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Sakkarah

Mis charlas.

Nunca...

Nunca...

Nunca se sabe donde parará nuestro motor. En qué momento nos dejará de impulsar, ni por que clase de avería cesará. Todos lo sabemos, pero lo obviamos.

Si supiéramos la fecha, ¿Qué haríamos? Quizá la inquietud nos paralizase, o querríamos hacer tantas cosas que dejamos olvidadas, que no sabríamos por donde empezar.

Puede que tenga sólo dos días para vivir, y no debería buscar oscuridad, pudiendo hallar luz. ¿Por qué dirigirme a la tristeza, cuando debo reír?

No quiero seguir tambaleándome en las dudas, sólo necesito seguridad.

Sakkarah

Porque...

Porque...

"Porque protegí a mi corazón por diez noches, mi corazón me ha protegido por veinte años."

 

Me parece interesante esta cita. Yo nunca he protegido mi corazón, no sé si será por no tener una fuerte voluntad; pero lo que sí he visto es que a las personas que lo hacen, les da buen resultado.

 

A base de voluntad se adquiere la fuerza. Imagino que para las personas como yo, que nunca han intentado tenerla, costará más.

 

De todas formas tenga voluntad o no, fuerza o no, me gusta la vida. Siempre he encontrado belleza en ella. Si miro el mar, me doy cuenta de que las olas forman parte de él, de su belleza. Yo formo parte de la vida, por eso me gusta verla como algo hermoso de verdad; seguramente para sentirme mejor.

     Sakkarah

Por lógica.

Por lógica.

Por lógica, a la hora de dar, debería de ser a los que sabemos que lo necesitan; pero no sé por que razón, siempre se regala mucho más al que más tiene.

 

Cuanto más rico e importante es uno, más regalado es. Y cuanto más temido, también.

 

Yo creo que esto obedece a un intento de comprar al otro, al que pensamos más fuerte. Es como una manera de querer congraciarse con alguien que pensamos superior, y que con ello estamos comprando nuestra seguridad, o algo parecido. Eso sucede con los que más poder tienen, y también con los que se temen.

 

Total que el pobre, el buenazo, o el que más necesita algo, es el que siempre recibe menos.

 

Cuando hablo de dar, no es necesariamente algo material, lo digo en todos los sentidos.

Sakkarah

¿Se nos hizo un favor?

¿Se nos hizo un favor? ¿Se nos hizo un favor haciéndonos humanos?. Alguna vez me lo pregunto. Los animales irracionales nunca se interrogan por el sentido de su vida, no les preocupa el por qué de su existencia. A nosotros, sí; al igual que tememos la muerte.


Al animal irracional, no le preocupa saber; por el contrario, nosotros nos sentimos siempre incompletos. Nos damos cuenta que podemos aprender hasta el último instante. No sólo nos ocupamos de "vivir"; quizá vivir sea sólo presente. Si a un cachorro lo separan de su madre, y al cabo de un tiempo lo vuelven a juntar, no se comporta como si la reconociera. Nosotros, pase el tiempo que pase, siempre llevamos la huella de las personas que amamos; el anhelo de volver a encontrarnos.

Me hago la pregunta por el dolor. El nuestro no es sólo físico. Tenemos añadido uno más crudo, el dolor del alma.

Yo, prefiero ser humana, a pesar de que , a veces, pueda sentir ese tipo de tormento.

Sakkarah

Formamos parte...

Formamos parte...

Formamos parte del universo, y nos da la sensación de ser ajenos. Esa armonía y sujeción a la belleza, es una con nosotros. Todo nuestro movimiento es equilibrio, y en el silencio se hace la música.
No hacemos ruidos; formamos, con nuestros sonidos, cadenas de musicalidad, de ritmo. Cuando escuchamos la afonía, y estando atentos, puede llegar a nosotros una tenue polifonía del espacio.

La música nos viene dada, y es músico el que sabe atraparla para lograr hacerla resonar para el resto. Es la razón por la cual, nos eleva. Tira de nosotros hacia el lugar del que procede, y del que, aun sin darnos cuenta, formamos parte.
Magia y verdad. Universo y cadencia. Hombre.

Sakkarah

Problemas

Problemas

Problemas siempre tenemos, de hecho es problema todo suceso que se presenta de una manera que no nos gusta.

 

Cada problema es un reto que hay que superar, lo que nos va haciendo crecer, ya que nos hace utilizar la razón. Puede ser que no lo resolvamos, o que sea algo que haya que ignorar. A veces se nos presentan varios a la vez, y no a todos podemos hacer frente; ahí debemos ya ir dando prioridades. Es difícil eso de hacer caso al proverbio Ingles, de que si tiene solución no quejarse, y si no la tiene…Pero sería efectivo.

 

Yo lo peor que veo en esto, es que mucho antes de que suceda, ya estamos preocupándonos. Adelantamos el futuro, y no siempre sucede después como pensamos. Si sucede, nos hemos preocupado más tiempo del debido, mientras lo esperábamos y cuando sucedió.

 

Hay varias maneras de enfrentarse a ellos, una es pensando que seremos incapaces de solucionarlo, otra pensando que no hay nada que no podamos resolver, y la intermedia, sería pensar que resolveremos unas cosas y otras no.

 

Lo mejor es esperar a que suceda  no estando esperándolo antes de tiempo, y, cuando sucede pensar que podremos al menos arreglar lo más posible.

Sakkarah

Puestos a soñar.

Puestos a soñar.

Puestos a soñar, soñamos muchas cosas. Al hablar de sueños, hablo de propósitos. Muchos de estos propósitos o sueños, sólo nos pasan por el pensamiento, y no nos planteamos ponerlos en acción. 

Puede que esto responda a que tengamos miedo de que nuestro cuerpo físico nos limite; pero yo más bien pienso que lo que nos limita es la mentalidad que nos hemos creado para nuestra edad.

Nos decimos: ¿Si hago esto, que van a pensar?. Van a decir que soy como un niño, dirán que es ridículo para mi edad, eso queda para la gente más joven, eso es una falta de madurez... Y así nos frenamos. 

¿Es bueno frenarse? ¿Es bueno encasillarse cuando uno ya tiene cierta edad?

Sakkarah

No se puede.

No se puede.

No se puede amar a quien no se desea tener cerca. No se puede amar a quien se le sustituye como si fuera una hoja de calendario que pasa.

Es fácil utilizar las palabras para describir sentimientos que no son siempre verdaderos. No se puede amar a quien se engaña, o a quien le infringimos un dolor sabiendo que lo sentirá.

Amar es anhelar estar con el amado, sufrir su ausencia. Amor es deseo, es una llama que arde tan fuerte, que sería imposible apartar a quien adoramos.

No se puede maltratar al amor, ni ignorarlo. No se puede ser fuerte cuando se extraña.

El amor es un juego con el que no se juega.

Sakkarah

Siempre...

Siempre...

Siempre se dice que los demás nos tratarán de la misma manera que nosotros los tratamos a ellos. ¿Es verdad? Creo que no siempre sucede así, quizá por eso se diga tanto ese dicho: “No eches tus margaritas a los cerdos”. Pero cuando, a pesar de que el otro no te trate de la misma forma, tu trato no cambia, sí es fácil que baje la guardia y empiece a tratarte como es debido.

 

Hay personas que en eso son bastante radicales, si una persona te trata o atiende de mal humor, o con malas maneras, no se molestan en insistir y dan la vuelta. Esa persona no les merece la pena y no se disponen a perder su tiempo. Por el contrario, otras no se dan por vencidas y terminan haciendo amistades a pesar de que estas no parezcan tener nada en común con ellas.

 

Si al otro le tenemos que aceptar o querer tal como es, lo lógico sería la segunda postura. Ponerte en su lugar y preguntarte el por qué de su trato o su forma de ser. Intentar encontrar esa parte buena que todos llevamos aunque sea en cosas diferentes.

 

Yo pienso que es interesante tener amistades de todo tipo, que piensen o no como tú, o que sean totalmente diferentes. Creo que se puede, pero entiendo que a veces uno se pregunta cómo hay personas que lo que en ese momento les está afectando, lo extienden a los demás que no tienen nada que ver con ello.

Sakkarah

La voluntad...

La voluntad...

La voluntad puede mucho, su fuerza nos lleva a alcanzar cualquier meta. Es educar el sentimiento, de lo que yo no soy partidaria, pero reconozco que es la mejor manera de conseguir lo que uno desea. 

Hay veces que se necesita buscar la salida. Pueden ser largos los pasillos, muchas las puertas, Voy a coger la primera a la izquierda, pues quererlas todas, es estar suspendida en la deliberación; una perdida de tiempo. 

Sakkarah

No vivir...

No vivir... No vivir como el resto, tiene algo de extraño que invita a un sentimiento de culpa. Craso error, pues la vida está para vivirla como a uno le pide su mismidad.

En las cosas más nimias, uno puede encontrar un bienestar que se asemeja a la felicidad, incluso tan solo en unas palabras. La vida es una pared lisa, y para sobrevivir hay que ir sujetándose a los anclajes que nos encontramos. Te puede fallar uno, y quedarte colgado, como si la vida pendiera de un hilo; pero seguramente la ayuda le acompaña. No hay nada no soportable.

El cielo toma formas caprichosas con sus nubes. Así mi vida con la vista puesta en los luceros, los sentones en los cirros, y los pinchazos con las cumbres de las altas montañas.

Sakkarah

Somos crédulos.

Somos crédulos.

Somos crédulos, y la única forma de aprender, crear, y llegar a la verdad, es dudando.

Deberíamos no aceptar nada hasta haberlo experimentado, o haberlo cribado bien antes. Es importante tener un espíritu crítico, aunque esto lo confundan, algunas personas, con el machacamiento del otro haga lo que haga. La crítica no tiene por que ser destructiva, muy por el contrario suele ser constructiva.

Hay que emplear una pequeña dosis de escepticismo antes de cada acción.

Sakkarah

Su murmullo...

Su murmullo...

Su murmullo perdido que se hace silencioso en la cadencia del motor encendido. Compendio de ruidos que forman melodía. Sólo silencio en el bullicio.

Líneas que se cruzan a tu paso de mirada sonámbula y paradas automáticas. Manchas arbóreas que rozan con rapidez la vista que no se detiene, y a la suela pegada una húmeda y viscosa hoja muerta. 

Frío metal que a su roce produce un álgido respingo, reflejo inclemente de la vida. 

Piel cristalizada y parquedad en la palabra, finado sueño urbano, paseo.

Sakkarah

Un verdugo...

Un verdugo...

¿Un verdugo suele ser egocéntrico, o más bien es un mandado? Yo al verdugo lo veo como una persona servil, por ello llevaban la cara cubierta. 

No me gusta la figura del verdugo, infeliz y sin criterio propio; pero mucho menos la figura del que sentencia y no concluye su obra por sí mismo. 

El que sentencia sería la persona temerosa de que alguien, con sus ideas, eclipsara las suyas. Lo de ideas lo podíamos trasladar a cualquier otro campo. En el fondo un cobarde, por estar temeroso. El verdugo sería un individuo sin personalidad, sin agallas para negarse a nada; Otro cobarde que para vivir se humilla.

La vida está llena de dictadores y verdugos. Unos viven a costa “de”, otros subordinados “a”
 

Sakkarah

¿Realidad o sueños?

¿Realidad o sueños?

Me suelo preguntar si la realidad y los sueños, van aparte uno de otro; y llego a la conclusión de que los sueños pertenecen a la realidad.

Todo hombre sueña, por lo tanto es una realidad. Cuando nos dicen: " Pon los pies en la tierra", está mal dicho. ¿Qué sería del hombre sin sueños que perseguir?. Cuando uno sueña, no deja de saber lo que está sucediendo a su alrededor, o incluso en el mundo; pero se permite una liberación de lo que los humanos hemos hecho tan crudo. Estos sueños ayudan a mejorar esa realidad, porque en ellos encontramos lo que nos hace felices.

Nuestra acción, no sólo depende de lo palpablemente vivido, sino que se entrelaza con la parte soñada.

Sakkarah

Quizá...

Quizá...

Quizá una de las cosas que nos haga infelices, sea pensar en el futuro. Los niños no reparan casi ni un instante en el. Sólo de muy tarde en tarde, y porque les suelen preguntar, dicen : "Yo de mayor seré capitán" Viven el presente con intensidad asombrosa.

Es tan incierto el futuro... y es tan amenazante la sorpresiva muerte...Pero a pesar de ello no dejamos de construir castillos, que pensamos que van a ser eternos. Nos forjamos sueños que a veces son inalcanzables. Seguramente, si no construyéramos pensado en el mañana, nos evitaríamos muchas decepciones. Además, a veces construimos tantas quimeras, que se nos olvida vivir los momentos que nos regala la vida en esos instantes.

Cuando nos damos cuenta de nuestros tiempos perdidos, nos ponemos a vivir con" intensidad", que le decimos, y no es más que fabricar sueños a más velocidad, aunque vayamos poniendo las bases.

De todas formas, a veces es tan bonito soñar...

Sakkarah

Símbolos

Símbolos

Nuestra vida está llena de simbologías. El fuego es un gran símbolo lleno de significados. Tiene en sí los dos poderes siempre enfrentados, el de destruir, o el de purificar. Lo usa el hombre para que le defienda de los espíritus misteriosos; pero a la vez quema en él todo lo que desea olvidar.

En las casas de hoy en día ocupa cada vez menos espacio. La electricidad le ha sustituido, ya pocas cocinas antiguas quedan; pero no por ello deja de atraernos. Necesitamos de los símbolos en nuestra vida.

Sakkarah

Dolor

Dolor

De una u otra forma, el dolor siempre se refleja. A veces en un grito silencioso, que desgarra más por su represión.

Termina poniendo un muro a manera de coraza, donde la ternura rebota sin cumplir su función. Torre inexpugnable de frialdad con su expresión tardía y fuera de lugar.

Seducir para dañar, para afianzar la autoestima en el dolor del otro. Seducir para acabar estragado de insatisfacciones. Dañar al otro, para después adentrarse en el camino hacia ninguna parte.

El dolor acaba siendo bálsamo en quien lo sufre, y aguijón contra quien lo infringe.

Sakkarah

 

 

Es una pena...

Es una pena...

Es una pena que un día de alegría, de solaz, no sirva para desconectar de todo lo que abruma. Enseguida pasamos a conectar con todos nuestros problemas como si tuviéramos la obligación de retomarlos. Quizá sería mejor no volver, o no tomar la iniciativa de hacerlo. Que sean ellos los que vuelvan a engancharnos.


Malo es pensar en abdicar a la vida, en no querer vivir hasta el último instante. Es igual que cuando adelgazas y te van grandes los pantalones. Ellos van resbalando por la cadera; ¿por qué dejarlos caer? Los agarra uno una y mil veces para alojarlos en su sitio.


Para que mirar con aire nostálgico; preferible es ir ciego y abrirse paso a empujones, que no dejar que se pierda la mirada dejando ir las cosas. Ser payaso o espectador, pero estar.

Sakkarah

No forzar.

No forzar.

Está comprobado que si intentamos forzar las cosas para que ocurran, sucede lo contrario. El proceso de los sucesos tiene que seguir su propio curso.


Cuando se necesita la alabanza, esta no acude, no hay labios que la pronuncien. Si se busca, no se encuentra.


Nuestra mente está hecha a los éxitos y los fracasos, todo lo solemos pasar por ese tamiz, de ahí las envidias, las competiciones.

Sakkarah