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Sakkarah

En la oscuridad.

En la oscuridad.

La oscuridad de la noche

quiere cubrir tu cuerpo,

Pero piedras preciosas en tu piel,

hacen de lente.

Mis labios, en silencio recorriéndolo

Bajo el baño de tu luz,

pista de almíbar en que me pierdo.

 

Lagos son en tus cuencos

las lágrimas del deseo, amor.

En tu garganta,

en la concavidad con tu hombro,

reposa mi tez.

 

En cascada mi pelo por tu pecho,

lo acaricia, 

mi boca se hace presa en tu cuello

 

 

 

 

Sakkarah

Citas

Citas

Existen 2 maneras de ser feliz en esta vida, una es hacerse el idiota y la otra, serlo. 

Sigmund Freud

Sólo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. Y no estoy tan seguro de la primera. 

Albert Einstein

 

 

A veces pienso que la prueba más fehaciente de que existe vida inteligente en el universo es que nadie ha intentado contactar con nosotros.  

Bill Watterson

Perdónenme si les llamo caballeros, pero es que no les conozco muy bien. 

Groucho Marx

Es mejor tener la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y disipar la duda.  

Mark Twain   

Más de uno le debe su éxito a su primera esposa, y su segunda esposa a su éxito.  

Jim Backus   

Algunos matrimonios terminan bien, otros duran toda la vida. 

Woody Allen   

“Poco se aprende con la victoria,Pero mucho con la derrota.” 

(Proverbio Japonés)  

Muchas personas son lo bastante educadas como para no hablar con la boca llena, pero no les preocupa hacerlo con la cabeza vacía 

Orson Welles

Sin esfuerzo.

Sin esfuerzo.

Sin esfuerzo crecen las flores de los árboles en primavera.

Pensando en esto, deduzco que no me debo sentir triste cuando las cosas en las que tenía puesta mi confianza no salen bien.

Quizá quiera provocar situaciones que aún no tienen que llegar. Esperaré la felicidad sin esforzarme en buscar o ir tras nada.

Difícil conseguirlo y muy fácil pensarlo; pero la vida es un campo de entrenamiento y de estudio. Me costará, pero igual que soy tan tozuda para otras cosas, tendré que hacer lo mismo con esto.

Se acabó el sufrimiento o tristeza gratuíta. No hay nada más seguro que dejarse guiar por las leyes de la naturaleza. Habrá que pararse a observarlas ya que yo formo parte de ella, y es lógico que me deje guiar.

Sakkarah

Un despertar.

Un despertar.

El dolor huye dando paso a la euforia, la sonrisa.
Mi cabello esparcido en tu pecho
Mientras mis brazos te abarcan.
Ahora, sí viene la placidez del sueño
Hasta que al roce de tus labios
Mis párpados tomen vida.

Sakkarah

En la noche.

En la noche.

En la noche, mi pensamiento hacía que mi vista se dirigiera a una pequeña luz, una llama que se iba extinguiendo. Unos labios soplaban cada día para apagar la fogata de ese amor. Seguidamente, sus pasos se encaminaban hacia una escalera de caracol, estrecha. Lentamente iba bajando los peldaños que la descolgaban de la pasión. Sus pies llevaban el peso del que parte sin ganas, del obligado por las circunstancias a emigrar de sí mismo, de su propia vida.

Dios amor con cara ambigua que se va difuminando. Hoy con mis dedos voy cerrando tus párpados. Despojándote de tu túnica, te desnudo para ver la crudeza de tu realidad esquiva.

El hálito de una mariposa en mis alas para el vuelo que me aleja de la adoración.

Sakkarah

En casiones.

En casiones.

En ocasiones el cielo aparece ante mi vista amenazante, queriendo mostrar mi pequeñez humana. Es entonces cuando al mirarlo, le envío el reflejo de tus ojos. El se calma, menguando, ante el poder del amor. Y otras muchas, me hace sentir sus lágrimas de soledad con su lluvia. Es en estos momentos, cuando con mi mano acaricio sus gotas contra mi piel.

Ni el viento, con su rugir vehemente, es capaz de achicar mi sentimiento. Impotente se me hace brisa, para emular tu caricia.

Sakkarah

Cada señal...

Cada señal...

Cada señal me orienta al camino del absurdo.
Descanso en las letras.
Un alfiler de esperanza permanece
hiriéndome el pensamiento.
Los instantes se escapan
por la ranura de mis dedos
goteando en la incertidumbre que me acompaña
Monótonos mis días
llenos de amor vivo y agitado
Sólo me limitan mis fantasmas.

Sakkarah

Mi fe, mi amor...

Mi fe, mi amor...

Quizá el amor me haga perder el control de mis sensaciones y el de mi vida, pero yo vivo de amor, el me sostiene. Soy una mujer apasionada hasta no poder más

De este amor que siento se han aprovechado para desposeerme de mi reinado, mi padre, mi gran amor y mi hijo, Carlos. Son muchos años los que llevo recluida, van a hacer cincuenta, pero el amor sostiene mi vida

Soy una mujer de fe y sé que mis oraciones siempre serán escuchadas. En ellas pido que él me ame. Sólo quiero su amor. Por encima de reinos y poder, sólo su amor...Sé que moriré nombrando a Jesucristo crucificado. En él pongo mi mirada en su cruz, la que yo también llevo pero con la ligereza que me da este sentimiento

Siempre ofrezco mi rosario diario a la Virgen, por él, mi Felipe; el hombre al que tanto deseo Mi libro con los misterios se lo encargué al mejor ilustrador, Simón Bening.. Sé que la Virgen no dejará de interceder para que él no me olvide; para que esté con quien esté, por encima de todas, siempre llegue a él mi recuerdo, el recuerdo de tantas noches de pasión...

Siempre amanecerá

Sakkarah en el papel de Juana la loca.

Nana

Nana

Duerme mi niña, cierra los ojos,
quizá tengas un bello sueño.
Hoy la vida no te ha traído lo que más amabas,
lo que deseabas.
Quizá lo puedas soñar.

Tu sigue amando, sigue esperando,
Abre la puerta de tu corazón cada mañana,
quizá el un día decida entrar y quedarse.
Quizá un día te recuerde,
quizá se de cuenta que te ama
y note el gran amor que tu le entregas.

Duerme mi niña, cierra los ojos,
quizá mañana al despertar.
Siempre hay algún milagro,
nunca pierdas la esperanza.

La vida ha sido injusta contigo,
tu te equivocaste, pero ya pagaste.
Ahora estás muy enamorada
y no puedes vivir este amor.
Él se aleja siempre,
pero quizá se de cuenta alguna vez
de que te ama y...
que tu no eres culpable de tu situación.

Duerme mi niña, cierra los ojos,
Un día, al despertar,
quizá la vida te quiera sonreir y tengas su amor

Tu has intentado hacer siempre lo mejor,
y te has enamorado con un loco amor.
Estás llena de pasión, pero no sabes de él

Duerme mi niña, cierra los ojos,
quizá mañana...
Sueña cosas bellas mientras esperas.

Sakkarah

Aún dudo.

Aún dudo.

Aún dudo si recomenzar, si apartar de mi todo pensamiento que no sea nuevo.
Aún me es difícil guardar sólo lo bueno en la memoria.

El vuelo cesó, y en este descanso tengo que revisar las alas como si de un avión se tratase. Aprenderé a cubrirme con alguna bruma, y quizá llegue a hacer un tupido velo de nieblas. Sólo lo autentico se mirará en mis ojos, sólo seré espejo de quien me encuentre.

El tamiz estaba roto y nada ha de quedar posado en el. Siempre envuelta en batallas, voy a librar la última. Quitaré el poder al recuerdo, nada tendrá peso sobre mi.

Hoy doy el primer paso libre de mi misma.

Sakkarah

No todo...

No todo...

No todo lo llevo en la memoria, hay cosas, que aún no queriendo, las guardo en el corazón.

Cuando visito algún lugar que me gusta o impresiona, más que fijarme y quedarme con todos sus datos históricos, me meto yo en su leyenda. Me siento viviendo allí, en ese tiempo pasado, e intento pensar como sería mi vida si la hubiese vivido de esa forma

Llegará un día, según me vaya haciendo mayor, que quizá la memoria no me responda; pero sé que siempre se harán presentes esas cosas que llevo tan dentro. El sentimiento nunca me podrá faltar.

Sakkarah

Noche

Noche

Está la noche tranquila
y la fuerte luz de las estrellas
bordan el manto del cielo.

Yo camino bajo palio
dejando prendidos de su tapiz
todos mis deseos

En el silencio
se oye el arrastre de la hierba
por algún animal nocturno,
pero yo voy haciendo recuento de anhelos.

El amanecer recogerá mis sueños

sakkarah

Sola

Sola

Begoña le tomaba amor a los objetos, disfrutaba, los compraba y se rodeaba de ellos. Su casa estaba llena de muebles. Era una manera de llenar los vacíos, esos que te hacen sentir sola. También era sociable, y se llenaba de amistades. Le gustaba salir e ir por la calle tropezándose con ellos y saludando.

Pero era voluble. Un buen día se levantaba y la estorbaba todo. Tanto objeto sólo le quitaba espacio, y le daba quehacer en la limpieza. Al salir a la calle no sentía ganas de pararse; daba grandes rodeos para no tener que saludar. No le apetecía comunicarse con nadie. No es que fuese mala amiga, pero necesitaba estar sola. Sus amistades sabían que si tenían necesidad de estar con ella, la encontrarían.

En realidad lo que la sucedía es que se encontraba perdida. Andaba metida en un laberinto y no podía encontrar la salida. Sabía que actuando así terminaría sola; pero no podía ir en contra de lo que su más íntimo impulso la empujaba a hacer.

Sakkarah

Mil lazos.

Mil lazos.

Mil lazos invisibles a ti me atan
Me abandono en tus palabras
No dejo de soñar sentidas caricias
Besos, que como el licor, embriagan

Sakkarah

Siempre digo...

Siempre digo...

Siempre digo que el tiempo es un invento del hombre, pero el caso es que a mí no me puede faltar el reloj de la muñeca. Me gustaría que el día tuviera el doble de horas. Quizá el hombre creó esta medida para poder organizarse. Es como si todo nos lo tuvieran que dar dentro de un orden. Si ahora nos dijeran que nos quedamos sin él...nos iba a costar mucho vivir. ¿Cómo haríamos para quedar con los amigos?. Cuando estuviéramos hablando con alguien muy pesado, de esos que no nos sueltan, y quisiéramos irnos, ¿Qué le diríamos? ¿Me voy que llego tarde? Y para ir a trabajar a la empresa, ¿siempre seríamos puntuales? El trabajo se tendría que pagar por cantidades desarrolladas de lo que sea, no por horas.

Por una cosa o por otra, siempre vivimos dentro de esquemas, nosotros mismos a lo largo de la vida, nos hemos ido acortando la libertad.

Si no existiera el tiempo, la primavera no empezaría el 21 de Marzo, lo haría cuando los brotes en las plantas, y demás detalles lo anunciaran. Sara Montiel no se podría quitar años...y mil cosas más.

Sakkarah

Inocencia

Inocencia

Es tan fácil perder la inocencia...Pero llegando al infinito con el pensamiento, es recuperable. Sólo entendiendo toda reacción humana, se restablece. Siempre, al juzgar los hechos del otro, tenemos que movernos a su escenario, tomar el papel de la otra persona y comenzar la actuación con el pensamiento.

Ser inocente no quiere decir que nos tengamos que sentir parte de una maquinaria, ni que despreciemos el inconformismo. Eso es una gran equivocación. La inocencia hace mirar las cosas con otra perspectiva, con la novedad, pero no implica callarse o amordazar las ideas.

Sakkarah

El hombre político.

El hombre político.

Es cangrejo porque se vuelve atrás de sus mismas opiniones francamente: abeja en el chupar: reptil en el serpentear: mimbre en lo flexible. aire en el colarse: agua en seguir la corriente: espino en el agarrarse a todo: aguja imantada en girar siempre hacia su norte: girasol en mirar al que alumbra: muy buen cristiano en no votar: y asemejarse, en fin, por lo mismo al camello en poder pasar largos días de abstinencia; así es que en la votación más decidida álzase el ministerial y exclama: Me abstengo: pero como aquel animal, sin perjuicio de desquitarse de la larga abstinencia a la primera ocasión.

Mariano José de Larra

Una atmósfera...

Una atmósfera...

Una atmósfera sin color definido, mezcla de las pinceladas de la vida. En el ambiente flotan mis divagaciones; quedan, nada las destruye. ¿Dónde irán a parar? Se convierten en hechos algunas de ellas, otras siguen flotando en el tiempo y espacio.

La pereza acude a apoderarse de mí, sólo me permite recrearme en lo que pienso. Es la raíz de ese árbol que crecerá luego.

A los objetos los envuelve una neblina de ensueños, todos cobran vida expectantes. Ellos silenciosos, escuchan donde no hay palabras, y callan. Cuando pienso, el universo entero habla, me instruye.

Todo es bello, sólo necesita el lugar adecuado para guardar la armonía. Yo busco mi lugar, voy a su encuentro.

Sakkarah

Pequeñas memorias.

Pequeñas memorias.

Caía la lluvia, el viento zarandeaba los árboles deshojados, y de tiempos pasados viene una imagen, la de un hombre alto y delgado, viejo, ahora que está más cerca, por un camino inundado. Trae un callado al hombro, un gabán embarrado y antiguo, y por él se deslizan todas las aguas del cielo. Delante vienen los cerdos, con la cabeza baja, rozando el suelo con el hocico. El hombre que así se aproxima, difuso entre las cuerdas de lluvia, es mi abuelo. Viene cansado, el viejo. Arrastra consigo setenta años de vida difícil, de privaciones, de ignorancia. Y no obstante es un hombre sabio, callado, que sólo abre la boca para decir lo indispensable. Habla tan poco que todos nos callamos para oírlo cuando en el rostro se le enciende algo así como una luz de aviso. Tiene una manera extraña de mirar a lo lejos, incluso siendo ese lejos la pared de enfrente. Su cara parece haber sido tallada con una azuela, fija aunque expresiva, y los ojos pequeños y agudos, brillan de vez en cuando como si algo que estuviera pensando hubiera sido definitivamente comprendido. Es un hombre como tantos otros en esta tierra, en este mundo, tal vez un Einstein aplastado bajo una montaña de imposibles, un filósofo, un gran escritor analfabeto. Algo que no podrá ser nunca.

(...) Pero la imagen que no me abandona en esta hora de melancolía es la del viejo que avanza bajo la lluvia, obstinado, silencioso, como quien cumple un destino que no podrá modificar.

José Saramago

Construir sobre recuerdos.

Construir sobre recuerdos.

Construir la vida sobre recuerdos, es hacerlo sobre pilares de algodón y pintarla del color de la añoranza. Es querer dormir en una fina tela de araña y despertar en el suelo.

Arquitecto de monumentos caricaturescos soy, peón de absurdos. Intentar atrapar el tiempo que pasó, es como atrapar el aire. Un mito llevo en el corazón, verdugo cruel que decapita mi vida.

Curvas se vuelven, las líneas rectas que intento trazar en mi sendero. Mi futuro se convierte en una incógnita sin solución, adivinanza sin sentido.

Sakkarah