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Sakkarah

Reflexiones.

Reflexiones.

En realidad, la atracción o el afecto no son más que simpatía de la costumbre

Adam Smith 

La eternidad es una de las raras virtudes de la literatura

Adolfo Bioy Casares 

Las conversaciones siempre son peligrosas si se quiere esconder alguna cosa

Agatha Christie 

Cásate con un arquólogo. Cuanto más vieja te hagas más encantadora te encontrará.

Agatha Christie

Lo más razonable que se ha dicho obre el matrimonio y sobre el celibato es ésto: hagas lo que hagas te arrepentirás.

Agatha Christie

Nacisteis juntos.

Nacisteis juntos.

Nacisteis juntos y juntos para siempre.
Estaréis juntos cuando las alas blancas de la muerte esparzan vuestros días.
Sí; estaréis juntos aun en la memoria silenciosa de Dios.
Pero dejad que haya espacios en vuestra cercanía.
Y dejad que los vientos del cielo dancen entre vosotros.
Amaos el uno al otro, pero no hagáis del amor una atadura.
Que sea, más bien, un mar movible entre las costas de vuestras almas.
Llenaos el uno al otro vuestras copas, pero no bebáis de una sola copa.
Daos el uno al otro de vuestro pan, pero no comáis del mismo trozo.
Cantad y bailad juntos y estad alegres, pero que cada uno de vosotros sea independiente.
Las cuerdas de un laúd están solas aunque tiemblen con la misma música.
Dad vuestro corazón, pero no para que vuestro compañero lo tenga.
Porque sólo la mano de la Vida puede contener los corazones.
Y estad juntos, pero no demasiado juntos.
Porque los pilares del templo están aparte.
Y, ni el roble crece bajo la sombra del ciprés ni el ciprés bajo la del roble.

Khalil Gibrán

Atila.

Atila.

La historia ha etiquetado de bárbaro y temible a Atila, el rey de los Hunos más conocido, aunque en realidad la idea de que era un gobernante sin escrúpulos que sembraba a su paso la destrucción no es cierta. En primer lugar era una persona culta, ya se educó durante cinco años (del 408 al 412) en la cultura latín, griega, sistema político y administración romana. En sus banquetes recitaba poesía. Por otra parte, su sistema de ocupación solía ser pacífico, eso si, cobraba fuertes tributos a cambio de paz.

Desconocido.


Melodía.

Melodía.

El arpa y la dulzaina, unidas en melodía amorosa. Música del alma, el amor, cuando sus notas se acoplan en una única partitura.

Concierto de belleza que nadie puede acallar. Fascinación de los sentidos que suspiran. Nacimos de la música y de la mano levantamos en vuelo armónico.

Este nudo que quiere asfixiar la entraña, me arrastra hacia abajo, y rompiendo una cuerda me hace desafinar. Sigue tú. Aquí me quedo, en el último bosque que me encontré contigo.

Mi aguda nota tomará el ritmo de esa hoja al caer.

Sakkarah

El color azul.

El color azul.

Pues lo curioso que durante muchos siglos, el azul, en Europa y sobre todo en el Mediterraneo, era un color desagradable.Por ejemplo los romanos, jamas vestian de azúl: lo dejaban para los esclavos y las clases mas pobres.Ellos utilizaban el rojo. Cuando llegó la Iglesia Cristiana, se admitió solamente tres colores: el blanco que significaba pureza, el rojo, la sangre de Cristo, y el negro, la penitencia y el luto.
Contrariamente en Oriente, a este color se le atribuyó propiedades mágicas e incluso en Egipto además, era utilizado en los ritos funerarios como simbolo de eternidad, no de luto.
Y mira tu por donde un rey Frances Luis IX el Santo fue el que introdujo el azul en la vestimenta y en el escudo de armas.La verdad es que le costó trabajo porque los comerciantes de rubia (la planta de donde extraian el tinte rojo) organizaron una campaña terrible al ver amenazado su negocio e incluso llegaron a representar a los diablos vestidos de ese color. Pero en aquella epoca un rey mandaba mucho (mas que un creativo) y poco a poco se fue introduciendo en la vida diaria.

Desconocido

Respiro hondo.

Respiro hondo.

Respiro hondo y noto que no se puede retener el aire, pero el se renueva a cada instante para mi

Apretaba el amor entre mis manos y al notar que una gota se filtraba entre mis dedos, abrí la mano para que corriera en libertad como el agua del río.

Las olas rompen con fuerza contra mi piel y rápidas vuelven al mar dejándome llena de sentimiento...

Sakkarah

Día a día.

Día a día.

Día a día la luna va apagando su resplandor
Su desgaste a mi mirada me habla del corto paso que me queda
Iluminé mi vida con amor puesto en el viento.
Hoy nace un tímido sentimiento cuando me encamino al crepúsculo.
Una mariposa que no podrá romper su capullo de seda
Desecho por el estilete de la muerte.
Antes de partir quiero reposar mi frente sobre la piel de tu pecho,
Obtener una caricia de tu mano sobre mi pelo.
No pido más, sólo saberte de carne y hueso.

Sakkarah

No todo se puede cambiar.

No todo se puede cambiar.

Mi esencia es ser mujer. Todo lo demás ¿Lo puedo cambiar? , O, ¿Hay actitudes en mi que forman parte también de mi esencia?

Creo que no todo se puede cambiar por más esfuerzo que se ponga en ello. Si uno tiene una tendencia romántica, te pueden dar veinte mil palos, que seguirás soñando con el amor. Si tienes la tendencia de estar chinchando a todo el mundo, o el afán de llevar la contraria, puedes hacer mil esfuerzos por cambiarlo, pero tenderás siempre a ello.

El que tiene facilidad para perdonar, podrá intentar guardar rencor, sentirá deseos de ello, pero terminará olvidando. Por el contrario, quien es rencoroso, hará otro mil esfuerzos por no serlo, pero siempre guardará las cosas a pesar suyo.

Creo que nuestra esencia no es solo ser mujer, u hombre, es algo más. Llevamos dentro tendencias que, por más que intentemos, no podremos acabar con ellas.

Sakkarah

Un horizonte.

Un horizonte.

Un horizonte de campos amarillos y ocres, en el que se dibuja un camino. Con andares despistados, una figura se va adentrando en el plano de la lejanía. Atrás quedan las amapolas; y a la vista del espectador, una espalda indefinida va perdiendo la forma.

El sol hace una senda con sus rayos, acogiendo a esa imagen cada vez más cercana. El azul del cielo luce sin mácula, sin nubes. Hay una línea que divide lo conocido del misterio. Hacia allí, ella se encamina.

Sakkarah

Amado señor mío.

Amado señor mío.

Amado señor mío no tengas miedo, no te muevas, permanece en silencio, nadie nos verá.

Sigue así, quiero mirarte, yo te he mirado mucho, pero no eras para mí, no te acerques, te lo ruego, quédate donde estás, tenemos una noche para nosotros, y yo quiero mirarte, nunca te he visto así, tu cuerpo para mí, tu piel, cierra los ojos, y acaríciate, te lo ruego.

No abras los ojos si te es posible, y acaríciate, son tan hermosas tus manos, he soñado con ellas tantas veces, ahora las quiero ver, me gusta verlas sobre tu piel, así, te lo ruego, continúa, no abras los ojos, yo estoy aquí, nadie nos puede ver y yo estoy cerca de ti, acaríciate, amado señor mío, acaricia tu sexo, te lo ruego, despacio.

Es hermosa tu mano en tu sexo, no te detengas, a mí me gusta mirarla y mirarte, amado señor mío, no abras lo ojos, todavía no, no debes tener miedo, estoy cerca de ti, ¿me sientes?, estoy aquí, te puedo rozar, esto es seda, ¿la sientes?, es la seda de mi vestido, no abras los ojos y tendrás mi piel.

Tendrás mis labios, cuando te toque por primera vez será con mis labios, tú no sabrás dónde, de repente sentirás el calor de mis labios sobre ti, no puedes saber donde si no abres los ojos, no los abras, sentirás mi boca donde no sabes, de repente.

Tal vez sea en tus ojos, apoyaré mi boca sobre los párpados y las pestañas, sentirás entrar el calor en tu cabeza, y mis labios en tus ojos, dentro, o tal vez sea en tu sexo, apoyaré mis labios, allá abajo, y los abriré bajando poco a poco.

Dejaré que tu sexo entreabra mi boca, entrando entre mis labios y empujando mi lengua, mi saliva descenderá por tu piel hasta tu mano, mi beso y tu mano, uno dentro de la otra, sobre tu sexo.

Hasta que al final te bese en el corazón, porque te deseo, morderé la piel que late sobre tu corazón, porque te deseo, y con el corazón entre mis labios tú serás mío de verdad, con mi boca en el corazón tú serás mío para siempre, si no me crees abre los ojos, amado señor mñio, y mírame, soy yo, quién podrá borrar este instante que sucede, y este cuerpo mío ya sin seda, tus manos que lo tocan, tus ojos que lo miran.

Tus dedos en mi sexo, tu lengua sobre mis labios, tú que te deslizas debajo de mí, aferras mis caderas, me levantas, dejas que me deslice sobre tu sexo, despacio,quién podrá borrar esto, tú dentro de mí moviéndote lentamente, tus manos en mi rostro, tus dedos en mi boca, el placer en tus ojos, tu voz, te mueves lentamente pero hasta hacerme daño, mi placer, mi voz.

Mi cuerpo sobre el tuyo, tu espalda que me alza, tus brazos que no dejan que me marche, los golpes dentro de mí, es violencia dulce, veo tus ojos que buscan en los míos, quieren saber hasta donde hacerme daño, hasta donde quieras, amado señor mío, no hay final, no acabará, ¿lo ves?, nadie podrá borrar este instante que sucede, para siempre echarás la cabeza hacia atrás, gritando, para siempre cerraré los ojos separando las lágrimas de mis pestañas, mi voz dentro de la tuya, tu violencia que me tiene aferrada, no queda ya tiempo para huir ni fuerza para resistirse, tenía que ser este instante, y este instante es, céeme, amado señor mío, este instante existirá, de ahora en adelante, existirá hasta el final.

Alessandro Baricco "Seda"

Citas

Citas

El aburrimiento es la enfermedad de las personas afortunadas, los desgraciados no se aburren tienen demasiado que hacer

Dufresnes 

La alegría es el ingrediente principal en el compuesto de la salud

 

Murphy

 

Existe, en verdad, un magnetismo, o más bien una electricidad del amor, que se comunica por el solo contacto de las yemas de los dedos

Abate Galiano 

¿Acaso no destruimos a nuestros enemigos cuando los hacemos amigos nuestros?

Abraham Lincoln 

Casi todos podemos soportar la adversidad, pero si quieres probar el carácter de un hombre, dadle poder

 

Abraham Lincoln

Frases célebres.

Frases célebres.

"La travesía de mil millas comienza con un paso." Lao-tse 

  "Siempre he observado que para triunfar en la vida hay que ser entendido, pero aparecer como tonto." Barón de Montesquieu 

 Nada revela tan fiablemente el carácter de una persona como su voz."   Benjamín Disraelí 

 "El amor como principio, el orden como base, el progreso como fin."  Auguste Compte

   "En la guerra, como en le amor, para acabar es necesario verse de cerca." Napoleón Bonaparte

Hoy.

Hoy.

Hoy la lluvia humedece la melancolía, que despierta perezosa y al paso de las horas va tomando fuerza. Hoy se adueña de mi corazón hasta hacerme sentir la soledad.

Me perderé en los bosques del silencio donde las palabras no llegan. Los sentidos se adormecen y no llega el olor a primavera, ni el tacto amable.

Al llamar a la puerta de la vida, me la abre la tristeza. Y yo me adentro, no me puedo quedar en el umbral. Aquí la melodía no tiene sonido y el sol no penetra en la estancia. Como un fantasma me dispongo a vagar por los pasillos.

Sakkarah

Balanceándome.

Balanceándome.

Balanceándome en la orilla y con la certeza de que caería, me tiré al abismo. A cámara lenta me iba despojando de cada recuerdo, de aquellas miradas, de la marca de su piel sobre al mía. Caí quedando comprimida contra el suelo; sujetando algo de lo que no pude despojarme, el amor. Cristal derretido que se esparció por la tierra; y en el ambiente, un polvo espeso de derrota. Allí, entre todos los despojos, crece el tulipán del olvido; y en cada hoja, el color de un sueño dormido. 

Hoy late el silencio, y en los oídos repiquetea la ansiedad de vida.

Sakkarah

Aunque era todo previsible.

Aunque era todo previsible.

Envuelta en gasas, con sus sinuosas curvas y sus movimientos cadenciosos, bailaba. Todos los ojos estaban puestos en ella, pero nadie la miraba. Sus brazos imitaban el vuelo de un ave. Su pensamiento quería planear hacia el rincón más apartado del mundo.

Dueña de nada, objeto de todos. A veces se engañaba a sí misma sintiéndose querida, pero sólo era un escape hacia la fantasía. Se preguntaba que hacer, como mejorar; y de nada servía. Embalada en el ampuloso lenguaje, lavaba sus heridas con besos de algodón.

Se sentía como una piñata de cumpleaños, sin cuerdas, a la que los niños con los ojos vendados y un palo en la mano, tenían que abrir para que cayeran todos los dulces. Allí quedaba rota cuando ellos habían agotado su contenido.

Aunque ya era todo previsible para ella; diariamente caía del escalón de un sueño.

Sakkarah

Un dolor.

Un dolor.

Autor imagen: Nina

http://elcuartoscuro.blogspot.com/

 

Es un dolor extraño morir de nostalgia por algo que no vivirás nunca.

 

Alessandro Baricco


El secreto.

El secreto.

El secreto es sencillo, simple; no lo hay. En nuestra ceguera inmediata no vemos lo esencial, lo que buscamos, lo que nos moriremos sin encontrar. Está a un palmo de nosotros, pero no creemos que las cosas sean sencillas. Sólo sabemos buscar tras los horizontes, donde el arco iris no se deja alcanzar.

La vida es el ogro que da vida, que come vida, y se alimenta de ella misma. Hacer y deshacer. Crear para matar. Y en medio, el desvalido corazón de un ser que ama.

Sakkarah

Citas.

Citas.

Ningún hombre es una isla, algo completo en sí mismo, todo hombre es un fragmento del continente, una parte de un conjunto

 John Donne 

Habrá amigos que nos declaren sin reservas nuestras faltas y, sin embargo, no se decidirán a hacernos mención de nuestras locuras

 Philip Dormer Stanhope Lord Chesterfield 

El hombre que tiene miedo sin peligro, inventa el peligro para justificar su miedo

 Alain Emile Chartier 

La grandeza de una persona se puede manifestar en los grandes momentos, pero se forma en los instantes cotidianos

 Philips Brooks 

Uno no se hace grande más que midiendo la pequeñez de su dolor

 

Ernst Wiechert

Las palabras...

Las palabras...

Las palabras murieron en mi boca. No era lícito preguntar en aquellos momentos si me amaba, habría otros instantes, otros lugares. Su mirada me hacía sentir adorable, resbalaba por mis piernas, por sus formas, mientras sus labios musitaban "te amo", Sus gestos me hablaban de algo que iba más allá del deseo.

Me acariciaba abstraído, mientras mi cuerpo se estremecía son suaves oleadas de placer, La emoción al sentirle en mí me arrastraba, haciéndome sentir el vértigo de la plenitud.

Sakkarah

EL OTRO YO.

EL OTRO YO.

Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos a la naríz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando Corriente en todo menos en una cosa: tenía Otro Yo.

El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente , se emocionaba en los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse imcómodo frente a sus amigos. Por otra parte el Otro Yo era melancólico, y debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo.

Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo que hacer, pero después se rehizo e insultó concienzudamente al Otro Yo. Este no dijo nada, pero a la mañama siguiente se habia suicidado.

Al principio la muerte del Otro Yo fue un rudo golpe para el pobre Armando, pero enseguida pensó que ahora sí podría ser enteramente vulgar. Ese pensamiento lo reconfortó.

Sólo llevaba cinco días de luto, cuando salió la calle con el proposito de lucir su nueva y completa vulgaridad. Desde lejos vio que se acercaban sus amigos. Eso le lleno de felicidad e inmediatamente estalló en risotadas . Sin embargo, cuando pasaron junto a él, ellos no notaron su presencia. Para peor de males, el muchacho alcanzó a escuchar que comentaban: «Pobre Armando.Y pensar que parecía tan fuerte y saludable».

El muchacho no tuvo más remedio que dejar de reír y, al mismo tiempo, sintió a la altura del esternón un ahogo que se parecía bastante a la nostalgia. Pero no pudo sentir auténtica melancolía, porque toda la melancolía se la había llevado el Otro Yo.

Mario Benedetti