Construir la vida sobre recuerdos, es hacerlo sobre pilares de algodón y pintarla del color de la añoranza. Es querer dormir en una fina tela de araña y despertar en el suelo.
Arquitecto de monumentos caricaturescos soy, peón de absurdos. Intentar atrapar el tiempo que pasó, es como atrapar el aire. Un mito llevo en el corazón, verdugo cruel que decapita mi vida.
Curvas se vuelven, las líneas rectas que intento trazar en mi sendero. Mi futuro se convierte en una incógnita sin solución, adivinanza sin sentido.
Parece ser que no todo en la teoría de la evolución está dicho...Se supone que para pasar del agua a la tierra, deberían los animales desarrollar sus pulmones, pero han descubierto una rana, que le sucede lo contrario: ha abandonado sus pulmones, no le son necesarios, por lo visto esto le ha pasado también a alguna salamandra.
¿Y si resulta que toda la evolución fuera al contrario de cómo la pensamos? ¿A que estamos abocados a convertirnos?
En su día se encontró un fósil de un pez, en transición a animal con cuatro patas, el Tiktaalik. ¿Si hubiera sido al revés, el animal tetrápodo convirtiéndose en pez? No, no será así, pero por imaginar que no quede.
Mientras flotaba sentía el nerviosismo de su madre. Ella también lo estaba, pero tenía muchísimas ganas de dar el paso. Le abrasaba la curiosidad por ver su cara, la de su padre, y la de toda esa gente que presentía siempre cerca.
La verdad es que allí se estaba bien, en comunicación tan directa con ella, en esa soledad que las unía con tanta fuerza. Cada día ocupaba más espacio, y tampoco quería incomodarla tanto; además, su cara tenía que expresar toda esa dulzura que la hacía sentir, y quería verla. A él le presentía muy cercano, y aunque de una forma distinta, sentía que formaba parte de ella, que estaban estrechamente unidos.
Llego el día, y escuchaba los preparativos. El corazón de su madre llevaba un ritmo diferente, estaba muy nerviosa.
La luz era intensa, las caras desconocidas, y ella, con esa cara tan hermosa yacía durmiendo. Tenía ya ganas que la soltaran, que la acomodaran junto a su pecho para poder sentir su piel.
Fue tan profundo ese roce?Inexplicable el sentimiento a través de la dermis. Ahora reía, la miraba, y se perdía en ella; pero él faltaba. Era un reflejo de tristeza en la mirada de su madre.
No habían pasado muchos minutos cuando ella dio un respingo que la sobresaltó. Era él que llegaba apresurado. Venía de un largo viaje, y al notar su mano entre la suya, pudo sentir como se removían los pilares de la tierra estremecidos por tanta felicidad.
Todo quedaba en silencio, todo era sentimiento y novedad.
Mujer, difícilmente puedo expresar Mis emociones mezcladas y mi pensamiento Después de todo, te estaré por siempre en deuda Y mujer, intentaré expresar Mis sentimientos internos y mi agradecimiento Por mostrarme el significado del éxito
Ooh, bien, bien Doo, doo, doo, doo, doo Ooh, bien, bien Doo, doo, doo, doo, doo
Mujer, sé que entiendes El pequeño niño dentro de un hombre Por favor recuerda mi vida está en tus manos Y mujer mantenme junto a tu corazón Sin embargo la distancia no nos mantiene separados Después de todo está escrito en las estrellas
Ooh, bien, bien Doo, doo, doo, doo, doo Ooh, bien, bien Doo, doo, doo, doo, doo Bien
Mujer por favor déjame explicar Nunca quise causarte pena o dolor Pues déjame una y otra y una y otra vez decirte
Te amo, si, si Ahora y por siempre Te amo, si, si Ahora y por siempre Te amo, si, si Ahora y por siempre Te amo, si, si
No son buenas las normas, no me gustan, pues hacen estragos con la libertad. Nos fiamos de ellas y por ellas juzgamos al resto, cuando en realidad, cada uno es totalmente diferente, y no puede ser que sea guiado por las mismas cosas que el otro.
El respeto sí, el respeto al otro, si es que no es innato a nosotros, si se debe enseñar. El principio de aceptar que el otro es diferente y no tiene por qué ser como a nosotros nos apetece. Y el hecho de saber que somos muy libres en nuestra actuación, pero que esa libertad nunca puede implicar dañar al otro.
La norma es una de las principales fuentes de mentira, como lo son todas las justificaciones que queremos poner a no comportarnos de esa manera que nos dictan. De ahí nace la hipocresía, porque nos han inculcado que hay que vivir de una manera, y tenemos que fingir para poder ser parecidos al resto.
Y todo queda en un círculo superior de personas, que se suben al carro a menear el cotarro, y a beneficiarse del resto. Ellos las hacen de tal manera que el resto pueda quedar alienado, y a su merced.
No, no me gustan las normas, y me he criado con ellas atosigándome. Seguramente hay una parte de mí que no pudo desarrollarse del todo debido a ellas. Quizá amordazaron muchas cosas para siempre.
En un universo de pequeñas cosas, duermo, sueño y vivo. Rodeada de alegría y vigilada por un gran sentimiento. Frío y estrellas se entremezclan en mi interior ilusorio. Allí acude la ternura de los gatos, y los luceros se vuelven deformes. Fantasmas, campanas y serpentinas danzan en el pensamiento, mientras mi mirada va resaltando el color los sueños.
La noche, su luna, y el tono carmesí del dolor que difumino. Negro y rojo sobre claridad de soles. Pasión y tristeza entrelazadas en la luz.
Autor Imagen: Gregory Colbert Cerrar música de fondo al final de la página.
Se llamaba Soledad y estaba sola como un puerto maltratado por las olas, coleccionaba mariposas tristes, direcciones de calles que no existen. Pero tuvo el antojo de jugar a hacer conmigo una excepción y, primero, nos fuimos a bailar y, en mitad de un "te quiero" me olvidó. De Esperanza no tenía más que el nombre la que no esperaba nada de los hombres, coleccionaba amores desgraciados, soldaditos de plomo mutilados. Pero quiso una noche comprobar para qué sirve un corazón y prendió un cigarrillo y otro más como toda esperanza se esfumó. Por eso, cuando el tiempo hace resumen y los sueños parecen pesadillas, regresa aquel perfume de fotos amarillas. Y, aunque sé que no era las más guapa del mundo... juro que era mas guapa, más guapa que cualquiera. Se llamaba Inmaculada aquella puta que curaba el sarampión de los reclutas, coleccionaba nubes de verano, velos de tul roídos por gusanos. Pero quiso quererse enamorar como una rubia del montón y que yo la sacara de la "calle de los besos sin amor" Y, mil años después, cuando otros gatos desordenan mis noches de locura, evoco aquellos ratos de torpes calenturas. Y, aunque sé que no era la más guapa del mundo, juro que era más guapa, más guapa que cualquiera.
Desde aquí arriba, miro, lo contemplo. Desato el pensamiento, y viene la extraña figura, entre sombras y luna. Él camina por brumas y lluvia, es amigo de la muerte y del misterio.
Nos miramos, y medimos en los silencios. Él, que fue capaz de cerrar el otoño en una acuarela, o llenar de música mi cansado corazón. Aprendo a escucharle en su reserva, con signos me envuelve.
He subido un escalón de brisa, y allí, con el ruido enredado al viento, le siento.
Los conceptos son de todos y se nos imponen desde fuera, las intuiciones siempre son nuestras.
Despacito y buena letra, que el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Huid de los escenarios, púlpitos, plataformas y pedestales. Nunca perdáis contacto con el suelo, porque sólo así tendréis una idea aproximada de vuestra estatura.
Los que están siempre de vuelta de todo son los que nunca han ido a ninguna parte.
Por mucho que un hombre valga, nunca tendrá valor más alto que el de ser hombre.
Ha sucedido en el estado indio de Jharkhand como parte de una ceremonia en la que el cánido y la joven de siete años han sido unidos en matrimonio para proteger a la niña de un supuesto maleficio.
La cosa estaba clara. Y es que la niña, de nombre Pushpa, tenía un diente en la encia superior, lo que los ancianos de la aldea consideran un síntoma de mal presagio.
Eso sí, los ancianos del lugar aseguran que este enlace con un perro, cuyo nombre no ha trascendido, no afectará a futuros matrimonios de la pequeña, que tuvo que prometer que cuidaría del animal.
La ceremonia contó con casi un centenar de invitados, que disfrutaron de licores y bailaron al ritmo de los tambores tribales.
Y no creáis que es la primera boda de este tipo, hace unos meses, un hindú se caso con una perra callejera para expiar la muerte por lapidación de dos perros 15 años atrás.
Estaba roñosa, ya no existía la llave. Se había extraviado con los años. Nunca se utilizaba.
Tiempo atrás, cuando las ideas y las normas de convivencia eran otras, allí iban los que consideraban proscritos entre los muertos. Era el llamado cementerio de "los malos". En el enterraban a los que morían sin confesión, a los que se suicidaban, o no creían. Nadie los iba a visitar, ni sus propios familiares. Visitarlos era como asentir o estar de acuerdo con los herejes.
Las plantas se habían apoderado del lugar de manera salvaje. Se podía ver por el agujero de la cerradura, aunque casi nadie era capaz de hacerlo, debido a los espíritus que vagaban por el lugar.
La gente contaba que cada noche se daban allí cita todos los muertos, y que jugaban al Tute. El ganador podía saltar la tapia y adentrarse en el cementerio de "los buenos". Allí podría profanar una de sus tumbas, y llevar al muerto ante la presencia de todos. Una vez allí le llenarían de insultos, y desunirían sus huesos.
Los muertos iban poco a poco desapareciendo del cementerio "oficial"; pero nadie se atrevía a buscarlos. Nadie se atrevía a forzar aquella cerradura.
Cuando, en la década de 1870, se le comunicó a Sir William Preece, ingeniero jefe del Servicio Postal inglés, que Thomas Alva Edison había desarrollado la luz eléctrica, declaró que se trataba de algo completamente absurdo. Fue también el Servicio Postal británico el que en 1876 rechazó el teléfono basándose en que, aunque los norteamericanos pudieran necesitar tal aparato, los ingleses disponían de infinidad de muchachos para llevar los mensajes. Tres años después se inauguraba en Londres la primera central telefónica instalada en Inglaterra.
Ya no azotan las aguas, ni me sacude el viento. Extraña en un lugar desconocido Todo lo miro, en todo me entretengo. La vida vuelve siempre entre las venas.
El misterio me atrae, me quita tiempo. En vuelo intento desnudarle, se resiste. Sabe que ello me acapara, me seduce.
Si el secreto se confirma, si capaz es de abrir mi puerta Sería la orgía del cielo, o del averno.
Perdida estoy entre los muros del hielo A mi encuentro vienes, y espero. Me perderé del todo cuando el hielo se derrita.
El vino es inocente, sólo el borracho es culpable.
Proverbio ruso
Hay más filosofía y sabiduría en una botella de vino, que en todos los libros.
Louis Pasteur
Una barrica de vino puede realizar más milagros que una iglesia llena de santos.
Proverbio italiano
Quien no ama ni las ostras, ni los espárragos, ni el buen vino, no tiene alma ni estómago.
Hector Hugues Munro
Un buen vino no necesita rótulo.
Proverbio francés
Más vale beber demasiado vino bueno, que poco y malo.
Georges Courteline
Dios no ha querido que el noble vino se pierda; Es por eso que no nos da sólo la viña,sino también la debida sed.
Winzerspruch de Dorlisheim
El vino consuela a los tristes, rejuvenece a los viejos, inspira a los jóvenes y alivia a los deprimidos del peso de sus preocupaciones.
Lord Byron
El que sabe degustar no bebe demasiado vino, pero disfruta sus suaves secretos...
Salvador Dali
El vino es lo que más ha civilizado al mundo.
François Rabelais
El vino es la parte intelectual de una comida. Las carnes y legumbres no son más que la parte material.
Alexandre Dumas
Existen cinco buenas razones para beber vino: la llegada de un huesped, la sed presente y venidera, el buen sabor del vino y no importa que otra razón.
Proverbio italiano
Entré en el mundo del vino sin otra formación profesional que una cierta gula para las buenas botellas!
Colette
El cielo hizo el agua para Juan-que-llora e hizo el vino para Juan-que-rie.
Me gusta Bécquer, dicen que su vida estuvo marcada por la pobreza, y la enfermedad; pero muy por encima la marcó el amor.
Se cuenta que paseando por El Retiro, vio asomada a un balcón a Julia Espín, hija de músico. Él se buscó la manera de acercarse a ella y conocerla. La amó mucho, pero no fue del todo correspondido según se rumorea. También cuentan que se casó con otra para olvidarla (que triste). Su mujer nunca le entendió.
Esta parece ser la historia, aunque Julio Nombela negó que llegara a conocer a Julia Espín. De todas formas, como prueba de que la conoció, está el álbum con dibujos de Bécquer que esta poseía y que se ha dado a conocer. Como buen romántico, las calaveras se hacen muy presentes en sus dibujos, incluso las tiene jugando al tenis con una cabeza.
Julia en la cabecera de uno de los álbumes, pone un escrito en italiano donde advierte la infelicidad que aguarda al enamorado que confía en la sonrisa del amor. Esto era como una profecía del final que iba a tener Bécquer.
¡Que poco consciente fue él de su valor, y de la admiración que a través del tiempo le esperaba! Nació para el arte, se envolvió en él. Incluso para enamorarse, lo hizo con la hija de un músico.
Sakkarah
Si al mecer las azules campanillas de tu balcón, crees que suspirando pasa el viento murmurador, sabe que, oculto entre las verdes hojas, suspiro yo. Si al resonar confuso a tus espaldas vago rumor, crees que por tu nombre te ha llamado lejana voz, sabe que, entre las sombras que te cercan, te llamo yo. Si se turba medroso en la alta noche tu corazón, al sentir en tus labios un aliento abrasador, sabe que, aunque invisible, al lado tuyo, respiro yo.
Hay situaciones muy comunes en la vida, que se han dado a través de los tiempos. La mitología también nos la refleja.
Por ejemplo un mito que me gusta es el de Andrómeda y Perseo. Hay quienes dicen que la mujer siempre se sale con la suya, y en este mito tenemos a Andrómeda, cuyo significado en el griego antiguo es: gobernante de los hombres.
Yo creo en el amor, pero en ese amor que a uno le hace valiente para afrontarlo todo, y para no ocultarse de nada. De ese amor que se luce con orgullo de tenerlo. No siempre el amor se muestra así. Hay personas a las que les falta valor. Quizá amen mucho, pero no son capaces de perder nada por nadie.
Perseo la amaba con locura. No le importo luchar con el monstruo para poder liberarla. Llevaba la fuerza de su amor, y la cabeza de Medusa con la que le convirtió en coral.
Ocurre también en la vida, que hay personas que incumplen las promesas. Cuando han conseguido lo que deseaban, ya no se acuerdan de todo lo que ofrecieron. Eso le pasó a Casiopea, la madre de Andrómeda, que una vez que fue Perseo a casarse, esta no lo consentía, porque la tenía prometida a Agenor.
El acabó con todos, y terminó casándose felizmente; pero aquí se nos presenta otra situación de la que aún queda algún vestigio, como el considerar a la mujer un objeto, o una mercancía. Nunca le preguntaron a Andrómeda si quería o no casarse. Imagino que ella también le amaría, pero si no lo hubiera hecho, le hubiera dado igual.
Nunca me han gustado los corales, y no encuentro la razón, son bonitos. Ahora ya tengo un motivo, son trocitos del monstruo Ceto.
Las piquetas de los gallos cavan buscando la aurora, cuando por el monte oscuro baja Soledad Montoya. Cobre amarillo, su carne, huele a caballo y a sombra. Yunques ahumados sus pechos, gimen canciones redondas. Soledad, por quien preguntas sin compaña y a estas horas? Pregunte por quien pregunte, dime, a ti que se te importa? Vengo a buscar lo que busco, mi alegria y mi persona.
Soledad de mis pesares, caballo que se desboca, al fin encuentra la mar y se lo tragan las olas. No me recuerdes el mar, que la pena negra, brota en las sierras de aceituna bajo el rumor de las hojas. Soledad, que pena tienes! Que pena tan lastimosa! Lloras zumo de limon agrio de espera y de boca. Que pena tan grande! Corro mi casa como una loca, mis dos trenzas por el suelo, de la cocina a la alcoba. Que pena! Me estoy poniendo de azabache, cama y ropa. Ay mis camisas de hilo! Ay mis muslos de amapola! Soledad, lava tu cuerpo con agua de las alondras, y deja tu corazon en paz, Soledad Montoya.
Por abajo canta el rio, volante de cielo y hojas. Con flores de calabaza, la nueva luz se corona. O pena de los gitanos! Pena limpia y siempre sola. O pena de cauce oculto y madrugada remota!
De vez en cuando te recuerdo lo que te quiero. Y te quiero así, lejano, como una estatua hierática que unos días tomó vida. Te miré a los ojos, y te sentí tan grande como eres por dentro, por fuera.
Saber que estás ahí, aunque haya días que no te acerques. Sentir tu mano que me sujeta con afecto, saberte.
No podría pedir nada, ni lo pido. Sólo sé la maravillosa nube de silencio que a veces me abraza, y se va. El silencio te contiene, y no quisiera que me faltes.
En la actualidad, cuando se tiene que decir la verdad en un juicio se le hace jurar al testigo sobre la biblia, pero en la antigua roma esto no era así, en vez de jurar sobre la biblia se apretaban los testículos con la mano derecha, de ahí viene la palabra testificar.
La palabra testigo viene del antiguo íbero "testiguar" el cual viene del latín "testificare",que está compuesto de testis (testigo ) y facere ( hacer). Por otro lado testículo viene de "testiculus" compuesto de testis (testigo) y "culus" que es usado como diminutivo, es decir, los testiculos significan pequeños testigos.
Hay otra versión que indica que de cada Cónclave, cuando ya se había elegido cardenal, que sería investido como Papa, era sometido a una prueba realizada por otro cardenal, perteneciente también al cónclave, que era nombrado para tal. Consistía en que este último debía tocarle los genitales al Papa con la mano para asegurarse y testificar luego a los demás que éste era masculino, evitando así el fraude de haber elegido a una mujer haciéndose pasar por hombre.
Caso curioso es el de Iván IV Vasílievich (Kolomenskoie, 1530-Moscú, 1584), zar de Rusia entre 1533 y 1584, y que ha pasado a la historia con el sobrenombre de Iván El Terrible, por su dureza y despotismo.Iván se convirtió en zar cuando tan solo era un niño, pues contaba tan solo con tres años; hubo de suceder a su padre el zar Basilio III muerto en 1533.
Cuentan las crónicas de la época que, la fama de cruel y despiadado del zar ruso Iván El Terrible y que le dio dicho sobrenombre comenzó a ganársela desde muy niño. Ya desde su infancia fue responsable de toda clase de crueldades y brutalidades, sobre todo con los animales. Cuentan que se divertía torturando brutalmente toda clase de animales, sobre todo aquellos domésticos que encontraba en el palacio. Cuentan además que uno de sus pasatiempos favoritos era arrojar perros desde los tejados del palacio real. Tras la muerte de su padre, y debido a la corta de edad de Iván El Terrible, se hizo cargo de la regencia y de su educación su madre. Pero en 1538 fue asesinada y el joven zar Iván quedó a merced de los boyardos, nobles rusos de la máxima jerarquía que se disputaban el poder. Finalmente, y con tan solo trece años el joven Iván se deshizo cruelmente de los boyardos y se rodeó de un grupo de fieles que le ayudaron a imponer su autoridad en toda Rusia, todo a pesar de su corta edad. Recogen las crónicas de la época como, la primera víctima de la política de Iván El Terrible de la que se tiene constancia fue el noble Andrei Chuiski. El asesinato se produjo en 1543, cuando el joven Iván tenía apenas trece años. Realmente el no lo cometió personalmente, sino que ordenó a su guardia personal que arrojaran a Andrei Chuiski a una jauría de perros hambrientos que al parecer la guardia real tenía en palacio para esos fines. Resulta que Andrei Chuiski era el jefe del clan boyardo de Moscú, el más importante de Rusia, el mismo que posiblemente ordenó el asesinato de la madre de Iván, y que desde entonces le había mantenido dominado.
No se mide el dolor, ni la risa; y se alarga en universos sin fin. Meteoritos que caen incrustándose en el alma.
Es impalpable el sentimiento, luz y noche por el éter.
La tez se presenta diferente en cada oportunidad, o engaña, ocultando la maraña que dentro agita y mueve todo. Uno se dispersa hasta vagar en infinitos insondables. Todo se aglomera, se empuja, en este mundo interno.
Tus labios recorriendo mi piel, contestando a la pregunta que quedó muerta en mis labios. La impresión de mi cuerpo es la palabra presa ante el tierno silencio.
Alas quietas, pendientes de tu torso. El rápido latido del corazón anuncia el fuego. La melodía absoluta y sagrada de este amor al contenerte.
Cuando se escribe, las letras son el desecho de lo ya acontecido con anterioridad, por eso no es muy extraño que cuando se hable del dolor ya haya sido expulsado de si.
Creer que las cosas nos vienen ya dadas, que el destino nos marca, nos frena en nuestras posibilidades. Desistimos de intentar pensando en que para nosotros no será posible.
Yo no termino de desechar al destino, pero habrá que pensar, que siempre trae consigo la opción de cambiarlo, desviarlo.
Cuando a la persona que escribe, le viene una aridez continuada, acude esta lucha por cambiar lo evidente; pero no siempre se puede, la inspiración se resiste, y en el escritor consagrado es un palo, un cortarle el vuelo de manera repentina.
Así en cualquier plano de la existencia. La lucha titánica que a veces agota, y que quizá sea la culpable de que nos volvamos cómodos. Una lucha que sostenemos todos, pero que algunos saben disfrazar.
Como decía Roberto Arlt: "Nadie se imagina el drama escondido bajo las líneas de mi rostro sereno"
Lo más bonito de la escritura, es dejar volar la imaginación. Se puede escribir mal o bien, pero lo importante es lo que uno disfruta haciéndolo.
¿Qué placer se puede encontrar en plagiar a otro?. No le encuentro sentido, a no ser que sea para atribuirse unos méritos que no corresponden; pero, ¿cómo se puede sentir una persona que se lleva unos lauresles que no le pertenecen?. No me entra en la cabeza, aunque...existe el plagio. Precisamente, acaban de plagiar a una compañera, que sobra decir es una gran escritora; seguramente por ello lo hacen; pero es el colmo de la desfachated, que lo hagan, y encima pongan que tienen los derechos de autor reservados.
No sé cual sería la manera de solucionar esto, pero espero que Carmen Moreno. alias Hannah, del blog " Ser rizomático", pueda hacer valer sus derechos frente a personas oportunistas.
Allí, en cada segundo, me iba dejando los años no vividos. Pavorosas horas en que el amor vagaba por las más oscuras cavernas. Los celos pasaban rozándome como murciélagos espantados, y el alma se fugaba en un hilo de sangre. No respondían las fuerzas para dar un paso adelante. No asomaba la luz por ningún resquicio, y tuvo que ser la propia inconsciencia, la que me hiciera morir en aquella pesadilla.
Fue entonces cuando el alma libre pudo escapar, y ya no hay paredes para formar un habitáculo que me contenga.
Asaltó su casa el ladrón de almas, sólo abrió la boca con desprecio, sabía que se llevaba la esperanza, que la dejaba en total indefensión.
Una acción meditada, una venganza fría que provenía de un corazón helado. ¿Quién secaría la sangre que por sus venas corría? La vida le convirtió en un despiadado ser de invierno.
De nada sirvió velar las noches, y cerrar ventanas. Las blindadas puertas del alma cayeron para que el estruendo hiciera eco en sus cálidas estancias vacías.
El aire limpio del amanecer se lo llevó todo, hasta la misma desolación se trenzó en su ráfaga para llevar a cabo su huída.
A cada rato aporreaban la puerta, y Marina se levantaba a abrir. Siempre se encontraba con que tras ella no había nadie. Eran los fantasmas que no la dejaban tranquila. Podía no levantarse, pero siempre guardaba, en lo más recóndito, la esperanza de una visita.
Era muy especial, tanto que vivía encerrada en una caracola de mar. En lo más profundo y oscuro estaba ella, con su oído puesto, escuchándolo todo; y ese todo, dolía. No era precisamente una antigualla, pues su mente era abierta para mirar el mundo; pero su vida se desarrollaba en un círculo especial que un día se trazó. No resistía su corazón un desvío.
Se sentía bella en su soledad, y horriblemente fea en la mirada de otro; por esa razón, poco a poco, se fue fraguando en su mente la retirada del mundo. Ya sólo la perturbaban esas llamadas de fantasmas, que eran el único vínculo que sostenía con la realidad.
Últimamente, estuve preguntándome ¿Quién estará allí tomando mi lugar? Cuando vaya, necesitarás amor Para iluminar las sombras sobre tu cara Si una gran sombra debería caer Caería sobre todos nosotros Y entre la arena y la piedra ¿Podrías hacerlo por ti misma?
Si pudiera lo haría Iré dondequiera que vayas Hacia arriba o hacia abajo Iré dondequiera que vayas
Y tal vez, encontraré El camino para volver algún día Para mirarte, para guiarte A través de la oscuridad de tus días Si una gran sombra debería caer Caería sobre todos nosotros Bien, espero que haya alguien allá afuera Quien pueda volverme a ti
Si pudiera lo haría Iré dondequiera que vayas Hacia arriba o hacia abajo Iré dondequiera que vayas
Escapar con mi corazón Escapar con mi esperanza Escapar con mi amor
Yo sé, realmente como Mi vida y amor aún deben continuar En tu corazón y en tu mente Estaré contigo todo el tiempo
Si pudiera lo haría Iré dondequiera que vayas Hacia arriba o hacia abajo Iré dondequiera que vayas
Si pudiera volver el tiempo Iría dondequiera que vayas Si pudiera hacerte mía Iría dondequiera que vayas
Una cadena invisible, cortada en algunos tramos, pero inexplicablemente continua a pesar de ello, une a los que conservan aún, corazón entre los humanos.
Aquel niño que lo tomaba todo de la vida, y que lo absorbía todo con expresión de sorpresa, fue muriendo en los adultos, y el despertar nos fue añadiendo la malicia, las envidias, la avaricia…Hemos llegado al “todo vale” por conseguir lo nuestro, y somos seres sociales para lo que nos conviene.
Pero, por suerte, la música aún nos puede tocar el alma, y hacernos vibrar. Aún vive algún sentimiento, aunque a veces queden rezagados en lo más recóndito.
El viento, a veces, nos insufla estímulos en el alma.
Yo tenía un botón sin ojal, un gusano de seda, medio par de zapatos de clown y un alma en almoneda, una hispano olivetti con caries, un tren con retraso, un carné del Atleti, una cara de culo de vaso, un colegio de pago, un compás, una mesa camilla, una nuez, o bocado de Adán, menos una costilla, una bici diabética, un cúmulo, un cirro, una strato, un camello del rey Baltasar, una gata sin gato, mi Annie Hall, mi Gioconda, mi Wendy, las damas primero, mi Cantinflas, mi Bola de Nieve, mis tres Mosqueteros, mi Tintín, mi yo-yo, mi azulete, mi siete de copas, el zaguán donde te desnudé sin quitarte la ropa. Mi escondite, mi clave de sol, mi reloj de pulsera, una lámpara de Alí Babá dentro de una chistera, no sabía que la primavera duraba un segundo, yo quería escribir la canción más hermosa del mundo. Les presento a mi abuelo bastardo, a mi esposa soltera, al padrino que me apadrinó en la legión extranjera, a mi hermano gemelo, patrón de la merca ambulante, a Simbad el marino que tuvo un sobrino cantante, al putón de mi prima Carlota y su perro salchicha, a mi chupa de cota de mallas contra la desdicha, mariposas que cazan en sueños los niños con granos cuando sueñan que abrazan a Venus de Milo sin manos. Me libré de los tontos por ciento, del cuento del bisnes, dando clases en una academia de cantos de cisne, con Simón de Cirene hice un tour por el monte Calvario, ¿qué harías tú si Adelita se fuera con un comisario? Frente al cabo de poca esperanza arrié mi bandera, si me pierdo de vista esperadme en la lista de espera, heredé una botella de ron de un clochard moribundo, olvidé la lección a la vuelta de un coma profundo. Nunca pude cantar de un tirón la canción de las babas del mar, del relámpago en vena, de las lágrimas para llorar cuando valga la pena, de la página encinta en el vientre de un bloc trotamundos, de la gota de tinta en el himno de los iracundos. Yo quería escribir la canción más hermosa del mundo.
Gonna tell aunt Mary, ’bout uncle John, He claim he has the misery but he’s havin’ a lot of fun, Oh baby, yes baby, woo baby, havin’ me some fun tonight.
Well, long tall Sally, she’s built for speed, She’s got everything that uncle John need, Oh baby, yes baby, woo baby, havin’ me some fun tonight. [ Letras de Canciones encontraron en es.mp3lyrics.org/53Ay ]
Well, I saw uncle John with bald headed Sally, He saw aunt Mary coming and he ducked back in the alley, Oh baby, yes baby, woo baby, havin’ me some fun tonight.
We’re gonna have some fun tonight, We’re gonna have some fun tonight, Woo, have some fun tonight, Everything’s all right, Have some fun, have me some fun tonight!
Poseía pocas cartas de él. No fue pródigo en palabras. Sólo las de rigor, esas que son necesarias para hacerse con la presa; pero ella las guardaba como el mayor de los tesoros.
Era el suyo un amor secreto, y al no quererse deshacer de ellas, decidió buscarles el lugar más seguro. Poco tiempo le costó hacerse un hueco en la pared. Ni los mejores albañiles dejarían un nicho tan bien hecho. Debía correr el armario el día que sintiera necesidad de su lectura; pero todo esfuerzo merecía la pena por tan gran placer.
Había pasado el tiempo, y una necesidad imperiosa de aquellas letras, la hizo ir a reencontrarse con ellas. Él no la amaba, y en un gesto inútil, ella quería vivir de un recuerdo absurdo basado en la mentira.
Su sorpresa, y desolación no se hicieron esperar, al ver un amasijo de cemento y papel. No había ni una sola letra que se pudiera salvar, ya no le quedaba ni un recuerdo a donde agarrarse. Su vecino, al taladrar para colgar un plato artesanal, se pasó con el taladro, y muy diligente, reparó el desaguisado sin darse cuenta que a ella la dejaba sin pasado.
Ya no tenía ayer, ni quería futuro; y ese maldito presente se le antojaba eterno Sus ojos vidriados quedaban perdidos, mientras sus dedos, día y noche, despacio, y con una ternura enajenada, acariciaban la pared.
A las personas se las conoce, no sólo por lo que hacen, sino que también por lo que dicen; y si dicen y no hacen…se las conoce aún mejor.
Somos como moscas atrapadas en tela de araña, necesitamos de la historia de nuestros pueblos, de nuestros antepasados, de los recuerdos. Son hilos sutiles a los que vamos siempre atados. Damos pasos hacia delante, pero en seguida tiramos del hilo del pasado, paro no romperlo. Es como si necesitáramos apoyos, bases, ejemplos.
No somos autosuficientes, somos siempre apéndices de algo.
En la palabra te enredabas en mil formas, y crecían los montones de las cenizas muertas. Adorabas a una diosa ajada, un bicho de mil cabezas.
A tu paso no reparaste que yo estaba en el suelo, y al ras del asfalto quedé invisible, aplastada por tu pie. Llovía azufre sobre mí, el babeo de las lenguas de tu diosa salpicaba el alma.
Tus letras tomaban el rumbo de los títeres. Los hilos te sujetaban haciéndote bailar. Y yo me extendía en sentimientos aislada en la soledad oscura donde quedé esperando. Y esperaba la nada. Hoy he abierto tu corazón, he mirado y está vacío. En tu mente una actividad fatal de desenfreno. Una rueda giratoria de sexo sin color, sin norte. Una fijación que sólo será colmada en las mil y un cabezas del monstruo de azufre.
Al llegar la noche, junto a los juncos del río, enterré al amor vivo. El me calcinaba el alma, y arrastraba mi ceniza por violentas espirales. Las chispas del dolor, como lluvia me empapaban. Y el odio estuvo a punto de alcanzarme, convirtiéndome en roca.
Hoy renazco, y perdida me encuentro en tan novedosa estadía. La serenidad avanza, cautelosa, a mi encuentro. Un réquiem lejano invade el espacio. Vuela el amor, espíritu incorpóreo, dejándose arrastrar hacia las incesante brumas.
Sobre una pared rugosa empezó la historia. El lenguaje de las manos, de la mirada que lo escruta todo. El hombre necesitaba reflejar su sentimiento ante las cosas.
Eran otros ritmos los que marcaban su felicidad, pero no por ello estaba abandonado de la sensibilidad. Cada figura agreste hacía huella en su corazón, cada golpe a la piedra hacía eco en su alma. Su mirada, fija en el horizonte, no podía adivinar el hoy; pero una semilla de ese gran sueño se gestaba entre sus venas.
Velaba a sus muertos apuntalando un menhir alargado como el anhelo de la infinitud. A edad temprana, ya la vida se le presentaba caduca, pero no por ello dejaba que ensombreciera su quimera, a la que daba el nombre de eternidad.