Creador de sueños.
Creador de sueños, que no encuentras uno en tu cajón para regalármelo. Atrapaba tus silencios para traducirlos en palabras, en señales, en hechos. ¡Cuántos rayos le robé al sol con mis pensamientos, que eran simples ilusiones! ¡Cuántas veces me incliné ante el rey avaricioso para que me cediera un solo suspiro! ¡Cuántas alas fabriqué, cuantas plumas sueltas al aire por cada herida...!
Un frasquito lleno de lágrimas perdidas guardo para el recuerdo. Brillan como estrellas que no alumbraron. Una sombra gigante me acompaña hasta que se haga tenue. Inmortal amor, sentimiento del que vivo enamorada. Mi semilla no fue cubierta de tierra, no hay cosechas, ni abundancia; pero siempre será como una luciérnaga perdida.
El viento se lleva mi anhelo, soplando sobre los nevados tejados, enredándose con las nubes. Ya no lo veo en el horizonte, voló sin límite.
Mi sonrisa cubre toda nostalgia. Máscara en este baile de disfraces donde hoy yo comienzo la danza.
Sakkarah
Envuelta en gasas, con sus sinuosas curvas y sus movimientos cadenciosos, bailaba. Todos los ojos estaban puestos en ella, pero nadie la miraba. Sus brazos imitaban el vuelo de un ave. Su pensamiento quería planear hacia el rincón más apartado del mundo.
Su murmullo perdido que se hace silencioso en la cadencia del motor encendido. Compendio de ruidos que forman melodía. Sólo silencio en el bullicio.
Esperaba la muerte de la mano del amor, rodeada por sus brazos. Con los ojos entornados, pero sintiendo su mirada. La veía como un paso hacia una espera llena de paciencia, en la que sería aire espeso y silencioso, sombra que apartara los obstáculos de mi amor aún viviente.