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Sakkarah

Unas horas...

Unas horas...

Unas horas expectante deseando que llegara el veredicto, algo se hizo esperar, pero llegó. Mi mirada paseaba por bellos sitios que no le pertenecían, sólo poseía unas cuantas ruinas reflejo de un pago por haberme quejado. La desilusión fue tanta que llegó la ira, esa que no encuentra trabas en el camino, que no se detiene a pensar.

Ahora, ya tranquila, pienso en su felicidad. La vida está llena de caminos en los que te encuentras alguna señal de prohibido, y solo tienes que dar un giro para encontrar la vía en que te permiten pasear.

Se aprende, y yo aprenderé a no esperar ni desear. La pasión no siempre es un valor, la puedo desechar. No sé si volveré a sentirla, pero no es preocupante, ya que es como subirte a una gran torre para que después te empujen. Y las caídas duelen tanto...

Sakkarah

Entre sus hojas

Entre sus hojas

Entre sus hojas, los ojos del sauce se abren como platos, en la noche. Ha quedado prendido del tenue resplandor de la luna entre la niebla. En su retina, el sueño arde como estrellas, mientras los recuerdos acuden.

Es testigo de sueños desconocidos y lejanos; sueños apagados con lágrimas. En los silencios intentaba adivinarla, y la incógnita la llevaría entrelazada a sus ramas hasta ser pasto de las llamas.

La oscuridad de su sombra hablaba de rotas quimeras a las que no pudo aportar luz. Sus ramas colgantes como lágrimas, no pudieron rozar y enjugar la sal de las suyas. Su esperada visita, sólo podía ser producto del amor; pero ella, un fatídico día, se había resbalado de la caja de sentimientos.

Se mustiaron las hierbas que esperaban sus pisadas. No fueron sus pies los que hicieron presencia. El sauce se abate en la espera desesperada de lo que no acudirá. Su rugoso tronco no recibió la caricia de esas manos soñadoras.

Mientras, la vida sigue, y él pasea feliz por sus parajes.

Sakkarah

robbing williams

Cambiaré...

Cambiaré...

Cambiaré la faz de la luna, para hacerla mía. Al acudir a ella, no veré vuestras sombras, solo el eclipse de la figura amada frente a mis ojos.

Sustituiré lo pinos tristes, por los paseos románticos de jardín. El cristal de la lluvia no quedará empañado, sino por el vaho que salga de mis labios al evocarle. Otras fuertes manos ceñirán mi cintura y acariciarán mis sienes. Anda cerca el amor sin juego a los olvidos.

El pasado se pierde en mi memoria, en las mazmorras bajo el frío túnel. Un vergel, el oasis que acampa sobre tus desiertos. No pierdo lo que nunca tuve, ni lo reclamo. He dejado caer los pétalos de las rosas secas, desgranándolos al abandono de unas pisadas.

No pagaré nunca más un bello instante con postreras lágrimas. 

Sakkarah                                                                                   

Amor de mis entrañas...

Amor de mis entrañas...

Amor de mis entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita,
que si vivo sin mí quiero perderte.
El aire es inmortal. La piedra inerte
ni conoce la sombra ni la evita.
Corazón interior no necesita
la miel helada que la luna vierte.
Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,
tigre y paloma, sobre tu cintura
en duelo de mordiscos y azucenas.
Llena, pues, de palabras mi locura
o déjame vivir en mi serena
noche del alma para siempre oscura.

Federico García Lorca

Cosas curiosas

Cosas curiosas

Pese a que ya durante el siglo XVII, los hábitos de higiene y limpieza iban cambiando a mejor; lo normal era que tanto hombres, mujeres y niños se cambiaran de ropa interior no más de una vez al mes. Este cambio aprovechaba la limpieza, también mensual, de su propio cuerpo. Ciertamente en aquel tiempo era todo un lujo darse un baño, ya que no se disponían de las comodidades actuales, tales como el agua corriente y caliente.

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Otra costumbre del siglo XVII referente al aseo personal, era el hecho de la aceptación popular, de que lavarse con frecuencia era perjudicial para la piel, los cabellos y los dientes. Por eso las damas, para su aseo matinal, acostumbraban a lavarse el rostro con una tela blanca, empapada en agua. Por el contrario, usaban gran abundancia de perfumes, pastillas de anís y toda clase de cosméticos para ocultar o camuflar los posibles malos olores.

Descoocido

A su paso.

A su paso.

La piedra aflora a cada paso haciéndote un arroyo.
No eres río caudaloso,
pero haces escuchar la canción eterna del agua.
En tu orilla le pienso,
mientras mi sentimiento se escapa entre los arbustos,
se enreda en los árboles.
Tu rumor entona un susurro de amor en mi oído,
y mi soledad adquiere la inmensidad del cielo

Sakkarah

El abrazamozas

El abrazamozas

Los nombres de las calles deberian reflejar lo que en ese lugar se vivió y no un listado de ilustres nombres del pasado del partido dominante.

Este verano, me llamo la atención el nombre de una calle de Olmedo (Valladolid), un hermoso pueblo castellano de buenas costumbres y mejores viandas, "El abrazamozas"

Yo imaginé que "El abrazamozas" era ...
Un poco lento, un poco torpe, un poco poco. De mente lenta y cuerpo rapido se enamoraba a cada instante, de cada moza.Su madre le retenía, le impedia salir....se lo prohibia. pero cuando desde su ventana veia una mujer pasar.... salia corriendo y le abrazaba. Hoy se llama la calle de "abrazamozas"

Resulta que despues se me ocurrió mirar con el Google y encontré este nombre en pueblos de Zamora, Guadalajara, Cordoba...

De esta ultima, encontré en "
http://www.cordobapedia.org/wiki/La_calle_Abrazamozas"
este hermoso cuento....

"""""Esta calle se llamó antiguamente Abrazamozas (actual Calle Valdés Leal)

Así era como llamaban a los jóvenes que salían de noche buscando aventuras amorosas. Vivía en el barrio uno que, además de los requiebros, solía esconderse en la calleja y sorprender a las damas que paseaban solas, a fin de poder abrazarlas en la oscuridad.

Una noche en que regresaba a casa vio una bella joven que bajaba por la Calle Málaga hacia el Barrio de San Juan. El joven decidió seguirla al tiempo que le dedicaba sus más ingeniosos requiebros. La joven pidió que la dejara tranquila, más el joven continuo su camino, redoblando sus esfuerzos. Ella le rogó nuevamente que no insistiera más, pero el joven, envalentonado, le cortó el paso y prometió dejarla seguir su camino si la abrazaba primero. La joven le miró y cedió, no sin antes advertir al muchacho el peligro que con ello corría. Mas él no atendía a razones: así pues, ella abrió los brazos y él la abrazó; mas en lugar de encontrar un cuerpo esbelto, sintió la frialdad de unos huesos desnudos bajo la túnica. Trató de soltarlo, sin éxito, y horrorizado, cayó desmayado.

A la mañana siguiente, lo encontraron sus amigos durmiendo en la esquina de la calle y el contó lo sucedido... Estos pensando que había sido un mal sueño por los efectos del vino, tuvieron diversión a su costa para un buen tiempo. Sueño o no, el joven lo tomó como una seria advertencia a su mal comportamiento, y nunca más molestó a dama alguna en los oscuros callejones de la ciudad."""""""""

Manpetit

Es una pena...

Es una pena...

Es una pena que un día de alegría, de solaz, no sirva para desconectar de todo lo que abruma. Enseguida pasamos a conectar con todos nuestros problemas como si tuviéramos la obligación de retomarlos. Quizá sería mejor no volver, o no tomar la iniciativa de hacerlo. Que sean ellos los que vuelvan a engancharnos.


Malo es pensar en abdicar a la vida, en no querer vivir hasta el último instante. Es igual que cuando adelgazas y te van grandes los pantalones. Ellos van resbalando por la cadera; ¿por qué dejarlos caer? Los agarra uno una y mil veces para alojarlos en su sitio.


Para que mirar con aire nostálgico; preferible es ir ciego y abrirse paso a empujones, que no dejar que se pierda la mirada dejando ir las cosas. Ser payaso o espectador, pero estar.

Sakkarah

Curiosidades

Curiosidades

Cada rey de las cartas representa a un gran rey de la historia:
Espadas: El rey David.
Tréboles: Alejandro Magno.
Corazones: Carlomagno.
Diamantes: Julio Cesar.

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Si una estatua en el parque de una persona a caballo tiene dos patas en el aire, la persona murió en combate, si tiene una de las patas frontales en el aire, la persona murió de heridas recibidas en combate, si el caballo tiene las cuatro patas en el suelo, la persona murió de causas naturales.

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El Pentágono tiene el doble de baños de los necesarios. Cuando se construyó, la ley requería de un baño para negros y otro para blancos.

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Es imposible estornudar con los ojos abiertos.

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Los diestros viven en promedio nueve años mas que los zurdos.

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La cucaracha puede vivir nueve días sin su cabeza, antes de morir de hambre.

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Los mosquitos tienen dientes.

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Thomas Alba Edison temía a la oscuridad.

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Miguel de Cervantes Saavedra y William Shakespeare son considerados Los más grandes exponentes de la literatura hispana e inglesa respectivamente. Ambos murieron el 23 de abril de 1616.

Un día...

Un día...

Un día Meher Baba preguntó a sus mandalíes lo siguiente:
¿Por qué la gente se grita cuando están enojados?:

Los hombres pensaron unos momentos:
Porque perdemos la calma - dijo uno - por eso gritamos.-
Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? - preguntó Baba

No es posible hablarle en voz baja? ¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado?

Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía a Baba.
Finalmente él explicó:

Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia.

Luego Baba preguntó:- ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran?
Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente,¿por qué? ...Sus corazones están muy cerca.

La distancia entre ellos es muy pequeña.

Baba continuó - Cuando se enamoran más aún, ¿qué sucede? No hablan, sólo susurran y se vuelven aun más cerca en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así es cuan cerca están dos personas cuando se aman.

Luego Baba dijo:- Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, llegará un día en que la distancia sea tanta que no encontrarán más el camino de regreso.

Desconocido

Te extraño.

Te extraño.

Al despertar te busco, y no tardo en encontrarte. ¿Dónde estás? Aquí, muy dentro, te llevo conmigo. Y vuelvo a cerrar los ojos para fundirme contigo en un abrazo intenso. Así, en tus brazos, no existe el tiempo y mi boca toma forma con tu beso?.

Como una película repaso tu vida imaginaria aquí en mi pecho. Y te admiro en cada gesto, y me contengo por no poder salir corriendo a tu encuentro.

En este momento, todo se vuelve silencio, es extraño el vacío que deja tu ausencia. El amor pone mil estados diferentes, sensaciones distintas que se van sucediendo. Ahora quiero sentir tu pecho junto al mío, nuestras manos enlazadas?.El corazón se apresura al sentirte.

Te extraño

Sakkarah

El aire...

El aire...

El aire, por error, movió una montaña
Llega el tiempo y la veda se levanta
La actividad del campo se acrecienta

Las nieves se hacen agua, ríos.
Los ojos mueven al párpado hacia un lento despertar
El aliento sale quedo, sin palabras.
En cambio tú, empiezas a ser conocedor de mi sentimiento

Las letras del Universo están preparadas para alinearse
Fijas en nuestras manos, un nuestros labios.
Esperando una leve señal
En tus ojos se reflejan las estrellas
Y quiero ver en ellos la vía de mis sueños

Tu grandeza, es una mole que rechaza el mal augurio
Eres baluarte al que me mantendré abrazada.
Mi hoy tímida caricia, llegará a prender fuego
Y ese día el humo se hará aroma
El cielo tomará posesión de tus ojos

Una vez más, el roce de las piedras hará saltar la chispa
La brisa de olvido, en su huida, deja paso a una ráfaga de amor
Palabra que escucharé renovada en mi oído

Serás rocío en mi vida

Sakkarah

Un sentimiento.

Un sentimiento.

El fuerte viento de la vida va desnudando mi alma. Sin protección me expongo, tanto a los rayos de luz solar, como a las brumas. La lluvia de mis ojos de nube regó senderos intransitados, y cada tormenta me sacudió, y zarandeó sin piedad. Aún en pie, trato de sostenerme en el corto espacio que el tiempo ya me brinde.

Mis manos intentaron amasar ternuras, quedando vacías al escapar el aire entre sus dedos. Se entrelazan una a otra, apoyándose en su soledad.

Dañada fui en cada comparación. Ni cielo, ni agua. Tierra árida donde las flores no crecieron.

El alma no tiene piel que se pueda acariciar, pero mil alfileres se van clavando en ella, dándole la forma de un sentimiento.

Sakkarah

Me encamino...

Me encamino...

Me encamino hacia la puerta; hay una sola en el laberinto, y yo al fin la encontré. Sólo quedan unos pasos para abrir y asomarse a lo desconocido. Aún estoy apegada a los cristales nítidos; tantos giros y vueltas, tantos encuentros entre los perdidos, hacen que sienta abandonarlo.


Al tirar de la manija, resolveré el misterio. Alegrías y llantos van empujando hacia obtener la única respuesta que nunca podré dar a conocer. No siento curiosidad, ni siquiera miedo o incertidumbre. Sólo experimento rabia por mi fijación contra el cristal de los sueños, donde pintaba nubes con el vaho de amor que salía de mis labios.


Sin mirar atrás ya no vacilarán mis pasos, voy contando los espacios como si mis pies fueran pisando las tablas de un rail. Sólo soy el tren con destino a ninguna parte, y no tomaré descanso en la última estación.

Sakkarah

Te miro.

Te miro.

Te miro con ojos de distancia,
aun equidistando sólo a un soplo.
En tu explicación de la vida me pierdo,
matando los instantes de amor álgido.
Envuelta en sabias palabras asesino el tiempo.
Soy la sombra alargada del amor, unida a tu paso.
Una ínfima partícula, en el hombro del misterio.

Sakkarah

El dolor formó un nudo en el estómago. Era un vacío profundo que anudaba, estrangulaba. Desatado fue subiendo, mientras a su paso todo lo abrasaba, hasta asomar a la garganta.

El fuego cauteriza, y sólo quedan los últimos vestigios, un ligero humo que poco a poco saldrá por la nariz, haciéndome parecer la chimenea de una casa perdida en el campo, entre los rigores del invierno.

Ahora siento el vuelco del aire que levantan unas alas en sus primeros intentos de vuelo. Los cimientos se asientan tomando posesión del terreno, y este edificio hoy toma fuerza. Altivo se alza como si fuera el campanario de una ermita; pero sé que todos los alrededores se irán poblando, que volverán las aves a formar nidos, y que estas paredes serán cubiertas por enredaderas.

Quemé una etapa más

Sakkarah

Proverbio

Proverbio

Siéntate silenciosamente
y no hagas nada.
La primavera llega
y la hierba crecerá.

Proverbio

Serpentina

Serpentina

Serpentina voraz que recorre mis venas
Deshilachada máscara que deja verlo todo
Embriaguez de instantes que dan paso al retroceso.
Enamorado recuerdo de unos labios.

Estertor agonizante que aún no acaba
Revoloteo de silencios en el abdomen
Amenazantes abejas que no alcanzan el enjambre
Fustigación incesante de la ternura.

Entrelazados dedos presos por la caricia.
Labios que aun conservan la mueca erótica.
Llevas mi rúbrica en tu piel de raso
Aun vibra en mi boca el rocío de tu lengua.

Vive aún en mi tu recuerdo de hierba e interiores

Sakkarah

Camino empedrado.

Camino empedrado.

Mi camino es de piedra incrustada en el asfalto, donde los pies resbalan por estar ya tan trillado. Cuesta empinada donde muchos caballos desfallecen y mueren antes de llevar el carruaje a su lugar de destino.

Más de un muro he saltado; muchas calles, estrechas en demasía, he transitado. Procuro ir por la avenida llena de embrujo y magia, aunque siempre termino perdiéndome por todos sus vericuetos.

En esta ciudad, mi vida, al caballero se le ronda cuando se asoma entre la reja de la baja ventana. No he logrado doblegar sus hierros, y él sigue pensando que este obstáculo pertenece a mi jaula. Prisionero que, en un sueño, se cree libre. La ironía de mi sonrisa la cubre este embozo, mientras mis labios van degustando un amargo sabor, por el trago de acíbar que me brindó el descorche de esta botella.

Sigo el camino después de la rondalla, y allí los cántaros, en su quietud, se ofrecen para apagar la sed. Haciendo caso omiso, intento elevar mi barbilla y seguir adelante. Voy luciendo esta valentía llena de miedos.

No fiándome del amparo de esta capa, me voy adentrando en la tiniebla, donde hasta mi sombra poco a poco se va difuminando. Y me pierdo, me pierdo en esta supervivencia donde los débiles nos sujetamos a arañazos con la vida.

Sakkarah