SakkarahRomanticismo |
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Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2007. Resumen
En un soplo.![]() En un soplo del viento, hecha brisa azul en el espacio, se posó a sus pies. Las suaves manos alcanzaron la flor con ternura. El roce de sus pétalos en ellas, le hicieron sentir un leve escalofrío, presagio de un incierto acontecimiento cercano. Sakkarah El bullicio.![]() El bullicio en las calles, con el sonido, que se hace sordo a los oídos, del tráfico; hace sentir la vida. Las almas solitarias se tropiezan, y alguien, en cualquier sitio, rayando la locura del silencio, te habla. Sakkarah Me equivocaría otra vez.![]()
Se torció el camino tu ya sabes que no puedo volver. son cosas del destino, siempre me quiere morder el horizonte se confunde con un negro telón y puede ser… como decir que se acabó la función. Ha sido divertido Soñaré solo porque me he quedao dormido, Puede ser que la respuesta Virgen de la locura Será más divertido Soñaré solo porque me he quedao dormido, Ha sido divertido Soñaré solo porque me he quedao dormido, Nos gusta quejarnos.![]() Nos gusta quejarnos, y es un derecho que debemos ejercer; pero no se puede comprender una queja, si a la vez uno no pone los medios para intentar dar remedio. Es fácil quejarse para que los demás se pongan en marcha, pero hay que implicarse en las cosas. Siempre nos decimos, ¿para qué?, si no funcionará o; es imposible que yo pueda cambiar el mundo. Sakkarah Citas![]() ¿Cómo es que siendo tan inteligente los niños son tan estúpidos la mayor parte de los hombres? Debe ser fruto de la educación. Alejando Dumas El verdadero progreso consiste en renovarse Alejandro Vinet Los mundos nuevos deben ser vividos antes de ser explicados Alejo Carpentier Es menos malo agitarse en la duda que descansar en el error Alessandro Manzini El hombre es un animal racional, pero no un animal razonable Alexander Hubbleton House Of The Rising Sun![]()
Mi madre era sastre Ahora lo único que un jugador de apuestas necesita Oh, madre dile a tus hijos Bueno, puse un pie en el andén Bueno, hay una casa en Nueva Orleans Proverbios![]() Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora. Proverbio hindú El corazón es un niño: espera lo que desea. Proverbio ruso Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar. Proverbio japonés El amor y la tos no pueden ocultarse Proverbio italiano Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver. Proverbio judío Retrato oval.![]() El castillo al cual mi criado se había atrevido a entrar por la fuerza antes de permitir que, gravemente herido como estaba, pasara yo la noche al aire libre, era una de esas construcciones en las que se mezclan la lobreguez y la grandeza, y que durante largo tiempo se han alzado cejijuntas en los Apeninos, tan ciertas en la realidad como en la imaginación de Mrs. Radcliffe. Según toda apariencia, el castillo había sido recién abandonado, aunque temporariamente. Nos instalamos en uno de los aposentos más pequeños y menos suntuosos. Hallábase en una apartada torre del edificio; sus decoraciones eran ricas, pero ajadas y viejas. Colgaban tapices de las paredes, que engalanaban cantidad y variedad de trofeos heráldicos, así como un número insólitamente grande de vivaces pinturas modernas en marcos con arabescos de oro. Aquellas pinturas, no solamente emplazadas a lo largo de las paredes sino en diversos nichos que la extraña arquitectura del castillo exigía, despertaron profundamente mi interés, quizá a causa de mi incipiente delirio; ordené, por tanto, a Pedro que cerrara las pesadas persianas del aposento -pues era ya de noche-, que encendiera las bujías de un alto candelabro situado a la cabecera de mi lecho y descorriera de par en par las orladas cortinas de terciopelo negro que envolvían la cama. Al hacerlo así deseaba entregarme, si no al sueño, por lo menos a la alternada contemplación de las pinturas y al examen de un pequeño volumen que habíamos encontrado sobre la almohada y que contenía la descripción y la crítica de aquellas. Mucho, mucho leí... e intensa, intensamente miré. Rápidas y brillantes volaron las horas, hasta llegar la profunda medianoche. La posición del candelabro me molestaba, pero, para no incomodar a mi amodorrado sirviente, alargué con dificultad la mano y lo coloqué de manera que su luz cayera directamente sobre el libro. El cambio, empero, produjo un efecto por completo inesperado. Los rayos de las numerosas bujías (pues eran muchas) cayeron en un nicho del aposento que una de las columnas del lecho había mantenido hasta ese momento en la más profunda sombra. Pude ver así, vívidamente, una pintura que me había pasado inadvertida. Era el retrato de una joven que empezaba ya a ser mujer. Miré presurosamente su retrato, y cerré los ojos. Al principio no alcancé a comprender por qué lo había hecho. Pero mientras mis párpados continuaban cerrados, cruzó por mi mente la razón de mi conducta. Era un movimiento impulsivo a fin de ganar tiempo para pensar, para asegurarme de que mi visión no me había engañado, para calmar y someter mi fantasía antes de otra contemplación más serena y más segura. Instantes después volví a mirar fijamente la pintura. Ya no podía ni quería dudar de que estaba viendo bien, puesto que el primer destello de las bujías sobre aquella tela había disipado la soñolienta modorra que pesaba sobre mis sentidos, devolviéndome al punto a la vigilia. Como ya he dicho, el retrato representaba a una mujer joven. Sólo abarcaba la cabeza y los hombros, pintados de la manera que técnicamente se denomina vignette, y que se parece mucho al estilo de las cabezas favoritas de Sulli. Los brazos, el seno y hasta los extremos del radiante cabello se mezclaban imperceptiblemente en la vaga pero profunda sombra que formaba el fondo del retrato. El marco era oval, ricamente dorado y afiligranado en estilo morisco. Como objeto de arte, nada podía ser más admirable que aquella pintura. Pero lo que me había emocionado de manera tan súbita y vehemente no era la ejecución de la obra, ni la inmortal belleza del retrato. Menos aún cabía pensar que mi fantasía, arrancada de mi semisueño, hubiera confundido aquella cabeza con la de una persona viviente. Inmediatamente vi que las peculiaridades del diseño, de la vignette y del marco tenía que haber repelido semejante idea, impidiendo incluso que persistiera un sólo instante. Pensando intensamente en todo eso, quedéme tal vez una hora, a medias sentado, a medias reclinado, con los ojos fijos en el retrato. Por fin, satisfecho del verdadero secreto de su efecto, me dejé caer hacia atrás en el lecho. Había descubierto que el hechizo del cuadro residía en una absoluta posibilidad de vida en su expresión que, sobresaltándome al comienzo, terminó por confundirme, someterme y aterrarme. Con profundo y reverendo respeto, volví a colocar el candelabro en su posición anterior. Alejada así de mi vista la causa de mi honda agitación busqué vivamente el volumen que se ocupaba de las pinturas y su historia. Abriéndolo en el número que se designaba al retrato oval, leí en él las vagas y extrañas palabras que siguen: "Era una virgen de singular hermosura, y tan encantadora como alegre. Aciaga la hora en que vio y amó y desposó al pintor. El, apasionado, estudioso, austero, tenía ya una prometida en el arte; ella, una virgen de sin igual hermosura y tan encantadora como alegre, toda luz y sonrisas, y traviesa como un cervatillo; amándolo y mimándolo, y odiando tan sólo al arte, que era su rival; temiendo tan sólo la paleta, los pinceles y los restantes enojosos instrumentos que la privaban de la contemplación de su amante. Así, para la dama, cosa terrible fue oir hablar al pintor de su deseo de retratarla. Pero era humilde y obediente, y durante muchas semanas posó dócilmente en el oscuro y elevado aposento de la torre, donde sólo desde lo alto caía la luz sobre la pálida tela. Mas él, el pintor, gloriábase de su trabajo, que avanzaba hora a hora y día a día. Y era un hombre apasionado, violento y taciturno, que se perdía en sus ensueños; tanto, que no quería ver cómo esa luz que entraba lívida, en la torre solitaria, marchitaba la salud y la vivacidad de su esposa, que se consumía a la vista de todos, salvo de la suya. Mas ella seguía sonriendo, sin exhalar queja alguna, pues veía que el pintor, cuya nombradía era alta, trabajaba con un placer fervoroso y ardiente, bregando noche y día para pintar aquella que tanto le amaba y que, sin embargo, seguía cada más desanimada y débil. Y, en verdad, algunos que contemplaban el retrato hablaban en voz baja de su parecido como de una asombrosa maravilla, y una prueba tanto de la excelencia del artista como de su profundo amor por aquella a quien representaba de manera tan insuperable. Pero, a la larga, a medida que el trabajo se acercaba a su conclusión, nadie fue admitido ya en la torre, pues el pintor habíase exaltado en el ardor de su trabajo y apenas si apartaba los ojos de la tela, incluso para mirar el rostro de su esposa. Y no quería ver que los tintes que aparecían en la tela eran extraídos de las mejillas de aquella mujer sentada a su lado. Y cuando pasaron muchas semanas y poco quedaba por hacer, salvo una pincelada en la boca y un matiz en los ojos, el espíritu de la dama osciló, vacilante como la llama en el tubo de la lámpara. Y entonces la pincelada fue puesta y aplicado el matiz, y durante un momento el pintor quedó en transe frente a la obra cumplida. Pero, cuando estaba mirándola, púsose pálido y tembló mientras gritaba: "¡Ciertamente, ésta es la vida misma!”, y volvióse de improviso para mirar a su amada... ¡Estaba muerta!" Edgar Allan Poe Herido de amor.
Decid a todos que ha sido. Bisturí de cuatro filos. Que vengo muy mal herido. Que vengo muy mal herido. Muerto de amor. Cuando el amor.![]() Cuando el amor te llame, síguelo. El aura...![]() El aura de la luna ilumina el pensamiento y el pañuelo de estrellas cae hasta abrazar los sueños. Los párpados se cierran centrándose en tu imagen, cuando las nubes tienden un puente para llegar a tu lado. En tu abrazo me quedo hasta el alba Sakkarah Surfin Usa.![]()
You’d catch ’em surfin’ at del mar Everybody’s gone surfin’ We’ll all be planning that route Haggerties and swamies Everybody’s gone surfin’ Everybody’s gone surfin’ Everybody’s gone surfin’ Ojalá![]() Ojalá que las hojas no te toquen el cuerpo cuando caigan Silvio Rodríguez La Eyaculación del Carnero El semen de un carnero de buena calidad puede concentrar hasta seis mil millones de espermatozoides por ml. Dicha concentración se puede calcular mediante pruebas basadas en consistencia o apariencia del semen. A diferencia de cualquier otro semen animal, este es el que mejor eyacula -incluido el hombre-, ya que el hombre es capaz de hacer dos o tres en el mismo tiempo que el carnero hace más de 50. Recientemente se han efectuado estudios con carneros que han llegado hasta las 96 eyaculaciones. Desconocido Nubes en la mirada.![]() Nubes en la mirada, y guirnaldas de esperanza colgadas en el aire. Invisible y sentido beso, que hace que mi mano se tienda hacia la nada, queriendo atrapar caricias que vagan. Un ave bate las alas hasta estremecer las hojas del árbol. Intento hacer el mismo movimiento, y solo sostengo fantasía en mi espalda. Tu corazón no se estremece. Soy el polvo que levantan tus pies cuando caminas, y…no te enteras Sakkarah Propaganda![]()
Cada uno lee con sus ojos.![]() Cada uno lee con sus ojos, con su mirada del mundo. El mismo libro es diferente en distintas manos, y escapa siempre del pensamiento de su autor. El escritor ofrece muchos mundos imaginarios, los que esparce la editorial. Todo pensamiento es una acción futura, o sea, que los libros en cierta medida son responsables de algunas de nuestras acciones. Excitan nuestra imaginación para poder soñar, para poder crear… Sakkarah Speedy Gonzales.![]() Érase una vez, en un little time pueblito Ya veo venir a Speedy Gonzales El nunca le teme a nada Speedy Gonzales, al rancho llegó Lalalalalalaa Ella corrió a la ventana Hasta que lo despertaron Speedy Gonzales, al rancho llegó Lalalalalalaa Tortura![]() Aparatos dedicados a fines médicos, como era el caso de la pera, que servía para los estreñimientos, se modificaron y adaptaron a las mil y una necesidades de los torturadores del siglo XV. La Pera, era un instrumento con forma de pera que una vez introducido en boca, vagina o ano, comenzaba a abrirse gracias a un mecanismo giratorio. Además en sus puntas gozaba de unos pinchos o púas que desgarraban la traquea, útero o el recto, dependiendo por la zona en la que fuera introducido. La modalidad oral de este invento, era aplicada a las personas que habían obrado mal de palabra, es decir, herejes, ortodoxos...; la anal, como no, a los homosexuales; y por supuesto la vaginal a las brujas que habían mantenido relaciones sexuales con el diablo, prostitutas, adulteras o mujeres que habían mantenido relaciones incestuosas. Utensilios que hoy en día nos parecen la mar de inocentes, fueron utilizados como elementos de tortura física ciertamente inhumanos, dejando secuelas corporales y psicológicas terribles en los reos que lograban sobrevivir. De este modo, lo que hoy conocemos como rastrillo de jardinero, eran conocidos en otros tiempos como las Garras de Gato. Esta especie de rastrillo de puntas afiladas arrancaban la carne a tiras de las víctimas desnudas, que colgaban por sus muñecas suspendidas en el aire. En ocasiones, dependiendo de la destreza del torturador se llegaba incluso a separar la carne de los huesos. Cualquier instrumento sencillo, ha servido a los torturados, como han sido unas simples tenazas, que servían para arrancar de cuajo, dientes y cualquier otro miembro sobresaliente del cuerpo humano. El fuego y los hierros incandescentes servían también, al igual que las tenazas, de un complemento perfecto. El famoso escritor francés, Julio Verne (Nantes, 1828-Amiens, 1905), inmortalizó en su famoso obra Miguel Strogoff (1876), su uso, describiendo como el personaje de su obra era cegado utilizado un hierro al rojo vivo. Desconocido Dolor![]() No hay otra verdad que el dolor; no hay otra realidad que el sufrimiento; dolor y sufrimiento en toda gota de agua, toda hoja de hierba, en cada sonido de voz viviente, en sueño y vigilia, en vida, antes de la vida y tal vez después de la muerte. Ivo Andric Muñeca de trapo.![]() Como esos cuadros que aún están por colgar, Como el mantel de la cena de ayer, Siempre esperando que te diga algo más, Y mis sentidas palabras no quieren volar. Lo nunca dicho se disuelve en un té, Me abrazaría al diablo sin dudar Cada silencio es una nube que va, Me abrazaría al diablo sin dudar No tengo miedo al fuego eterno, Pájaro de amor. Yace mustio el canto del pájaro del amor. Su melodía quiere dormir en el olvido. No quiere amaneceres sin escuchar un canto compañero. En su soledad, prefiere el silencio. No es mudo, pero se hastió de su sordera; hace años que no le retumba la pasión en los oídos. Sobre hielos, patina entre las ramas transparentes y silenciosas. Los símbolos grabados en el tronco del árbol, le son ajenos. Jeroglíficos de dúos amatorios, que su corazón no acierta a descifrar. La niebla cubre a veces sus ojos, asemejando lágrimas de ausencias. El aire no le trae noticias, pues la soledad no habla; y el desamor lleva la boca cerrada. Las estaciones perdieron el sentido para él. Seca o verde, la hierba no contiene la magia donde ubicar su nido. Ha tapado sus oídos, sabiendo que no acudirán nuevas promesas hechas trinos. Sakkarah Mon river.![]()
Una mente...![]() Una mente plagada de ideas y de sueños, y una cuerda trenzada que amarra, que impide la marcha por otros caminos. Sujetos la mayoría de las veces a las normas, o paralizados por el tiempo. Sólo salen las palabras, y uno se da cuenta que hay que atarlas, que llevan a la incomprensión. Se sienten ganas de apretar la lazada, de estrecharla más hasta la total esclavitud de la nada. Donde los labios no se mueven para pronunciar, donde la palabra ya no sale para acariciar. No me gustan las corazas, ni los refugios; pero me voy a construir uno, oscuro, donde la luz no tiente, donde el espacio no de para más sueños. Sakkarah Dicen...![]() Dicen que cocinar es como un ritual, yo pienso que no, que sólo lo es para los que les gusta guisar. A mí me sale bien la comida, pero no me gusta, y la hago con prisas, queriendo terminar cuanto antes. Al que le gusta pone amor en ello, dedicación, al igual que lo pondré yo en otras cosas. Lo cierto es que es donde se suelen pasar más horas, entre unas cosas y otras. Si me obligaran a estar, ocuparía mi tiempo en fregar pilares enormes de cacharros. Lo prefiero antes de cocinar, y eso si sería como una letanía: uno, otro, y otro. A los que les guste, pueden pensar que están en un laboratorio, donde cada cantidad debe ser medida. Eso sí, lo malo si prepara un explosivo…que muchos lo hacen.
No, no hay manera que le coja yo el gusto. Prefiero comer, que para ello también hay que tener valor. Sakkarah The Waltz![]()
What's new? What's new Of course you couldn't know El hibrido.![]() Tengo un animal curioso mitad gatito, mitad cordero. Es una herencia de mi padre. En mi poder se ha desarrollado del todo; antes era más cordero que gato. Ahora es mitad y mitad. Del gato tiene la cabeza y las uñas, del cordero el tamaño y la forma; de ambos los ojos, que son huraños y chispeantes, la piel suave y ajustada al cuerpo, los movimientos a la par saltarines y furtivos. Echado al sol, en el hueco de la ventana se hace un ovillo y ronronea; en el campo corre como loco y nadie lo alcanza. Dispara de los gatos y quiere atacar a los corderos. En las noches de luna su paseo favorito es la canaleta del tejado. No sabe maullar y abomina a los ratones. Horas y horas pasa al acecho ante el gallinero, pero jamás ha cometido un asesinato. Lo alimento a leche; es lo que le sienta mejor. A grandes tragos sorbe la leche entre sus dientes de animal de presa. Naturalmente, es un gran espectáculo para los niños. La hora de visita es los domingos por la mañana. Me siento con el animal en las rodillas y me rodean todos los niños de la vecindad. Se plantean entonces las más extraordinarias preguntas, que no puede contestar ningún ser humano. Por qué hay un solo animal así, por qué soy yo el poseedor y no otro, si antes ha habido un animal semejante y qué sucederá después de su muerte, si no se siente solo, por qué no tiene hijos, como se llama, etcétera. No me tomo el trabajo de contestar: me limito a exhibir mi propiedad, sin mayores explicaciones. A veces las criaturas traen gatos; una vez llegaron a traer dos corderos. Contra sus esperanzas, no se produjeron escenas de reconocimiento. Los animales se miraron con mansedumbre desde sus ojos animales, y se aceptaron mutuamente como un hecho divino. El hombre, que se ha provisto de muchas cosas para el viaje, sacrifica todo, por valioso que sea, para sobornar al guardián. Este acepta todo, en efecto, pero le dice: En mis rodillas el animal ignora el temor y el impulso de perseguir. Acurrucado contra mí es como se siente mejor. Se apega a la familia que lo ha criado. Esa fidelidad no es extraordinaria: es el recto instinto de un animal, que aunque tiene en la tierra innumerables lazos políticos, no tiene un solo consanguíneo, y para quien es sagrado el apoyo que ha encontrado en nosotros. A veces tengo que reírme cuando resuella a mi alrededor, se me enreda entre las piernas y no quiere apartarse de mí. Como si no le bastara ser gato y cordero quiere también ser perro. Una vez -eso le acontece a cualquiera- yo no veía modo de salir de dificultades económicas, ya estaba por acabar con todo. Con esa idea me hamacaba en el sillón de mi cuarto, con el animal en las rodillas; se me ocurrió bajar los ojos y vi lágrimas que goteaban en sus grandes bigotes. ¿Eran suyas o mías? ¿Tiene este gato de alma de cordero el orgullo de un hombre? No he heredado mucho de mi padre, pero vale la pena cuidar este legado. Tiene la inquietud de los dos, la del gato y la del cordero, aunque son muy distintas. Por eso le queda chico el pellejo. A veces salta al sillón, apoya las patas delanteras contra mi hombro y me acerca el hocico al oído. Es como si me hablara, y de hecho vuelve la cabeza y me mira deferente para observar el efecto de su comunicación. Para complacerlo hago como si lo hubiera entendido y muevo la cabeza. Salta entonces al suelo y brinca alrededor. Tal vez la cuchilla del carnicero fuera la redención para este animal, pero él es una herencia y debo negársela. Por eso deberá esperar hasta que se le acabe el aliento, aunque a veces me mira con razonables ojos humanos, que me instigan al acto razonable. Franz Kafka El amor... El amor es un bello sentimiento cuando es real. Cuando es algo más que un juego o una ilusión. Como todo lo hermoso, tiene un principio y un fin. Este último viene dado por una de las partes, lo que no quita para que la otra, en un futuro próximo pueda ser muy feliz, ya que el amor se renueva, y no se puede vivir en el sufrimiento, ni en el desamor. Es un sentimiento tan noble, que yo jamás haría un mal uso de el. Cuando te encuentras con alguien que tiene una pareja, sabiéndolo, no entrarías en medio; pero si sucediera de esa forma, jamás me regodearía del amor ante quien ha perdido. Las personas que hacen eso, que disfrutan regodeándose ante quienes perdieron, tienen al amor como un trofeo, lo cual está muy lejos de ser ese sentimiento noble, y muy cerca de ser un simple juego. No se dan cuenta, que lo que es caduco, lo es para todos. Nada es eterno. Además es más bonito, al menos para mí, guardar intimidad en el amor. Creo que las personas se conocen por sus actos, por su ética. Quien hace daño sabiendo que lo hace, no puede esperar no recibir más de lo mismo en un futuro no tan lejano. Sakkara El Emigrante![]() Esta es la vida del emigrante del vagabundo del sueño errante. Coge tu vida en tu pañuelo con tu pobreza tira pa´lante. Si encuentras un destino si encuentras el camino tendrás que irte a ese lugar el polvo del camino cubre tu rostro amigo con tu miseria a ese lugar. Un dios maldijo la vida del emigrante serás mal visto por la gente en todas partes serás odiado por racistas maleantes. y la justicia te maltrata sin piedad. Todos hermanos. Todos farsantes hacen mentiras con las verdades buscas trabajo y tienes hambre pero no hay sitio pal emigrante. Si encuentras un destino si encuentras el camino tendrás que irte a ese lugar el polvo del camino cubre tu rostro amigo con tu miseria a ese lugar. Un dios maldijo la vida del emigrante serás mal visto por la gente en todas partes serás odiado por racistas maleantes. Y la justicia te maltrata sin piedad. La tierra de occidente, ya no tiene vergüenza, arrasa nuestra tierra, nos roba la riqueza ¡Qué bien se come de restaurante! ¡Cuánta miseria pal emigrante! ¡Qué bien se come de restaurante! ¡Cuánta miseria pal emigrante! Nuestros hijos se mueren. Estómago vacío. Tú lo ves por la tele después de haber comido. Nuestros hijos se mueren. Estómago vacío. Tú lo ves por la tele después de haber comido. ¡Qué bien se come de restaurante! ¡cuánta miseria pal emigrante! ¡qué bien se come de restaurante! ¡cuánta miseria pal emigrante! Un dios maldijo la vida del emigrante serás mal visto por la gente en todas partes serás odiado por racistas maleantes. Y la justicia te maltrata sin piedad. Somos distintos, somos iguales. Pero en la calle nadie lo sabe. Pan para todos. Tenemos hambre. Pero los ricos no lo comparten. Somos distintos, somos iguales. No me lo puedo explicar.![]()
Me falta un poco el aire que soplaba O simplemente tu espalda blanca...na na na na na na na na Y ese reloj ya no andaba De mañana a tarde siempre se paraba Como yo el te miraba Nunca llorarè por ti A pesar de lo que un tiempo fuì...no no no no no no no no Si, lo admito, alguna vez Te pienso pero No me tocas mas Solo que pensaba lo inùtil que es desvariar La negra noche y la luna llena Solo que pensaba lo inùtil que es desvariar Citas![]() En un beso, sabrás todo lo que he callado. Neruda |