Galopaba
Galopaba el corazón hasta llegar al claro de luz.
Allí cedió al paso descabalgando locuras.
Torcidas líneas desviaban el amor de su sendero hermoso,
de su volar hacia la llanura.
Tu voz resonó haciendo eco en mi alma.
La llamada a la razón del sentimiento perdurable.
La nube gris escapa y llega a mí la euforia de la vida.
El río cobra vida reflejando tu rostro en aguas cristalinas.
La cascada salpica despertándome de nuevo.
Una lluvia de estrellas roció esta noche mi sueño.
Hoy alcanza el trote este corazón seguro.
Sakkarah