refleja en los vacíos, resaltando la hermosa soledad de todo principio. Un rayo atroz y calculado, había carbonizado todo lo viejo, y sólo quedala alternativa de renacer.
El hielo se hace paso entre soles hasta quedar acurrucado en un apacible rincón, donde sus rayos desleirán con delicadeza su escasa resistencia, y hecho agua, libre, jugará con la tierra; se filtrará por ella, descansará en espacios hermosos, y reflejará toda expresión que se asome a ella.
Nunca pudo ser capturado el sol en la noche y, como un gato negro, perseguía la luz. Sólo era una farola, y perdió su tiempo cuando podría haber estado haciendo arrumacos con la luna para verse argentada.
Con un lazo fue recogiendo los planetas, hasta ponerlos en la mesa de billar. Cuando la tierra caía por la tronera, se oían gritos al perder el equilibrio. La hacía entrar una y otra vez pues, mientras asustados creían que caían, no se atrevían a coger las armas. Así se divertíahasta marearse, pues siempre iba sujeta a un mapa de su planeta azul. Era difícil darse la tacada a sí misma, pero no imposible.
En un amanecer violeta volvió la paz. El tiempo siempre llegaba tarde…
Todas las luciérnagas acudieron a mis pies, y llenos de luz caminan. El agua fría calma la esperanza cuando atravieso el río. Aquellos campos se fueron, y despiertan mis ojos a la luz que enfoca hoy los girasoles.
La sensación que llega a la piel con el recuerdo, resbala en las palabras dichas, y cae. Cuando los disfraces ya no eran necesarios, la verdad salió a flote.
Lluvia y sol. Han lavado lo recuerdos que ahora adquieren los tonos de la luz. Se acerca la primavera con un saquito de nuevos sueños. La vida se hace danza.
Respirar es fácil, no tanto vivir. Se necesita fuerza y voluntad.
No se atiende a los consejos porque uno necesita aprender de la experiencia; pero sí es cierto que, a veces, atenderlos, nos ahorraría muchos sinsabores. Nunca hay que esperar a que las pérdidas sean tan cuantiosas, que el amor propio quede dañado.
Soy muy quejica, y entiendo que el tiempo que paso en quejarme, es tiempo perdido, pues nadie me hará caso. Al que nunca se queja, si un día lo hace, seguro que tendrá ayuda. Lo que sucede, es que a mí, mis propias quejas, me hacen compañía.
Hay personas que tienen el ideal puesto en algo tan perfecto, que les resulta difícil quererse; y nadie te va a querer más de lo que te quieras tu mismo.
Yo no entiendo mucho, y además, un montaje tan bello, seguro que no me saldría. Es un regalo de Belen y Pedro. Son todo unos artistas, y personas muy generosas.
Nunca podría agradecer con nada todo lo que recibo de cariño y atención.
En mi despertar no hay miedos, sólo una voluntad de enfrentar lo desconocido. El sabor de la vida me gusta, aunque la mayoría de las veces es agridulce. Quizá sea mi necesidad de sentir intensamente, pues es lo que me hace pensar que existo.
Tengo un castillo de sueños entre los dedos, y voy moldeándolo, sin que aún haya tomado una forma definida que me complazca. Todo es no tangible, pero palpo las noches, los amaneceres, el algodón de los cielos, las partículas galácticas. Todo lo alcanza mi mano imaginaria, y disfruto de su tacto misterioso.
Hay una realidad que, como agua, alcanza mis pies, los moja, y me hace sentir su alcance que va anegando mi todo hasta latir dentro, con fuerza. Una armoniosa realidad me rodea, me circunda, y me enlaza a la vida; pero esta mente frágil corre siempre tras lo desconocido, vuela como un ojo entre el misterio.
Cuando algo nuestro intacto se funde y me confunde somos uno en dos partes que sufren por su cuenta, desesperadamente algo nuestro se busca sin ayuda de nada algo nuestro encuentra.
La unión se realiza, la ausencia no atormenta, el dolor se desmaya, el silencio se expresa ~cuando el amor no dice la única palabra esta escrito el poema. Alto y profundo es esto que nos une, esto que nos devora y que nos crea; ya se puede vivir teniendo el alma del que esperas;
pena es tener tan solo una vida sólo una vida es poco para esto de querer sin recompensa~.
Hace unos años masturbarse estaba mal visto, la religión jugaba un papel importante en la sociedad estadounidense y este acto de onanismo era uno de los peores pecados. La gente creía que esta práctica comportaba desgracias de todo tipo, como el cáncer, impotencia, locura y debilidad mental entre otras. Ante este enorme problema el Sr, John Harvey Kellogg pensaba que tenía la solución. El Sr. Kellogg estaba seguro que el problema de que la gente se masturbase eran los hábitos alimenticios de esa sociedad, así que ideó unos cereales para la hora del desayuno. Fundado a su vez la compañía Corn Flake Company que más tarde se llamaría Kellogg Company.
Con estos cereales, más bien insipidos, intentó conseguir una sociedad pura y casta como su propio inventor que estuvo casado con su mujer y confesó que durante 40 años de convivencia no había mantenido relaciones sexuales, ni tan solo compartir su propio lecho aunque si habitación. Kellogg estaba a favor de la ablación química y en contra de los preservativos y el amor libre.
Hoy que la pena ya no devora la carne, la mirada es más perfecta. Se hacen recuentos de caídas para saber donde está el tropiezo, y no volver a caer. Aún la mirada se presenta dulce y esquiva, pero más alegre. No hay temor en ella de perder lo que no se posee.
He llevado los sentimientos a una capa más interna de la piel, así aparentan fortalecidos, aunque hay agujas muy largas que todo lo penetran.
El silencio se ha convertido en guarda de mis labios, en escudo que vela dignamente el pensamiento.
Por lógica todo debería ser respuesta a nuestros actos; pero a veces esto falla. Por ejemplo las personas que son víctimas de la envidia de otros, por muy bien que hagan todo, la respuesta es fruto de ese mal sentimiento.
A la larga supongo que todo sale, que se termina reflejando lo bueno de cada quien, y lo malo de cada cual; pero a veces es un proceso demasiado lento, e incluso uno puede morir sin verlo.
Pienso en van Gogh, en su trabajo, en la recompensa que obtuvo una vez muerto. No hay derecho a que todo se valore tarde, a que él no pudiera disfrutar de la fama que tiene. Eso, ¿Cómo se le retribuirá? No encuentro respuesta.
Ya están las mesas preparadas para la cena en palacio. Todo está en orden en sus inmensos jardines.
Han sentado a una harapienta a la diestra de los reyes, y no estando aún bien servido, había devorado su plato de pasado. No ha quedado nada, pues su estómago no será capaz de retenerlo, todo se digiere.
Mientras los comensales la miran atónitos, sorprendidos por su rapidez, entra en escena el gran príncipe. No se le ha esperado para el primer plato, y viene reclamando lo que ya no existe. Quería dar su aliento para que todo pudiera ser digerido con rapidez, pero la harapienta con todo había acabado.
El empacho hace que el estómago haga sonar su ronca voz, y el príncipe intenta pedir cuentas por el aire. Las horas perdidas en sus escarceos mundanos, no le dejaron ver que las letrinas todo lo habían absorbido.
Me han dado un premio, que parece ser doble. Sé que no lo merezco, pero también sé que se me da con cariño, y eso es lo que a mí me hace muchísima ilusión.
Ha sido Margot quien ha tenido ese detalle tan bonito. A ella se lo han dado por méritos, pues tiene un blog impresionante en todos los sentidos. ¡Gracias, Margot!
Es difícil escoger a quién dárselo, y supongo que nadie se molestará, pues todos me gustan, y a todos tengo cariño.
No soy muy dada a las letras, me expreso de una manera un poco escueta, siempre me faltan palabras, y nunca se decir lo que siento. Por eso, sólo diré algo breve de cada blog. Pero que sepáis que lo hago con mucho cariño.
A ciertas horas los comentarios que ponéis tardan horas en salir. algunos no salen hasta que yo respondo, y mi respuesta tarda horas en aparecer desde que la pongo.
Hoy, respuestas que estaban a la vista, han desaparecido y están por dentro. Otras han desaparecido del todo. Es un caos.
Es cuestión de uno de los servidores de blogia, que no anda bien. Dicen que han comprado uno nuevo, y nos irán cambiando. El caso es que unos están puestos en los servidores buenos, y otros en los malos. Imagino que en los malos estamos los blogs que no merecen mucho la pena; pero me parece demasiado injusto estas diferencias.
Siento las molestias, teneis demasiada paciencia. Me ha dado tristeza, la verdad...
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P.D.
Me han escrito de blogia diciendo que no se seleccionan los blogs, que es por el tiempo...
Ella amaba y recordaba, llevaba consigo su amor callado. En las ocasiones que algún lamento se escapaba, o un suspiro, aparecía un enano que estrangulaba los recuerdos.
No daba crédito a lo que sus ojos veían, pero era cierto. El gnomo se comportaba de manera feroz, pues no le ahorraba la desagradable experiencia de retorcerles el cuello ante ella; y los recuerdos sangraban. En un principio protestaba, pero el gnomo crecía en crueldad, por eso ella iba acallando la voz.
Llegó un tiempo, que temía recordar, no quería ver como perecían asesinados, prefería dejar la mente vacía, para que no se escapara ninguno. De esa manera el gnomo no podría asesinarlos.
Una mañana, se sentía distinta al despertar, no sabía que era lo que le sucedía, hasta que cayó en la cuenta de que ya no tenía recuerdos, nada le ataba al pasado. El enano ya no podría manchar sus manos de sangre, no podría seguir estrangulándolos.
Había quedado en su alma un vacío, y tomo fuerzas, al levantar, con la decisión de llenarlo.
La tradicional costumbre romana de vomitar en los banquetes con el único objetivo de poder seguir comiendo los innumerables platos que los componía se debe, según antiguas crónicas, al general romano Lucio Lucinio Lúculo (109-56 a. de C.) que es recordado más por este hecho que por cualquier hazaña en el campo de batalla.
Las palabras sirven para expresar ideas Una vez que las ideas se han comunicado las palabras se olvidan Me gustaría encontrar a alguien que haya olvidado todas las palabras Con ese me gustaría hablar