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Sakkarah

Mis sentimientos

La estela de un astro de luz es mi amor. Lejano, difuminado en una noche, en su caída suave hacia la nada.

 

Ardientes sombras quedan palpitantes, y allí, donde la vista no logra alcanzar, se saben hacer presentes.

 

Su luz entre las hojas, entre las nubes, traspasando la niebla, y arropando el alma.

Sakkarah

Al pie.

Al pie.

Al pie de la sima nos asomamos al futuro. Las brumas nos lo cubren y bajo ellas los túneles del misterio.

Tú siempre me llevaste de la mano por ellos, de tal manera que en cada recodo, aparecía una luz distinta, de colorido diferente. Iluminaban el interior haciendo aparecer estancias en las que se olvidaba el tiempo, el mundo...

Inagotables estancias, dispuestas para irse abriendo a cada paso que tu des. Infinita la paciencia que crece sobre las brumas. Una espera que va atada a la cintura para ese largo paseo del amor.

Sakkarah

Mis sueños bajo el árbol.

Mis sueños bajo el árbol. Me fui a soñar bajo el árbol. Ese árbol se fue convirtiendo en mi compañero. Poco a poco fui descubriendo ramas más altas, desde las que divisaban todavía más cosas. Era precioso poder saltar de una rama a otra; era como un bosque dentro de otro bosque.. Llegó un momento en que se convirtió en mi casa, era el lugar donde siempre estaba a salvo, en el que nada malo podía sucederme.

Pasaba muchas horas con los ojos cerrados, estaba bien, y si los cerraba era para sentirme mejor. Era hermoso, el más bello que uno pueda imaginar. Cuándo disponía de un rato libre, iba a verlo y me quedaba allí, sentada entre sus inmensas raíces que sobresalían de la tierra. A veces sólo lo miraba, sin hacer nada en particular.

Aquel lugar se convirtió en una especie de santuario, de refugio, o algo por el estilo. En él veía mis sueños convertidos en realidad. Era un lugar selvático, pero lo limpié de silvas y malas hierbas.

Recostada en él una voz, que parecía hecha de agua, me hablaba de mi amor....

Sakkarah

Atmósfera incolora.

Atmósfera incolora.

Atmósfera incolora y silenciosa donde no te encuentro.

Deseo impregnado de desesperanza, desteñido, sin interponerse la luna. Ella sigue creando quimeras, a lo suyo. Se olvidó de mi mirada nocturna.

Los muebles se apilan desencajados por no tener la vista que en ellos se pose, ni tu mano apoyada que todo lo acaricia. Desvestida la ventana que da a un patio cerrado como el alma sin dueño.

Las paredes cubiertas de cuadros olvidados que se tuercen, y la persiana cierra el paso a la luz opacada por las nubes.

Sin fragancias, ya que estas sólo están en el recuerdo del último día. Tu aroma que beben los vientos, que me abraza.

El signo de la lluvia en el suelo, y ya no importa. El día oscuro no entorpece nada, donde quedó todo vacío. La magia del jarrero queda escondida a mi pensamiento que ya nada alcanza, o que ya nada hilvana.

Una mirada desprovista de vida ya no se pasea, quieta ante las letras. Ante el aburrimiento que da este letargo que se eterniza.

Sakkarah

Lo característico...

Lo característico...

Lo característico de las cosas es que son necesariamente dependientes de alguna mente que las perciba.

 

Berkeley

 

Me resulta interesante esta frase…Yo soy, en cuanto alguien me percibe. Si nadie lo hiciera, yo sería la nada. Sólo soy el producto de una mente, por lo tanto soy diferente en cada instante, dependiendo de quien me perciba…

 

Tú eres, y eres bello porque yo te amo. Es una razón suficiente.

 

Déjame ser, recréame en tu mente, no hagas de mí el vacío. Déjame ser bella en tu mirada.

Sakkarah

Cuesta...

Cuesta... Cuesta dar los pasos en la arena . Callo y espero.

Tus pies no se mojan en la orilla, quizá no llegues. Yo miro el agua perdiendo allí las dudas, e intentando adivinar. Eres viento suave, sólo brisa que no quiere devastar el corazón.

¿No te cubren las alas de mi sueño?

Evoco un sonido para oírlo en tus labios mientras no puedo acercarme. Repaso en cada despedida las palabras no dichas.

Quiero que me acerques un nuevo amanecer para perderme. Ansío que una chispa traiga un nuevo incendio.

Sakkarah

Eterno abrazo

Eterno abrazo Eterno abrazo de amor será en nuestro lecho. Los dedos dibujando fantasías por tu piel y tu aliento encendiendo una llama en lo más hondo de mi ser. Las palabras se harán susurros incoherentes en un baile de pasión de nuestros cuerpos No se sacia este deseo incontrolado, y en el ambiente tu fresco aroma se desprende emborrachándome

Sakkarah

Extraño...

Extraño...

Extraño el sol sobre mi piel, un paseo en soledad por el campo,  el recuerdo de una caricia. Quisiera sentir la tibia brisa rozando mis mejillas. Una sorpresa, una letra, unas palabras quedas al oído... 

Atrapada en esta apatía que me ata, y resta vitalidad. Me encuentro en una cárcel de barrotes trazados por mi imaginación. Espero al carcelero con las llaves para abrir la puerta, y la instancia que me de la libertad; pero sé muy bien que todo está abierto, que las calles me esperan, que una mirada me busca. 

Yo aquí, ciega, amarrada, y confusa. Sujeta a unas letras que me pierden en quimeras, y me apedrean con recuerdos. Son hostiles a mi libertad, y yo, sumisa, en su vaciedad me extiendo, y me pierdo.

Sakkarah

Mi yo.

Mi yo.

Mi yo, mi sentimiento. Tan pendiente de mí, que el resto no está, no vive.

Dentro de mí, aislándome para sentirme, sentirle, busco la soledad. Dolor de ser, rebelión contra la vida que transcurre. Elevarme, sólo atravesar tiempo, universos. Apasionada mujer que danza, lee.

Todo lo que me traba me inquieta, quiero romper, salir. ¿Adónde?, a mi sueño.

No atiendo a la razón, impuesta en sociedades, por el hombre. Salvaje corazón el que me guía por caminos del misterio, de la magia.
Intuición en que camino constantemente, el instinto me ha perdido, me perderá. Sólo sentir, vivir por dentro.
Utopía pura, sabiduría ideal. Me desespero al exigirme la perfección que no alcanzo. Quiero actividad, y me frustra cerrándome en esta pasividad. No hay anhelo que me alcance. Perdí mi norte, tan solo tengo mi humanidad, que pesa.
Insegura por no ver realizados mis ideales, mi destino está desconectado, sólo la suerte me puede acompañar; pero yo veo como se aleja, huye.

No soy real, vagando entre nubes me encuentras. Sobrevolando esta realidad tan gris que no me responde cuando la llamo. No hay norma que me pueda atar.

Sakkarah

En mi cuerpo.

En mi cuerpo.

En mi cuerpo tus caricias de polen y miel. Mi pulso latiendo con una cadencia extraña. La brisa con su sonido de flauta calaba los huesos, y mi voz arrastraba las palabras fundidas, como metal, por el fuego que hay en mí. Te amo.

Quisiera asaltar tu memoria, ponerle asedio, para que no olvides ese pequeño cuento que escribimos con caricias. Yo cada día me introduzco en el espejo de tus aguas, para volver a encontrar aquella mirada mía tan enamorada.

Me refugio en las sombras que proyecta tu cuerpo, en ese largo beso que aún golpea salvaje en mi recuerdo.

Sakkarah

Al pie...

Al pie...

Al pie de la sima nos asomamos al futuro. Las brumas nos lo cubren y bajo ellas los túneles del misterio.

Tú siempre me llevaste de la mano por ellos, de tal manera que en cada recodo, aparecía una luz distinta, de colorido diferente. Iluminaban el interior haciendo aparecer estancias en las que se olvidaba el tiempo, el mundo...

Inagotables estancias, dispuestas para irse abriendo a cada paso que tu des. Infinita la paciencia que crece sobre las brumas. Una espera que va atada a la cintura para ese largo paseo del amor.

Sakkarah

A veces...

A veces...

A veces me pregunto si la belleza del amor se puede encontrar en un cuerpo, en unos ojos…Para mí sólo existe la belleza con vida, la belleza animada por el sentimiento de la persona que admira, y, en el caso humano, de quien la refleja.

Amar en la distancia, pero sintiendo el amor. De nada sirve ser amado sin tener la sensación del leve roce del amado en la piel, en el alma. La distancia no tiene espacio cuando las alas de la ilusión hacen volar al encuentro. Es bello ser espejo de un sentimiento vivido, reflejar luz de besos.

Espero como arena alejada de su playa, a sentir el embate de la ola. Un rimero de sensaciones guardo por si sube la marea

Fue aire en mi abrazo, cristal en mi beso. Aroma sellado en un minúsculo frasco que no roza el viento. Alas extrañas le cubrían haciéndole alejarse. Hoy corto el hilo brillante que lo sujeta, y en una burbuja de silencio, floto.

Mi alma como un surco árido, como acequia seca. Bloque de cemento al sol. Cofre abierto para renovarse. Echo en el, despacio, un pequeño pastillero de esperanza. No giro la llave para seguir llenando.

Sakkarah

En ocasiones.

En ocasiones. En ocasiones el cielo aparece ante mi vista amenazante, queriendo mostrar ni pequeñez humana. Es entonces cuando al mirarlo, le envío el reflejo de tus ojos. El se calma, menguando, ante el poder del amor. Y otras muchas, me hace sentir sus lágrimas de soledad con su lluvia. Es en estos momentos, cuando con mi mano acaricio sus gotas contra mi piel.

Ni el viento, con su rugir vehemente, es capaz de achicar mi sentimiento. Impotente se me hace brisa, para emular tu caricia.

Sakkarah

Éxtasis platónico.

Éxtasis platónico.

Fuerza sexual en la palabra que rasga el cristal que separa la piel. En la vista, las letras se transfiguran en ardientes caricias. Van calando, buscando un resquicio que traspase la pantalla hasta alcanzar cada rincón del cuerpo idealizado.

Sensación mágica que, como invisible pétalo, roza los sentidos. Chispa que prende convirtiéndose en llama. Éxtasis platónico que altera la emoción.

Sakkarah

¿por qué?

¿por qué? ¿Por qué sentirse culpable de no llegar? Es problema de no saber medir la fuerzas, de enfrentarse a una situación en la que no puedes dar la talla. El carácter empecinado no te deja desistir nunca, y no siempre la constancia es válida.

Cuando uno va de pionero de la verdad, no deja paso a ciertas mentiras que hubieran tenido alguna utilidad. No saber fingir, te cierra algunas puertas. La vida se convierte en un lago de aguas trasparentes, y todo el mundo se puede asomar al fondo. Cuando hacen recuento de lo que yace enterrado en el, ya todo pierde su encanto.

Voy a infundir una bruma en el día. Tenderé una mantilla que no deje ver lo abisal. Añadiré un cálculo al pensamiento, mientras mi sentimiento será una cuestión de álgebra.

Sakkarah

Fuego y amor.

Fuego y amor. Fuego y amor atados en mi con una lazada ardiente. Esperándolo todo, sin desistir, sin cejar en ese lejano empeño que se aleja.

Muchos se detienen y sigo andando como si arrastrase la cadena de un misterio. Estupefactos me ven adentrarme en la noche, donde erijo mi reinado. Ausente está el compañero de mis ritos, pero la pira arde.

El extraño aroma del amor entró en mi vida, endiosándome antes de partir sin desvirgar mi sentimiento. El movimiento de mis manos dibuja signos de ausencia cada noche, y el agua resbala por mi cuerpo, como caricia de un recuerdo que hace deshacer mi piel mientras desentraña sus secretos.

Sakkarah

Su corcho.

Su corcho. Su corcho grisáceo se impone en la noche. Grueso tronco anudado por los años, seco de caricias.

He llegado tarde, pero aquí me tienes haciéndote compañía cuando declinas. Hoy te puedo abrazar, darte todo el cariño que dejé perdido en la multitud. Aún se aferran a ti las hojas amarillas, inseparable amor del ser que no he sabido yo sentir. Y te envidio...

He descubierto la calma de tu silencio, en él la caricia perdida de mi alma, la que hoy curará heridas. En tu sabia raíz descubierta por el tiempo, me siento a escucharte. Tú sólo haces el eco de mi corazón.

El cielo nos abraza sereno, las estrellas nos lanzan su tímida luz de la espera. En nuestro abrazo, quizá una fugaz nos anuncie la sorpresa de estar vivos.

Sakkarah

Poder...

Poder...

Poder rozar tu piel y fijar mi vista en tu mirada, perderme en tu mundo y crear nebulosas de estrellas

Amanecer a la vida en una noche de amor y la armonía del sentimiento sujeta a nuestra piel

Los susurros elevarán los momentos que caerán en fina lluvia de caricias

Penetrando en las celdas de las entrañas va la esperanza. El sueño despierta de su letargo de ilusiones para ser real

Ríos de fantasía desembocan en un océano de realidad y te haces grande, grande...ocupando todo espacio

Los pilares de la tierra hacen sentir su temblor cuando te miro
Y tú, en mi, penetrándolo todo en una melodía salvaje

Todas las pócimas de maledicencia serán derramadas en este aquelarre de amor

Llegó mi anhelo que se muestra entre sedas recompensando mi tesón

Amarte a ti, pero amar sin medida. La razón yace derrotada y puede más el corazón

Sakkarah

La pasada primavera.

La pasada primavera.

Esperaba la primavera... Uno pone sus ilusiones adelantándose al tiempo; parece que todo sucederá mañana.

Sin querer planificar, se presentaban los sueños; los inacabados sueños. Ya llegó, y no apareció salpicada de flores, ni de humedades verdes. No ha traído nada para hacer vibrar la astenia. No dejó una rosa en el violín que hace sonar mi melodía.

Ha entrado cono ladrona furtiva arrancándome los bellos recuerdos, para hacer con ellos pasto donde reclinen las hojas secas del próximo otoño. La brisa ha pasado cerca, y mi oído atento no pudo captar el susurro de unas palabras tiernas. Se ha acercado y, en sorprendente remolino huracanado, se llevó el sonido de mi risa.

Un abanico roto de varillas tronchadas, junto a mi pecho, espera el estío

Sakkarah

Danzan

Danzan

Danzan las letras alrededor de su figura representando imágenes. Imágenes que toman vida y van taladrando el pensamiento.


Se desata una cadena de sentimientos inmóviles, y en su quietud desgastan emulando el cansancio después del ejercicio.


Una actividad incesante se desarrolla en su interior, paralizando todos los sentidos preparados para el entorno exterior. La realidad perdió su fuerza, sus caminos no eran necesarios para el viaje.


La vida adquirió una actividad inusitada y gris. Las puertas iban cediendo ante el empuje del pensamiento, y algunas daban paso a una oscuridad misteriosa. Un laberinto de largos y rancios pasillos llevaba a cada una de ellas.


El cansancio y su falta de interés la hizo llevar su pensamiento a la nada. ¿Habría alguna puerta que la albergara?

Sakkarah