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Sakkarah

Me siento joven...

Me siento joven...

Si crees que eres tan joven como te sientes puede que te interese ir a vivir a Kenya. Un ministro del gobierno ha propuesto cambiar la definición legal de juventud para que englobe a cualquiera entre 15 y 50 años, un salto de más de dos décadas respecto al techo actual de 30 años. Si lo aprueba el parlamento  eso significará que los jóvenes de Kenya estarán a sólo cinco años de la edad de jubilación, 55 años actualmente. El ministro de Asuntos de la Juventud, M. Kuti, según los medios locales, ha dicho que el gobierno quiere cambiar la ley para que más gente pueda acceder a un fondo de 1 billón de chelines (14 millones de dólares) que se ha creado para los jóvenes este año. El presidente del país, Mwai Kibaki, tiene 74 años

Desconocido

Einstein.

Einstein.

El amor por la fuerza nada vale, la fuerza sin amor es energía gastada en vano

 

 

Albert Einstein 

Una velada en que todos los presentes estén absolutamente de acuerdo es una velada perdida

Albert Einstein 

Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás, es la única manera

Albert Einstein 

Si buscas resultados distintos no hagas siempre lo mismo

Albert Einstein 

No guardes nunca en la cabeza aquello que te quepa en un bolsillo

Albert Einstein

Perros en el Antiguo Egipto.

Perros en el Antiguo Egipto.

"Grandes honores fueron rendidos al perro", escribió el biógrafo y filósofo griego Plutarco (46-120 aC), quien señalaba que la muerte de una mascota –ave, gato o perro- "producía una gran conmoción" : "los componentes de la familia se afeitaban el cuerpo y la cabeza para así poder calmar su pena", explicó.

Los preparativos para el entierro de un perro de la familia eran similares a los de los humanos; y en clases adineradas, la ceremonia comprendía costosos y elaborados ritos. Un papiro informa que en épocas del Imperio Antiguo (2680-2180 aC), un perro de caza llamado Abutin –el nombre significa "orejas en punta"- fue profundamente amado por su dueño, faraón y, antes de nada, hombre; éste, al morir el animal, ordenó que el ataúd integrase el tesoro de la realeza, lo momificaran y vendasen con cintas de finísimo lino, y a inhumación de incienso fuera llevado al sepulcro como correspondiese en honras de nobles de la corte.

Inversamente, el perro podía convertirse en un ser despreciado –por ese sometimiento, por esa conducta servil- y sinónimo de esclavo, de una cosa animada (1). Enemigos prisioneros, ante los faraones victoriosos, fueron –más de una vez- obligados a repetir la frase "nosotros somos en realidad sus perros". Similar calificación se adjudicaría un artesano, que viviese en la desértica aldea de Deir-el-Medina, cerca de Tebas, quien por un error en su trabajo, dijo: "el buen faraón debiera tratarme como a los perros callejeros".

Las calle urbanas eran, ya entonces, transitadas por animales extraviados que, buscando alimento, revolvían los montones de hedionda basura de Luxor o Menfis. Las leyes faraónicas y sacerdotales impedían molestar a los mendigos, a los perros y a los gatos (2), así que los canes vagabundos gozaban de protección doble. Las jaurías asolaban las ciudades.

Criados en caniles de paredes de adobe, que se construían separados de la casa, el cuidado y entrenamiento de los perros era asignado a personas especializadas en el oficio. Los adiestradores caninos –según reciente hallazgo (3) poseían organización sindical.

Los egipcios contaban con campos de recreo para sus perros, donde los adiestradores los soltaban a fin de que, en juego preparatorio, hallasen y trajeran cebos de cuero de conejo o de antílope.

Segio Grodsinsky

La fijación.

La fijación.

La fijación del sol sobre el suelo confunde la vista dibujando un sueño. El verano trae la imagen de un baile sin música a pleno día. El abrazo amante e intenso que no se repite, que golpea a diario la mente hasta llegar al desaliento. La sensación de su piel no quiere oscurecerse, cada poro de la mía la ilumina; pero el tiempo galopa como pegaso alado y, en mi, la oscuridad se cierne.

Sakkarah

Sentencia a muerte a los parricidas.

Sentencia a muerte a los parricidas.

En la Roma imperial de principios de nuestra era los parricidas eran condenados a muerte utilizando un cruel sistema. Según la ley Pompeya el reo era introducido en un saco con un perro, un gato, una víbora y un mono y después era arrojado al mar. La naturaleza de este castigo se debía a la gran importancia social que los romanos concedían a la figura del padre, el pater familias.

Desconocido.

Acerqué mis labios.

Acerqué mis labios.

Acerqué mis labios al amor,
agua en mis manos.
En cascada caía por mis dedos mientras,
a pequeños sorbos, llenaba de él mi corazón.

Entre cortinas de bruma, se esconde la vida,
y mi luz irá aclarando todo lo arcano.
Un punto de color en la distancia es tu cuerpo.
Allí el fulgor de la mañana te llena de destellos
hasta hacerte pompa de jabón
en el ribete de mi boca
Donde te multiplicas hasta llenar mi estancia
con tus raros e intensos reflejos.

Soberana soy del manto helado de la madrugada,
y mis pasos lentos, y cortos,
bajo la túnica de la existencia,
van alcanzando la luz en lontananza.

Sakkarah

Es necesario

Es necesario

Es necesario leer, porque de las lecturas de poemas, novelas, etc., pueden salir otros tantos. Nos ayuda a ser creativos, pues fomenta nuestra imaginación de tal forma que hace acudir más ideas. Es una tontería copiar o reproducir un texto, pero este texto si nos puede ayudar a desarrollar nuestro pensamiento, e incluso a escribirlo.

Nos enriquece, y la creatividad es un regalo que tenemos en nuestras manos; sólo nos hace falta abrirlo. Lo que creamos es lo que nos hace diferentes de los otros o, mejor dicho, donde se ven nuestras diferencias. Estas diferencias son las que hacen que nos hagamos más ricos.

No es malo adentrarnos en el mundo de nuestras fantasías. Leer y escribir también nos puede adentrar en la investigación, en nuestra búsqueda de ideas, de palabras, o de curiosidades que nos haya traído la lectura.

Ante toda lectura deberíamos ser críticos, o autocríticos cuando se trata de las nuestras. Una opinión dada con respeto, aunque sea contraria, siempre nos hará aprender.

No hace falta nombrar que con la lectura se enriquece el vocabulario, y se va corrigiendo la ortografía.. A la hora de escribir, el Castellano es una lengua con la que se pueden expresar muchos estados emocionales, por su diversidad de palabras. En el que escribe está tratar de encontrar aquella que mejor explique lo que siente.

La lectura es un viaje. Viajemos. La escritura es la oportunidad de hacer viajar al otro. ¡Escribamos!

 Sakkarah


El silencio.

El silencio.

Cuando vienen malos tiempos, lo hacen en cadena, y suelen perdurar. Los ratos buenos, aunque son intensos, son efímeros, y lentos para llegar. 

No siempre acude la furia en esos días, porque si se desatara, en realidad sería un alivio la descarga. Yo tengo pocos arranques de ira, y eso hace que las cosas se apoderen más de mí.

Lo malo de estos sucesos, es cuando pillas por medio a la persona menos indicada. Siempre hay alguien que paga todo el mal humor, como si la injusticia fuera nuestro emblema, y yo, si algo odio es a esta. 

Hay un lugar, que aunque no siempre idílico, se debería visitar: “El refugio del silencio” Allí ahogas esas palabras de las cuales te vas a arrepentir después, y allí hallas soluciones claras que el bullicio no te dejaba ver. Soy muy poco asidua a el, y sin embargo, necesito visitarlo.

Sakkarah

Origen de la palabra "gato".

Origen de la palabra "gato".

En Egipto, cuna del gato doméstico, el nombre del gato es una onomatopeya de su voz: myeou es denominado el gato macho, mientras que la gata hembra recibe el nombre de techau. Partiendo de esta palabra, los antiguos coptos acuñaron el término chau.

El historiador griego Herodoto (siglo V a.C.) llamó al gato ailouros, de aiolos, móvil y oura, cola, es decir: de cola móvil. Sin embargo, pronto entró en escena en el mundo griego el término galê, usado como "cazador de ratones" o "comadreja".

En la antigua Roma, felis era el nombre del gato salvaje, y de su raíz derivala palabra "felino" y todas sus derivadas. Posteriormente, apareció en el mundo latino una nueva palabra para denominar al gato: "cattus", acepción que se considera hoy en día (DRAE) la más plausible para el verdadero origen de la palabra gato.


De cattus proceden la mayor parte de las versiones de la palabra gato en las lenguas indoeuropeas:

cat en inglés.
Katz en alemán
kat en holandés
gatto en italiano.
gato en portugués.
chat en francés.

¿De dónde surge esta palabra? Existen dos teorías al respecto. Una de ellas sostiene que cattus procede de una antigua lengua africana u oriental. La otra afirma que su origen es celta. En cualquier caso, se acepta como seguro el hecho de que nuestro gato doméstico actual es llamado así desde el siglo IV d.C.

Desconocido

Quiero.

Quiero.

Quiero mirar tu rostro opacado por la noche
e iluminado con la luz de las estrellas.

Quiero despeinar tu pelo,
al igual que la brisa marina despeina el mar.
Hacerte bucles con mis dedos,
como olas que se rizan al llegar a la playa.

Quiero sentir en la palma de mi mano
el calor que despide tu piel.

Deseo que seas pez en mi acuario,
que marques un recorrido de plata en mis entrañas.

Quiero tener tu aliento cerca de mi boca,
como el campo aspira el aliento de los árboles.

Sakkarah

En un vago gesto.

En un vago gesto.

En un vago gesto se difumina el pasado.
Un fin del imposible,
emplaza a una novedad desconocida.

Un rostro de fría piedra
va sofocando las llamas del corazón.

Del suelo recojo el sueño de la nada,
para poder soñarlo.

Y mi primer paso, es rotundo.

Sakkarah

Represéntase la brevedad de lo que se vive y cuán nada parece lo que se vivió.

Represéntase la brevedad de lo que se vive y cuán nada parece lo que se vivió.

"¡Ah de la vida!" ... ¿Nadie me responde?
¡Aquí de los antaños que he vivido!
La Fortuna mis tiempos ha mordido;
las Horas mi locura las esconde.

¡Que sin poder saber cómo ni adónde,
la salud y la edad se hayan huído!
Falta la vida, asiste lo vivido,
y no hay calamidad que no me ronde.

Ayer se fue; mañana no ha llegado;
hoy se está yendo sin parar un punto;
soy un fue, y un será y un es cansado.

En el hoy y mañana y ayer, junto
pañales y mortaja, y he quedado
presentes sucesiones de difunto.

Francisco de Quevedo


La muerte.

La muerte.

Hoy pareceré lúgubre hablando de la muerte, pero es un paso más de la vida, el último. Por eso hay que aceptarlo. Es el salto hacia el precipicio del misterio, al cual nunca vamos preparados con correas para escalar la vuelta. 

Yo creo que me enteraré de todo lo que sucede a mí alrededor en las primeras horas de mi muerte. Imagino que me darán un tiempo, aunque sea corto, para enterarme del cariño, u otro tipo de sentimientos hacia mi persona. 

Creo que iré tranquila, no le tengo miedo. Sólo me aterra el sufrimiento, la muerte no, porque es un paso a la serenidad. Si no hay nada al otro lado, al menos habré dejado atrás las tristezas y desilusiones. Si hay más camino, quisiera que fuera más liviano que la vida que he llevado, aunque sé que precisamente yo, no me puedo quejar. 

Lo que sí tengo muy claro, es que odio los lutos, o los llantos al irme. Quisiera que hubiera alegría por mi descanso, y que los que me amaran siguieran como si nada hubiese sucedido, sin cambiar planes ni fiestas. Incluso yo pediría que se celebrara… 

Y ya dejo el tema en manos del destino.

Sakkarah

Citas.

Citas.

Ni siquiera Dios puede cambiar el pasado

 Agatón 

 

El hombre que tiene miedo sin peligro, inventa el peligro para justificar su miedo

 Alain Emile Chartier 

 

La estupidez insiste siempre

 Albert Camus 

 

No pienso nunca en el futuro porque llega muy pronto

 Albert Einstein 

 

Al principio todos los pensamientos pertenecen al amor. Después todo el amor pertenece a los pensamientos

 

Albert Einstein

A pié van mis suspiros.

A pié van mis suspiros.

A pié van mis suspiros
camino de mi bien.

Antes de que ellos lleguen
yo llegaré.

Mi corazón con alas
mis suspiros a pié.

Abierta ten la puerta
y abierta el alma ten.

Antes de que ellos lleguen
yo llegaré.

Mi corazón con alas
mis suspiros a pié

Antonio Gala



Gracias...

Gracias...

Se aleja.

Se aleja.

Se aleja la caricia al evocar recuerdos perdidos. Hoy cierro mi maleta de sentimiento que aun no estaba deshecha.

La palabra ha ejercido todo su poder sobre mi, como espada ha rozado mis heridas que aun no habían sanado. Y este líquido viscoso de tristeza que supura, alerta mis alarmas.

Ya sólo palabras huecas que darte. Mi boca se cierra para no herir más. La razón pone cancela a esa ventana que se abría a un nuevo día. Aire frío que no roza el calor de la llama, que no quiere convertirse en brisa.

Cada letra en mi memoria me acompaña llenándome de rubor por mi inocencia. Al ir a saltar la comba, temo que se enreden mis pies y vuelvo a casa a preparar una sábana para cubrir esta noche el cielo. Cada amanecer una lágrima de cristal borrará tu recuerdo.

Sakkarah


Encima.

Encima.

Encima

Que te caen encima
los días
y los hechos
y la lluvia viene
a buscarte
y yo sin paraguas
para el agua
y para los días
y para los hechos
y así llego a casa
siempre
empapado
de días, agua y hechos
que te caen encima.

Juan Maes
  

No estoy de acuerdo...

No estoy de acuerdo...

No estoy de acuerdo en que para acercarse a las multitudes, haya que usar un disfraz. Siempre suelen existir ciertos miedos antes de enfrentarse a un grupo de personas en el que no conoces a nadie, pero el ser sociable los vence, y una vez vencidos, da muchas satisfacciones el trato con los demás. Más que nada es que enriquece. Al igual pasa con los viajes. Yo era muy poco viajera, no me gustaba. Las personas que me oían decir esto, casi me veían como un bicho raro. La primera vez que di un viaje largo, fue a un lugar que yo encuentro lleno de magia, y eso hizo que ahora, siempre que se me presente la oportunidad, esté dispuesta a viajar, e incluso que añore los viajes cuando no los tengo.

Aun siendo bueno estar entre la multitud, no por ello es menos bueno tener momentos de soledad. Todos necesitamos de ellos. Es el momento en el que nos encontramos con nosotros mismos, y en el que asimilamos todo lo que hemos vivido.

La soledad puede estar muy bien poblada por la imaginación, por las ilusiones, por los recuerdos, etc. Una cosa es pasear en solitario, ensimismados en nuestros pensamientos, y otra, muy diferente, hacernos personas cerradas y egoístas. Puede suceder también que la pereza juegue un papel importante en la soledad, pero esa soledad, no es la soledad de la que hablo, de la que necesitamos todos al menos unos momentos.

Sakkarah

Cuando...

Cuando...

Cuando en una casa egipcia se declara un incendio, sus habitantes se precupan muy poco del fuego y mucho de sus gatos. Los protegen, los vigilan y, si alguno, fuera de sí, logra escapar y precipitarse a las llamas, la aflicción abate a los egipcios. Cuando un gato muere de muerte natural, todos los habitantes de la casas se rasuran las cejas. Colocan al gato embalsamado en un compartimento secreto y lo transportan a la ciudad de Bubastis.

Relato de Herodoto (484-425 a.C.)