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Sakkarah

Hoy inventamos...

Hoy inventamos...

Hoy inventamos el sol del atardecer
y el calor del invierno.
Las caricias caían en gotas de perlado sudor
Eternos minutos del que no quiere gastar el tiempo.
Hoy mis brazos contenían el amor,
mis ojos te soñaban de cerca

La súplica del deseo dejaba sonar la melodía en tu oído.
Hoy recree tu vida en mi cuerpo
y el sentido se perdió diluido en lavas de sentimientos.
En mis pupilas quedó la pregunta de lo inacabado
y la pasión clavaba alfileres hasta el corazón

Sakkarah

Tears In Heaven

Tears In Heaven


Dirías mi nombre, si me ves en el cielo?
Sería lo mismo, si te veo en el cielo?

Debo ser fuerte y continuar
porque se que no correspondo al cielo.

Agarrarías mi mano, si me ves en el cielo?
Me ayudarías a pararme, si me ves en el cielo?

Encontraré mi salida atravez de la noche y del día,
porque sé que no me puedo quedar aqui en el cielo.

El tiempo puede tirarte,
El tiempo puede vencer tus rodillas,
El tiempo puede rompre tu corazón,
Estuviste pidiendo por favor? Pidiendo por favor?

Detrás de la puerta,
Hay paz, estoy seguro,
y sñe que no habrá mas lágrimas en el cielo.

Sabrías mi nombre, si te veo en el cielo?
Sería lo mismo, si te veo en el cielo?

Debo ser fuerte y continuar,
porque se que no correspondo aqui en el cielo.

Déjame amarte una vez más...

Déjame amarte una vez más...

Déjame amarte

como si la existencia misma dependiera de nuestro amor pretérito.

Dejame amarte una vez mas,

aunque sea solo para repasar caminos buenos conocidos,

que se borran inevitablemente en el recuerdo.

Dejame acariciar tu pelo y apoyar mi cabeza en tu regazo 

buscando el calor no de mi

madre 

si no de una mujer que no es lo mismo pero viene siendo igual.

Dejame descargar el último llanto en tu piel de diosa de sal  

y conviérteme en la arena que pisarán tus pies.

Te haré el amor bajo tu mirada incrédula

y si me lo permites te sacaré algún gemido de placer;

y cuando termine de hacerlo me disiparé como un hálitus

entre tus brazos fríos.

De alguna manera es cierto;

morimos de angustia y de tristeza

Dejame entonces morir para siempre en ti. 

Espartaco (La ventana del alma)

 

Sábato

Sábato

Vivir consiste en construir futuros recuerdos. 

Sábato  

Hay una manera de contribuir a la protección de la humanidad, y es no resignarse. 

Sábato

 

Un buen escritor expresa grandes cosas con pequeñas palabras; a la inversa del mal escritor, que dice cosas insignificantes con palabras grandiosas.

 

Sábato

El mundo nada puede contra un hombre que canta en la miseria.

Sábato

La razón no sirve para la existencia.

Sábato

Llamaba al amor.

Llamaba al amor.

Llamaba al amor,

al que se adueña de la vida y la posee.

Al que no aprisiona y va atado en lazo libre.

Al que un hecho puede  romper la lazada,

y un hecho puede abrasar haciendo que arda 

Amor que se alimenta

en su propio recuerdo sin precisar otro..

Amor de viene y va, y siempre me quedo. 

Expresión que crece y nunca mengua.

Cuya distancia es cristal

que hace presente al otro siempre.  

Amor de cambios, renovado siempre.

Tierno como una bandada de gaviotas.

Beso soñado. 

Caricia de sol en el invierno,

nube de agua que da paso a un arco iris.

Amor, yo lo llamaba,

y se hizo silencio una mañana. 

Sakkarah

Toda la noche.

Toda la noche.


Tantas veces, recoristes tantas veces,
Mi cuerpo con tus manos, Tantas veces,
recoristes tantas veces, mi cara con tus
labios, Tantas horas estubimos tantas
horas confundidos y abrazados que al
llegar a mi casa me pase.......


toda la noche oliendo a ti
mordiendo la almuhada
oliendo a ti sentiendo tu boca
recorer mi cuerpo oliendo a ti
dando mil vueltas me dormi
Alli entre mis sueños te encontre
y cuando de dia desperte segia oliendo a ti

Tantas veces pasiastes tantas veces
tus labios por mi cuello tantas veces
descansastes tantas veces rrecostandote
en mi cuerpo tantas horas nos pasaron
tantas horas de besarnos sin aliento
que al llegar a mi casa la pase......

Lo inefable.

Lo inefable.

Yo muero extrañamente... no me mata la vida,
no me mata la muerte, no me mata el amor;
muero de un pensamiento mudo como una herida...
¿No habéis sentido nunca el extraño dolor
de un pensamiento inmenso que se arraiga en la vida,
devorando alma y carne, y no alcanza a dar flor?
¿Nunca llevásteis dentro una estrella dormida
que os abrasaba enteros y no daba un fulgor?

¡Cumbre de los martirios...! ¡llevar eternamente,
desgarradora y árida, la trágica simiente
clavada en las entrañas como un diente feroz!

Pero arrancarla un día en una flor que abriera
¡milagrosa, inolvidable!... ¡Ah, más grande no fuera
tener entre las manos la cabeza de Dios!

Delmira Agustini

Sueños reveladores.

Sueños reveladores.

Dicen que hay sueños reveladores, y miedo me da. La mayoría de las veces no recuerdo lo que sueño, y cuando lo recuerdo suele ser una pesadilla. Si son reveladores, lo tengo claro en la vida.

Sólo recuerdo uno que sí lo fue. Viví tres años en una ciudad y, antes del traslado, soñé con tres mujeres que acudían a mi casa y me ayudaban a hacer la mudanza. Siempre he pensado que las tres viejas eran los tres años que estuve allí, y la mudanza me fue anunciada de antemano. Lo que no termino de comprender, es por qué tenían que ser viejas y enlutadas.

Qué jaleo me llevo yo de sueños...

Sakkarah

Recordando

Recordando

Sólo por ti mi amor esta noche me siento a escribir mis más grandes emociones que, como hojas movidas por el viento de mil formas y colores intentan introducirse en el sentir de mi corazón, que cada día vive en un universo más profundo de los más ricos sentimientos.

Amor cada vez que escucho tu voz mi corazón late desenfrenadamente y como si quisiera salirse del pecho para correr junto al tuyo y estar cada hora, cada minuto, cada segundo más cerca; para transmitirte las sensaciones que abrazan mi alma y me hacen sentir que mi vida sólo tiene sentido si tu formas parte de ella.

El amor llegó justo un día de tristeza para mí, pero tu sembraste una semilla en mi pecho de la que poco a poco fue surgiendo un jardín que cada día es más hermoso, con flores sólidas y de los más aromáticos perfumes que se aferran al aire inundando todo alrededor.

Todos mis sentimientos viajan a través de senderos llenos de dulzura, y me conducen a ti. Mi cuerpo se estremece como nunca antes creí que pudiera suceder. Sólo porque existes, la ternura, la alegría y el más sublime amor, Tú eres el ccomplementeo de mi vida, ese trocito que faltaba para completar mi afectividad y, minimizar mis penas, mi tristeza y soledad.

Jack Crow

Ella.

Ella.

Ella daba dos pasos hacia delante
Daba dos pasos hacia atrás
El primer paso decía buenos días señor
El segundo paso decía buenos días señora
Y los otros decían cómo está la familia
Hoy es un día hermoso como una paloma en el cielo
Ella llevaba una camisa ardiente
Ella tenía ojos de adormecedora de mares
Ella había escondido un sueño en un armario oscuro
Ella había encontrado un muerto en medio de su cabeza
Cuando ella llegaba dejaba una parte más hermosa muy lejos
Cuando ella se iba algo se formaba en el horizonte para esperarla
Sus miradas estaban heridas y sangraban sobre la colina
Tenía los senos abiertos y cantaba las tinieblas de su edad
Era hermosa como un cielo bajo una paloma
Tenía una boca de acero
Y una bandera mortal dibujada entre los labios
Reía como el mar que siente carbones en su vientre
Como el mar cuando la luna se mira ahogarse
Como el mar que ha mordido todas las playas
El mar que desborda y cae en el vacío en los tiempos de abundancia
Cuando las estrellas arrullan sobre nuestras cabezas
Antes que el viento norte abra sus ojos
Era hermosa en sus horizontes de huesos
Con su camisa ardiente y sus miradas de árbol fatigado
Como el cielo a caballo sobre las palomas

Vicente Huidobro

L'ultimo bacio

L'ultimo bacio


Buscas amor con fraternal, consuelo
muestras los brazos al espejo
apenas te mueves y con mirada severa
mascullas un melancolico sueño.

De aquellos violines que suenan por el viento
el último beso mi dulce niña
me quema sobre la cara como gotas de limón
el heroico ánimo de un feroz adiós

pero son lágrimas mientras llueve llueve
mientras llueve llueve
mientras llueve…

Mágica quietud velada indulgencia
después de la ingrata tempestad
retomas aliento y con intenso transporte
celebras un cálido e insólito despertar

Mil violines suenan por el viento
el último abrazo mi querida niña
en el tenue recuerdo de una lluvia de plata
el sentido despiadado de un no vuelvo

De aquellos violines que suenan por el viento
el último beso mi dulce niña
quema sobre la cara como gotas de limón
el heroico ánimo de un feroz adiós
pero son lágrimas mientras llueve llueve
mientras llueve llueve
mientras llueve llueve

Cruzada

Cruzada

Existen pocas imágenes que, a mis ojos, resulten más sensuales que una mujer con las piernas bonitas, cruzándolas.

Desconozco en qué momento de mi infancia se instaló en mis fantasías tan elegante fetiche, supongo que en un proceso similiar, aunque inverso en motivación y efecto, a la consolidación de una fobia.

La mayor parte de mi vida he observado, divertido, cómo la gente inclina la espalda de sus vidas para arrastrar el lastre de tantos tabúes, como los que hablan de piel, carne y pureza, y que resultan tan inútiles como ridículos. Qué obcecación por otorgar a determinadas regiones epiteliales un carácter sacro, como si acaso un brazo fuese distinto de un seno, de otra naturaleza, como si acaso no hubiese sido carnal, incestuoso, nuestro primer contacto con el mundo, aferrados a un inmenso pecho alimenticio.

Paradójicamente, estoy convencido de que son esos tabúes los que retroalimentan el fetiche, le dan una mano de suculento barniz, lo acercan a lo prohibido, levantando en esa tangente un santuario al que peregrinar, al cerrar los ojos.

Monocamy

Tormenta

Tormenta

Tormenta de fuego en mi pensamiento.

Pasos sin dirección, firmes, hacia lo desconocido.

Un disco gira con sus palabras.

Agua, resbalando en mi piel, aquellos sus detalles.

Se impacienta la luna en mi espera,

me precede el ansia sin llegar.

Diluida en nácar por la demora,

En el ostracismo de la nada.

Cada noche se alza fantasmagórica.

Sakkarah

Space Age Love Song


Vi sus ojos,
Y usted me hizo sonrisa;
Para un poco mientras que
Caía en amor.

Vi sus ojos,
Y usted tocó mi mente.
Aunque tomó un rato,
Caía en amor.

Vi sus ojos,
Y usted me hizo grito;
Y para un poco mientras que
Caía en amor.

Caía en amor.

El caer en amor.

El caer en amor.

El caer en amor.

El caer en amor.

Another Day In Paradise.

Another Day In Paradise.


Ella) pide ayuda al hombre de la calle
señor ¿puede ayudarme?
hace frío y no tengo donde dormir
¿Podría decirme algún lugar?

(El) camina, sin mirar atrás
el finge no poder oírla
comienza a silbar cuando cruza la calle
parece avergonzado de estar allí

oh piensa dos veces, es otro día para ti,
tu y yo en el paraíso
oh piensa dos veces,
es solo otro día para ti,
tu y yo en el paraíso

(Ella) pide ayuda al hombre de la calle
(el) puede ver que ha estado llorando
(ella) tiene ampollas en las plantas de sus pies
no puede caminar pero lo esta intentando

oh piensa dos veces, es otro día para ti,
tu y yo en el paraíso
oh piensa dos veces,
es solo otro día para ti,
tu y yo en el paraíso

oh señor, ¿no hay nada mas que alguien pueda hacer?
oh señor, debe haber algo que puedas decir

(tu) puedes contar por las líneas de su cara
(tu) puedes ver que (ella) ha estado allí
probablemente ha sido echada de cada sitio
porque ella no encajo allí

oh piensa dos veces, es otro día para ti,
tu y yo en el paraíso
oh piensa dos veces,
es solo otro día para ti,
tu y yo en el paraíso

Torn

Torn


Creí ver a un hombre traído a la vida
Él era cálido
Él vino alrededor como si fuero enaltecido
Él me mostró lo que era llorar
Bien, tu no podrías ser aquel hombre que yo adoré
Tu no pareces saber
Parece importarte para que es tu corazón
Pero no lo conozco nunca más
No hay nada donde él solía mentir
Mi conversación ha corrido seca
Eso es lo que está pasando
Nada bueno, estoy rasgada

No tengo fe
Así es como me siento
Estoy fría y avergonzada
Estando desnuda en el piso
La ilusión nunca se transformó
En algo real
Estoy completamente despierta
Y puedo ver
El cielo perfecto está rasgado
Has llegado un poco tarde
Ya estoy rasgada

Así que yo se bien la fortuna del narrador
Debí haber visto que estaba allí
Y no alguna santa luz
Que se arrastraba por mis venas
Y ahora no me importa
No tuve suerte
No extraño aquello demasiado
Hay tantas cosas
Que puedo tocar, estoy rasgada

No tengo fe
Así es como me siento
Estoy fría y avergonzada
Estando desnuda en el piso
La ilusión nunca se transformó
En algo real
Estoy completamente despierta
Y puedo ver
El cielo perfecto está rasgado
Has llegado un poco tarde
Ya estoy rasgada
Rasgada

No hay nada donde él solía mentir
Mi conversación ha corrido seca
Eso es lo que está pasando
Nada bueno, estoy rasgada

No tengo fe
Así es como me siento
Estoy fría y avergonzada
Estando desnuda en el piso
La ilusión nunca se transformó
En algo real
Estoy completamente despierta
Y puedo ver
El cielo perfecto está rasgado

No tengo fe
Así es como me siento
Estoy fría y avergonzada
Amarrada y rota en el piso
Has llegado un poco tarde
Ya estoy rasgada
Rasgada

En su período...

En su período...

En su período vital las mutaciones muestran las carencias de los seres, de las cosas. Ayer joven, hoy sus huesos porosos le sostienen con dificultad. Ayer lucía en belleza plena, hoy se desvaneció su hermosura. Imperio glorioso que cayó. Fuerza hercúlea convertida en flácida carne.

 

El nacimiento nivela el desencanto sorprendiéndonos en medio del declive. La acción en el recuerdo alimenta la mente abocada a la desilusión.

  

Mis dos almas se despliegan para dejarte en medio. Allí tu atiendes, ora la maliciosa, después la angelical. Y yo guardando el equilibrio para que no se rompa el fino hilo de seda que te ata a mi corazón.

 

Siempre hay una tercera voz que me hace alertar; entonces el corazón se detiene queriendo guardar silencio, intentando escuchar, y escucho mientras la noche va cayendo sobre mis ojos como lágrimas negras, invitando a una somnolencia que no quiere despertar.

 

La fuerza de la seda que roza mi piel, aviva mi sentido de mujer. Me crezco, como se crece la espuma si la atrapan en cáliz. Subo errática en el pensamiento hasta retomar el hilo que no se quiebra, que resiste como cadena de eses forjada en oro macizo. Nuestro amor.

Sakkarah

El Turbón.

El Turbón.

Había escrito un episodio familiar algo duro y con intención de publicarlo mañana lo mas tardar.

La conversación con una amiga hizo que recordara una historia latente y escabrosa. La cuestión es que salí con bien de ella, fortalecido conmigo mismo, incluso en su peor momento.

Escribí parte de esta historia pero, al día siguiente la conversación continuó y solté lo escrito.

Ya no hace falta lanzar este lastre, estoy tranquilo, el hablar de los recuerdos, malos o buenos, suaviza el estado de ánimo de uno mismo. Internet funciona, sirve de maravilla, incluso siento que nos ha funcionado a los dos, a ella y a mí.

Tal vez otro día cuente esa historia pero ya no será como hoy está escrita, con rabia y desafío, sino como simple anécdota.

Escribo desde Puebla de Castro, veo la puesta de sol desde el mirador de Pili, veo la cumbre del Turbón iluminada y, a su izquierda, lo que a lo lejos parece una aldea.

Hoy hemos andado hasta allí, por senderos abandonados hasta la Casa de Peralta, una grandiosa mansión en ruinas, abandonada, una preciosa edificación.

Pienso en lo pasajeros que somos con respecto al tiempo... en mi empeño por crisalizarlo. Pienso en el hombre que construyó este gran complejo, en lo que creería cuando lo hizo, en como vivía y lo satisfecho que debía estar entonces de ello... y en la ruina que ahora es.

Lo compraría para reconstruirlo pero, tanto Cheli como los demás dicen que es empresa imposible, que ni lo pretenda.

Voy a cortar leña para la estufa, de día hace calor pero ahora se forman grandes y gruesas placas de hielo.

Vuelvo y encuentro un mensaje de Amanda, otro de Enka, mis hijos y amigos... los hijos preguntan por su madre.

Mejora, Cheli mejora pero no doy nada por hecho, con Cheli uno no puede hacerse ilusiones.

Cenaremos y después iremos a la plaza del pueblo para brindar con cava frente al campanario de la iglesia.

Vivo desconectado del mundo y por algún mensaje me entero que han asesinado a Sadam. Entro en el teletexto para saber más del asunto y es entonces cuando sé del atentado.

Un mal día...

Por un lado, unos han matado con evidente satisfacción, a un hombre por haber matado a sus semejantes. Han demostrado ser iguales a él, ni más ni menos.

Por otro se cumplen mis peores expectativas. A partir de ahora, con ETA solo podrá hablarse desde la rendición del Estado o con sangre, mucha sangre.

ETA sabe que no lucha contra un gobierno en particular, ahora está segura de hacerlo contra la ciudadanía y sus estamentos.

Sangre y terror.

España no es Gran Bretaña. Allí el Estado es fuerte y lleva siglos de democracia, aquí es débil e inseguro. Allí el país es valiente y aquí cobarde.

Es posible que a partir de ahora se luche con mucha sangre, también es posible que me equivoque y no sea así. Lo seguro es que la lucha será entre dos mundos cobardes y, habitualmente, eso termina muy mal.

Pau (La crisálida del tiempo)

Enola gay

Enola gay


Enola Gay,
tendrías que haberte quedado ayer en casa
Oho no puede describirse
el sentimiento y la forma en que mentiste

Esos juegos a los que juegas,
van a terminar todos en lágrimas algún día
Oho Enola Gay,
no tendría nunca que acabar así

Son las 8:15,
es la hora que siempre ha sido
Tenemos un mensaje en la radio,
las condiciones son normales y vuelves a casa

Enola Gay,
es orgullo de madre de un niño pequeño hoy
Oho, ese beso que das,
nunca va a desaparecer

Enola Gay,
no tendría nunca que acabar así
Oho Enola Gay,
habría desvanecido nuestros sueños

Son las 8:15,
es la hora que siempre ha sido
Tenemos un mensaje en la radio,
las condiciones son normales y vuelves a casa

Enola Gay,
es orgullo de madre de un niño pequeño hoy
Oho, ese beso que das,
nunca va a desaparecer

Un sueño.

Un sueño.

Era un día hermoso, y K. quiso salir a pasear Pero apenas dió dos pasos, llegó al cementerio. Vió numerosos e intrincados senderos, muy numerosos y nada prácticos; K. flotaba sobre uno de esos senderos como sobre un torrente , en un inconmovible deslizamiento. su mirada advirtió desde lejos el montículo de una tumba recién cubierta, y quiso detenerse a su lado. Esse montículo ejercía sobre él casi una fascinación, y le parecía que nunca podría acercarse demasiado rápidamente. De pronto, sin embargo, la tumba casi desaparecía de la vista, oculta por estandartes que flameaban y se entrechocaban con fuerza; no se veía a los portadores de los estandartes, pero era como si allí reinara un gran júbilo

 

Todavía buscaba a la distancia, cuando vió de pronto la misma sepultura a su lado, cerca del camino; pronto la dejaría atrás. Salto rápidamente al césped. Pero como en el momento del salto el sendero se movía velozmente bajo sus pies, se tambaleó y cayó de rodillas justamente frente a la tumba. Detrás de ésta había dos hombres que sostenían una lápida en la tierra, donde quedó sólidamente asegurada. Entonces surgió de un matorral un tercer hombre, en quién K. inmediatamente reconoció a un artista. Sólo vestía pantalones y una camisa mal abotonada; en la cabeza tenía una gorra de terciopelo; en la mano un lápiz común, con el que dibujaba figuras en el aire mientras se acercaba

Apoyó ese lápiz en la parte superior de la lápida; la lápida era muy alta; el hombre no necesitaba agacharse, pero si inclinarse hacia adelante, porque el montículo de tierra (que evidentemente no quería pisar) lo separaba de la piedra. Estaba en puntas de pie y se apoyaba con la mano izquierda en la superficie de la lápida. mediante un prodigio de destreza logró dibujar con un lápiz común letras doradas y escribió: "Aquí yace". Cada una de las letras era clara y hermosa, profundamente inscripta y de oro purísimo Cuando hubo escrito las dos palabras, se volvió hacia K. que sentía gran ansiedad por saber cómo seguiría la inscripción, apenas se preocupaba por el individuo y sólo miraba la lápida. EL hombre se dispuso nuevamente a escribir, pero no pudo, algo se lo impedía; dejo caer el lápiz y nuevamente se volvió hacia K.

Esta vez K. lo miró y advirtió que estaba profundamente perplejo, pero sin poder explicarse el motivo de su perplejidad. Toda su vivacidad anterior había desaparecido. Esto hizo que también K. comenzara a sentirse perplejo; cambiaban miradas desoladas; había entre ellos algún odioso malentendido, que ninguno de los dos podía solucionar. Fuera de lugar, comenzó a repicar la pequeña campana de la capilla fúnebre, pero el artista hizo una señal con la mano y la campana cesó. Poco después comenzó nuevamente a repicar; esta vez con mucha suavidad y sin insistencia; inmediatamente cesó; era como si solamente quisiera probar su sonido. K. estaba preocupado por la situación del artista, comenzó a llorar y sollozó largo rato en el hueco de sus manos. El artista esperó que K. se calmara y luego decidió , ya que no encontraba otra salida, proseguir su inscripción . El primer breve trazo que dibujó fué un alivio para K. pero el artista tuvo que vencer evidentemente una extraordinaria repugnancia antes de terminarlo; además, la inscripción no era ahora tan hermosa, sobre todo parecía haber mucho menos dorado, los trazos se demoraban, pálidos e inseguros; pero la letra resultó bastante grande. Era una J.; estaba casi terminada ya, cuando el artista, furioso, dió un puntapié contra la tumba y la tierra voló por los aires. Por fin comprendió K.; era muy tarde para pedir disculpas; con sus diez dedos escarbó en la tierra, que no le ofrecía ninguna resistencia; todo parecía preparado de antemano; sólo para disimular, habían colocado esa fina capa de tierra; inmediatamente se abrió debajo de él un gran hoyo, de empinadas paredes, en el cual K. impulsado por una suave corriente que lo colocó de espaldas, se hundió. Pero cuando ya lo recibía la impenetrable profundidad esforzándose todavía por erguir la cabeza, pudo ver su nombre que atravesaba rápidamente la lápida, con espléndidos adornos. Encantado con esta visión, se despertó.  

Franz Kafka