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Sakkarah

Mi poesía

Muy dentro

Muy dentro

Muy dentro de mi esta voz,
este son que no deja alejarme.
Efecto dulce del amor...

De las tinieblas, él hace nacer la luz,
principio de bellos días.
Con la aurora,
él baña de rocío este gran prado;
y en la ribera del río,
el agua corre feliz y cristalina
con su serena canción,
que me mece con ternura

La noche, alfombrada de estrellas,
cubre el día, y empieza un canto,
el mío, expandiendo sentimientos.
A veces callo
y acuno esta tristeza tan mía

Duermo en cama de hojas,
para en la mañana vestir rocío.
Y cerca de mi, muy cerca;
la fuente clara que bulle
con sus bellas palabras.

Mi despertar es feliz.
No necesito cercar al amor,
ni hacerlo mío;
sólo él sabrá si tiene que acudir

Sakkarah

Mi águila.

Mi águila.

Desde mi rama , admiro tu vuelo.
Tú tan libre, tú volando tan alto.
Te admiro y sueño volar contigo.

Un día planeabas bajo y te acercaste a mi
Tu pico me acaricio
y nunca olvidaré el beso del águila.

Cuando en mis plumas siento la brisa,
me trae tu recuerdo
y mi corazón se inflama, empieza mi canto.

Sakkarah

Alma desnuda.

Alma desnuda.

Alma desnuda expuesta a los fríos hielos.
Asomada a la piel,
sólo puede sentir el rigor del invierno.
Como hoja perenne acaricia el aire,
que de él le habla.

Alma en flor silvestre que siempre renace
en la primavera de sus palabras

Sakkarah

El ave...

El ave...

El ave que canta en una rama,
soy buscando tu arrimo.
Fuego que circula por tus venas
queriéndote abrasar de amor.
Vapor que se eleva con tu mirada,
para convertirse en lluvia de caricias.
Ocre de otoño en el árbol cuando te ausentas.
En tardes luminosas
siempre caminan unidas nuestras siluetas.
Amor por encima de distancias.
Amor intemporal.

Sakkarah

En la noche.

En la noche.

En la noche, reclino mi cabeza sobre tu piel
deseando escuchar tus latidos de amor
Busco la luna y la sorprendo con sus piruetas
sobre la tela de estrellas ...En esos momentos
quisiera que el fuego de mi corazón
moldeara tus sentimientos.

Una fantasía de besos vuela hacia tu cuerpo
y te cubro con mudos abrazos llenos de ternura.
En la noche me visita el eco de tus palabras.

Sakkarah

Labios...

Labios...

Labios que se posan en mi canto desesperado.
Lo hallé y me lo arrebatan.
Suelto la piel que acariciaba con mis manos
y giro alejándome.

Generosa no lo disputo,
mi desmayo será en lo oculto.
El eco umbrío de mi pena lo refleja la luna.

Un leve movimiento en la corola de una flor,
es signo de mi aliento que acaba,
que ya no insufla amor.

El ave canora repite la balada de despedida.

Sakkarah

Más allá.

Más allá.

Más allá de futuros y lamentos.
del velo de lluvia y gris,
de los sueños, de los planes,
de la diaria monotonía,
de la suavidad de tu pecho,
de nuestras manos apretadas,

del vacío y de la oscuridad,
del susurro de la brisa,
de miseria y de chavola.


Más allá de las guerras, las batallas,
de la soledad que no termina,
del sentido de los ciegos,
de este fuego que consume,
de venganzas y de armas,
de la envidia, de los odios,
de la tierra y su semilla,
de la cima en la montaña.


Más allá del final de nuestros días,
emerge de la tierra el sentimiento

Sakkarah

El eco del vacío.

El eco del vacío.

El eco del vacío trae la calma y entreteje la fuerza.

Encuentro moles de granito a mi paso

Y en el infinito de la vida me pierdo

Voy dejando mis vestidos tirados en el camino.

Poco a poco me desnudaré del todo.

Seré un garabato en el aire, humo.

De los recovecos de mi cuerpo

penden los ojos ciegos, las gasas rotas.

Quedo difuminada donde ninguna mente alcanza.

Sakkarah

Llevo un frío...

Llevo un frío...

Llevo un frío en la piel que proviene del alma.

se  pierde mi perfil sin tu palabra.

Voy a ir borrando el polvo de tu nombre sobre el aire.

Dejaré como cascabel en mi oído el sonido de tu risa,

será reclamo de un pasado, que a fuerza de andar, dejaré lejano.

Has sumergido mi voz en el agua, silenciándome,

y hoy me convierto en vacío que tritura todo haciendo nada.

Y nada.

Sakkarah

Mi mano...

Mi mano...

Mi mano entre tus dedos

Como niño abrazado en el regazo de una madre

Allí el Universo no es un desconocido,

Incluso se acerca rozando mi piel. 

El viento viene a mí, manso como brisa.

El sol se arrima a la sombra del árbol.

Una alfombra persa

se hace la tierra para los pies extenuados.

Y el eco, dulce y tímido, me devuelve cada palabra tuya. 

Acude la noche a mis párpados cansados de luz,

mientras reposo en tus piernas.

El roce de tus labios me hace única,

y como un relámpago

se hace fuego tu amor en mis entrañas.

Sakkarah

Mi mapa.

Mi mapa.

Mi mapa en tus manos,

laberinto que sólo tú sabes descifrar,

mago del tiempo que todo lo recopilas.

En un instante de amor,

todo camino es ilimitado

cuando lo recorro a tu lado.

Sakkarah

De la total oscuridad...

De la total oscuridad...

De la total oscuridad surgen las letras.

Buscan la oquedad ya ocupada

Obteniendo en su rebote la reverberación de la nada.

 

El corazón va adquiriendo un lenguaje críptico,

Un silencio obligado,

Una huella fosilizada.

 

Sakkarah

No puede ir...

No puede ir...

No puede ir ligera la palabra

cargada con el peso de la indiferencia.

Mi vida sólo la justifica el amor.

Vacía mi alma que despojaste con tus manos.

Solemne, intento dar la mano al orgullo

Y toda pregunta muere en mi garganta.

Vuelvo a mi jaula con la mirada ausente

Las estaciones se irán sucediendo en mi ceguera

Y la piel curtida en el olvido, no las sentirá.

Sigue renovando tu amor

Que yo iré recogiendo tus hojas muertas

Sakkarah

No es...

No es...

No es ilusión tu palabra,

ni este amor que se resiste y nunca acaba.

Mi alma espejo de tus gestos.

El desnudo de tu cuerpo mi mirada.  

Nuestra casa ocupada por los sueños

en espera de esas mágicas palabras.

El eco repetirá nuestra voz

para terminar con la distancia.  

En el sol de la tarde, expectante

La primavera se adelanta

Sakkarah

No quiero...

No quiero...

No quiero pensar que este es el declive

de esa gran montaña que escalé hasta llegar a tu amor.

La escasez de palabras otorga al desánimo.

Deseo que sigas siendo ese bravo mar

que llega tierno a acariciarme como una ola.

Siendo roca a ti me acerqué,

y arena fina te hiciste para mí.

En tus labios la droga que me trastorna.

Tu lengua experta hace crecer este amor húmedo,

en su constante deseo. 

 

 

 

Sakkarah

No sé...

No sé...

No sé imaginarme a tu lado,

pero sueño tus caricias

como palabras únicas que son.

Al leerte, lluvia en mi entraña.

Necesito tu palabra tierna que me acompaña

como el roce de tu aliento en mi mejilla.

Se me acabó la voz para anudarte entre mis brazos.

Del alma ya sólo sale silencio,

ojalá tus ojos pudieran leer ese papel en blanco.

Sakkarah

No soy capaz.

No soy capaz.

No soy capaz de perder el latido del invierno.

De sentir tu mano pasear por los cráteres de mi piel,

satélite de tu cuerpo.

De sentir la tuya como arena mojada.

Y tus labios haciéndose paso por la bruma de mi aliento.

Sakkarah

La aventura.

La aventura.

La aventura de una noche
en el imposible de las estrellas.
Humedad de la fruta
que me recuerda tus besos.
Ternura de una mano experta.
Eclipse eterno
con temor a interrumpirse.

Mis piernas de bailarina danzan
la magia misteriosa del descubrimiento.
Tu olor,
que me pierde en sensaciones nuevas.
Escalofrío de pasión
en la utopía de tu cuerpo

La duda cae como un vestido,
mis pies firmes
ya descansan sobre el.
De puntillas,
rozo la punta de tu nariz con mis labios,
y penetro en tu mirada
donde ya solo existe el remolino sensual
que amalgama nuestra piel.

No tengas prisa, amor,
que el amanecer espera.

Sakkarah

Estoy allí.

Estoy allí.

Estoy allí,
donde todo se confunde,
donde se tiene la impresión
que todo es infinito,
en el horizonte

Un extenso azul me envuelve,
sinuoso, como una gasa;
mientras,
yo juego en el éter.

Un sueño,
es tan solo una línea
que roza el cenit.
Como si fuera un abanico,
lo abro,leo la quimera,
y decidida,
hoy doy el primer paso.

La aves tienen el cielo,
yo tengo un camino de tierra y flores.

Sakkarah

En mis ojos...

En mis ojos...

En mis ojos una letra lejana,
En mi oído la nada.
En mi mente el recuerdo hermoso,
El antes de un adiós.

Caminan de luto bajo un cielo frío
Se hacen bultos ante ojos cegados de indiferencia
Las flores mueren de hastío entre el verde

Un paisaje siempre lejano,
Un horizonte donde no amanece
Un cuerpo que camina en soledad

En el altar dormita el ídolo
A sus pies la sangre de quién se arrodilló,
y el calendario sin días.
Soledad callada.

El incienso ocupa la estancia del amor
En espera de un Oráculo
hay un alma muerta

Sakkarah