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Sakkarah

Debería...

Debería...

Debería empezar el día con un propósito en mente. Empezar sin ningún deseo en especial, es un poco apático.

 

Si me pongo a pensar, habría mil cosas que poder desear para mí; pero como ya estoy convencida de que esas cosas nunca las conseguiré, debería crearme nuevos anhelos.

 

Yo ahora deseo para otros, antes también lo hacía, pero los compartía con mis pasiones. Ahora pienso que otras personas lo necesitarán más; o por cariño hacia ellas les deseo lo mejor.

 

Como no me queda más remedio que buscar un propósito para afanarme por algo, he decidido que será el de ser fuerte y voluntariosa. Hoy no cederé en nada que me haga perder el amor que me debo a mí misma. Hoy sabré guardar mi lugar, el que ocupo, y me corresponde como persona.

Sakkarah

Un camino...

Un camino...

Un camino de niebla guiaba al ausente

Indescifrables eran sus pensamientos

Mi corazón no atinaba a resolver tanto jeroglífico,

Y en palabras se perdía.

Sakkarah

Citas

Citas

Autor imagen: Adela Abós

Toda revelación de un secreto es culpa de quien lo ha contado.

 

Jean de la Bruyere

 

El tiempo es un invento de la humanidad; el espacio es el palacio de los dioses.

 Max Benjamin

 

El universo, la excepción de uno mismo.

Alfred Jarry

 

Las cosas no se ven como son. Las vemos como somos.

Hilario Ascasubi

 

La razón de que un perro tenga tantos amigos es que mueve la cola y no la lengua.

Desconocido

Se necesita...

Se necesita...

Se necesita tiempo para pensar, es la mejor manera de centrarse. Un rato de silencio quitando de la cabeza todas las preocupaciones, sin prisa. No hace falta que sea excesivo pero viene bien mirarse uno mismo e intentar comprender cada una de sus reacciones. Hay que ordenar todas las estanterías del alma, que ha veces el desorden hace que nos dispersemos demasiado, que tengamos un caos por pensamiento, y que nuestras ideas no sean firmes.

 

Para tomar decisiones es bueno haber tenido antes un pequeño tiempo para la reflexión.

Sakkarah

Puede ser

Puede ser

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puede ser - Conchita

Puede ser, que me haya equivocado una y otra vez, pero esta vez es cierto que todo va a ir bien, lo siento aquí en el pecho y en tu cara también y debe ser que pienso igual que ayer pero del reves todo se be mas claro, mas facil no se, las cosas se van ordenando solas sin querer, y dicen que si una puerta se cierra se abre otra no se mas grande mas bonita y mas facil que ayer, mas facil que ayer y esta vez en canvio de una puerta viene un ventanal muy solido muy fuerte y con vistas al mar, con vistas al mar...


Y puede ser que me equivoque otra vez y puede ser que vuelva a perder, pero la vida me dice que me toca a mi eso de sentirme bien, y puede ser que me equivoque otra vez..

ohhh...

y ahora que se marcha la tristeza y las penas tambien quisiera despedirme diciendoles que espero que no nos volvamos a ver debe ser que pienso igual que ayer pero del reves todo se be mas claro, mas facil no se, las cosas se van ordenando solas sin querer, y dicen que si una puerta se cierra se abre otra no se mas grande mas bonita y mas facil que ayer, mas facil que ayer y esta vez en canvio de una puerta viene un ventanal muy solido muy fuerte y con vistas al mar, con vistas al mar...

Y puede ser que me equivoque otra vez y puede ser que vuelva a perder, pero la vida me dice que me toca a mi eso de sentirme bien, y puede ser que me equivoque otra vez..

Saqué...

Saqué...

Saqué mis palabras del lodo. Poco a poco iba limpiando cada letra, y metiéndolas en el cesto. Cuando hube completado la tarea, cogí la vereda de nuevo, hasta llegar a casa.

 

Estaba algo cansada, porque la labor había sido ardua. Ahora me quedaba pasarlas por el fuego, pero temía que una sola letra envenenada fuera capaz de dirigirse a mi mente, y darle muerte a los hermosos pensamientos que allí se posaban. Por eso, a pesar del cansancio, me puse manos a la obra, y en la sartén metí una moneda de plata. Si se ponía negra, delataría una letra venenosa.

 

Yo sabía de gente que adolecía de ceguera a raíz de haber probado una letra tóxica; por eso merecía la pena practicar ese método de criba.

 

Llegada la noche me sentí contenta, pues la moneda no había cambiado su color, y yo había podido por fin descansar. Hice una tortilla de palabras, tan buena, que me levantaba suspiros. ¡Cuál no sería mi sorpresa, cuando nada más acabar, entré en un sueño profundo e inquieto! Estaba en sitios desconocidos y felices, un mundo diferente que tenía visos de realidad. El amor era como un pasaporte del que nadie se podía desprender, y allí no había ninguna situación triste. Las aventuras eran misteriosas, arriesgadas, e intensamente alegres. Una mano amada tiraba de mí llevándome por lugares insospechados que me mantenían sorprendida continuamente.

 

No se agotó el tiempo, había dejado de existir, y jamás tuve que volver a aquellos lodos que todo lo ensuciaban. Por fin la vida me había ofrecido la dicha de vivir continuamente enamorada.

 

Sakkarah

Puse...

Puse...

Puse un cerco en el jardín. Aparté las flores más extrañas y delicadas, y nadie penetrará en el sitio. Han nacido entre rocas, y no habrá mano que las arranque.

 

En el silencio se expandirá su perfume, allí donde la palabra no alcanza, donde la nada todo lo ciñe.

Sakkarah

Frío y calor.

Frío y calor.

Frío y calor contrastaban en un alma tan poco protegida.

La pasión quemaba, la desilusión helaba.

En un rincón oculto, la inocencia tiritaba.

 

El ropón descansaba en el suelo,

sobraban prendas en el amor.

Oro y latón lo ceñían, más todo sobra.

 

Amor y odio enfrentados, raspaban la desnudez del alma.

 

Sakkarah

Cuántos pasos...

Cuántos pasos...

Cuántos pasos ha tenido que dar el hombre para ir descubriendo cómo vivir… Estamos sujetos a una cadena, lo queramos o no, pues casi todo lo aprendido nos viene dado por otros hombres.

 

Menos mal que no todo está inventado, que no se nos puede quitar el placer de crear, y que hay infinitos caminos para dirigir nuestras ideas, esfuerzos, o entretenimiento.

 

La pena es que la mayoría de las personas nos limitamos a vivir con lo que se nos ha dado; y si trabajamos es por adquirir dinero para poder subsistir, no con un afán creador. Y, gran parte aún cuando quisiera crear, el tiempo lo lleva machacado por la obligación de un trabajo que ocupa muchas horas, que no le es demasiado agradable, pero es su única manera para sobrevivir.

 

Vivir es crear, y afrontar lo que se presenta desafiando los miedos.

Sakkarah

La nieve...

La nieve...

La nieve ha cubierto las plantas de la ausencia.

Todo es gris donde había luz, frío donde el calor ardía.

El canto de las aves quedó helado,

y las nuevas prendas pesan

haciendo más lentos los pasos.

Ha sido una mirada rápida

antes de encerrarme entre estas paredes,

para envolverme entre el bochorno industrial.

Crece el invierno.

Sakkarah

Mafalda y sus amigos.

Mafalda y sus amigos.

No dejes para mañana el tratar de encajarle a otro lo que tengas que hacer hoy.

--Felipe

 

 

No es cierto que todo tiempo pasado fue mejor. Lo que pasaba era que los que estaban peor todavía no se habían dado cuenta.

--Mafalda

 

 

 

Nunca falta alguien que sobra.

--Miguelito

 

 

 

Si alguien te golpea tu mejilla izquierda, ve y aprende kárate.

 

--Manolito

 

 

Las situaciones embarazosas... ¿Las trae la cigüeña?

 

--Mafalda

 

 

 

Comienza tu día con una sonrisa, verás lo divertido que es ir por ahí desentonando con todo el mundo.

--Libertad

 

 

 

Van a llevarme a pasar las vacaciones al campo. ¿Lo conocen? Es una cosa verde que queda lejos.

--Libertad

Mon homme blessé.

Cierto es...

Cierto es...

Cierto es que el silencio ahorra muchos sinsabores. Las palabras calan la memoria del otro, y después son utilizadas como arma suicida. Te llegan a matar tus propias palabras.

 

La información la procesa el contrario con rapidez, y creemos debernos a ella equivocadamente. Nadie puede anclarse en un pensamiento, por lo tanto nadie puede agarrarse con fuerza a una palabra dicha. Todo es cambio, y normal es que mute el pensamiento. Si de todo se aprende, lógicamente se avanza, y se cambia.

 

Podría no importarnos decepcionar al otro, pero nos importa. Los sentimientos siempre mandan.

Sakkarah

Se extinguió...

Se extinguió...

Se extinguió la melodía, pero un silencio apacible todo lo ocupa. Encerrado el pensamiento, pasea por las estancias de su ya casi desvencijada casa. Quizá el recogimiento le ayude a no volver a visitar los caminos tortuosos. No puede seguir el rápido vuelo de las águilas, y es mejor que mire el prado, donde se suelen aposentar aves inquietas y delicadas.

 

Corre el irreparable tiempo que ya es pasado. Inquieto y ágil me ofrece un presente para el que necesito premura, pues muy pronto querrá ser futuro en mis sueños.

 

Voy aprendiendo del texto de la dicha, y doy pasos inseguros, que poco a poco me van llenando de alegría.

 

Vivo.

Sakkarah

El halcón.

El halcón.

Durante más de un año, crié para mí un halcón.

Cuando se me hizo dócil, colmada mi afición,

mi mano de áureas cintas su plumaje ciñó:

se alzó él luego muy alto, y a otra tierra voló.

 

De allí en más lo vi volar, pleno de belleza.

Llevaba en el pie, de seda una pihuela,

y en su plumaje, flavo el oro refulgía.

¡Que Dios reúna a quienes se ansían cada día!

Der von Kürenberg
(Codex Manesse, siglo XIV / XIV. Jahrhundert)

Corre...

Corre...

Corre su vista por las páginas, mientras cada escena la desarrolla en otro plano. Allí, la fantasía se hace un espacio real, un mundo paralelo, que no por ello menos cierto.

 

Los tambores suenan llamando a filas. Hay que penetrar por la roca del misterio, de uno en uno, pues cada cual visitará un mundo diferente.

 

Un bobo se ha colado por un muro equivocado, no traspasó el peñasco, y se coló al vacío. Aún se oye el sonido de un descenso en picado, y parece que no tiene fin. Y es que en el vacío todo hace ruido, hasta el pensamiento de un memo. A las hojas de su libro se le han desprendido las letras, que cayeron a plomo sobre la cabeza de un chorlito. Las páginas, vacías, vuelan desoladas, sin saber que manos las volverán a llenar de sueños.

 

Abajo, un avinagrado espera para poder pillar una cuartilla en blanco, quiere rotularla con palabras de hiel, y se hace a un lado por si el bobo le salpica en la caída. Piensa que puede soltar una carcajada que transforme su boca hierática, tensa…Eso lo estropearía todo, haciendo del momento algo dulce, o afable. Y es que estos memos son peligrosos, pues su ignorancia los suele hace dichosos.

 

Arriba, un asno rebuzna asustado. Ha estado en un tris de caer, y no quiere morir ahogado en un charco de letras.

 

Impacientes, todos siguen guardando cola para penetrar la peña, ¡qué lento se hace adquirir un sueño!

Sakkarah

No tienes corazón.

Se hizo...

Se hizo...

 

Se hizo eterna la noche antes de despertar en calma.

El fuego del alma quedó hecho estalagmita.

En el día me sostiene un gran propósito,

y a pesar de todo,

pasaré por las ascuas encendidas,

cruzaré el camino sin que me aflojen las piernas.

 

En el caliente lecho encontraré el olvido,

y el maltrecho orgullo

lo haré reposar en celofanes de colores vivos.

 

La mente es fuerte para domar mi cuerpo,

y el lamento anegará la pasión.

Dios de piedra serás en la plaza de mis sentidos.

Grande, fuerte, y frío;

ganador de todas las batallas.

Los diamantes del rencor se incrustarán en tus ojos,

y el mármol será la base de tu sordera.

 

Yo transitaré por los parques en bonanza,

alrededor de tu gélida estatua blanca.

 

Sakkarah