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Sakkarah

EL TERRÓN Y EL GUIJARRO.

EL TERRÓN Y EL GUIJARRO.

"El amor no busca contentarse a sí­ mismo
ni tiene por sí­ mismo cuidado alguno,
sino que a otro da su paz
y construye un cielo en la desesperación del infierno"

Así­ cantaba un pequeño terrón de arcilla
Que las patas del ganado habí­an pisado;
Mas un guijarro del arroyo
Murmuró estos versos justos:

"El amor busca tan sólo su propio placer,
Y somete a otro a su deleite,
Goza cuando otro pierde su paz,
Y un infierno construye a despecho del cielo"


William Blake


NOCHE DE ESTRELLAS TRISTES.

NOCHE DE ESTRELLAS TRISTES.

Noche llena de sentimientos de vacío,
con su manto negro y sus estrellas tristes.
Noche donde adivino el futuro incierto que me espera.
Decisión de repartir mi amor en todo lo que me rodea,
fuente inagotable que tu desprecias.
Noche triste que despide sueños.

No fue de miedo tu sentimiento, fue desamor.
Tu pasión ya está entregada , no te falta.
Soy isla rodeada de aguas de amor
y quisiera ser península
unida a tu continente de pasiones que desatas.
Lengua de tierra que nunca dejarán formar.

El viento me trae la desesperanza,
la ausencia de detalles denuncia mi soledad.
Mis ojos solo ven tus manos derramando amor
a fantasmas que ocuparon mi mente
y que dejaron mi corazón desvalido en su derrota

Voy a ser montaña inalcanzable y solitaria.
Cumbre borrascosa que no permite el acercamiento,
quiero perderme en las brumas del vacío solitario

Sakkarah

SI UNO...

SI UNO...

Si uno tiene el amor entre sus manos, ¿lo puede dejar escapar? ¿Si se sabe que la felicidad del amado depende de uno, se puede dar la espalda? ¿No es lo que amamos los primero en nuestro corazón? ¿ Podríamos consentir que alguien dañara lo que más queremos?.

Se agolpan las preguntas. Yo no creo que haya muchas respuestas diferentes para ellas, si es que son contestadas con sinceridad. No puedo olvidar lo que amo, ni abandonarlo. No podría consentir que alguien dañara lo que amo, porque sería mucho más doloroso que si me dañara a mí.

No hay que apresar al amor, pero sí caminar a su lado. La mejor fortuna de la persona, es saberse amado. La más honda tristeza, el desamor…

Sakkarah

A CRECER...

A CRECER...

A la hora de ponerse metas en la vida, es mejor planteárselas a nivel interno, pues si no, pasa que conseguimos las cosas que queríamos, pero…no nos hacen felices. Es mejor crecer como persona.

 

También tendemos a querer conseguir lo que la sociedad nos indica. De esta forma es fácil que nos encontremos manipulados e infelices. No a todos nos hacen felices .las mismas cosas, ni los mismos momentos.

 

La verdad es importante, y hay que vivir por ella. No siempre gusta, pero ahí está, y es lo realmente válido . Siempre hay que adquirir cosas nuevas, pero no para apabullar a los demás, ni para sobresalir. Lo tenemos que hacer por que eso es lo que nos satisface a nosotros.

 

A crecer…

Sakkarah

EN SU BESO.

EN SU BESO.

En su beso repetido pierde el mar su libertad. Tentación amorosa su playa, a la que no puede dejar de acariciar su piel de fina arena. 

Lleva el son del sentimiento constante, que no acaba. Balsa que toma fiereza de pasión con su amada, y con perlas de espuma la adorna el cuello.

Mis pies descalzos, pasean lentos sobre su dermis, intentando descubrir el secreto de su amor.

Sakkarah

CONDUCIR POR LA IZQUIERDA.

CONDUCIR POR LA IZQUIERDA.

A pesar de que a los europeos continentales nos choca que los británicos y los ciudadanos de otros estados circulen por la izquierda, todo parece indicar que en el pasado ésta era la convención más extendida por todo el mundo.

De hecho, algunos inicios apuntas a que ya en la época romana los carros circulaban por la izquierda en las calzadas del imperio, costumbre que perduraría durante toda la Edad Media. La explicación que se ha dado es que, como la mayoría somos diestros y en aquella época era habitual ir armando, la gente prefería dejar pasar al que venía de frente por su derecha, por si fuera necesario hacer uso de la espada.

En el siglo XVIII dos factores, uno económico y otro político, contribuyeron decisivamente al cambio. Por un lado, el de la proliferación de grandes carruajes para el transporte de mercaderías tirados por parejas de caballos en los Estados Unidos y en Francia. Como estos carruajes no disponían de asiento para el conductor, éste montaba en el último caballo situado a la izquierda, mientras la mano derecha le quedaba libre para el látigo que le permitía azotar al conjunto de caballos. Colocado así era normal querer ver a los vehículos que venían de cara circulando por la izquierda. Por otra parte, el hecho de que en la Revolución Francesa acabara con la costumbre de circular por la izquierda, una deferencia reservada hasta entonces a la aristocracia. Las invasiones napoleónicas extendieron esta norma a los países ocupados, norma que no fue aceptada por los países que resistieron a esta expansión, como el imperio Austrohúgaro, Gran Bretaña y Portugal.

En 1835 se estableció la obligación de circular por la izquierda en todo el Imperio Británico – excepto Egipto, país conquistado anteriormente por Napoleón -, a pesar de que el resto de países de Europa y América se inclinaban progresivamente por la conducción por la derecha. Este cambio comportó situaciones curiosas, como por ejemplo que en la Columbia británica y otros territorios anglófonos de Canadá se circulara por la izquierda hasta la Segunda Guerra Mundial, mientras que en Québec se circulaba por la derecha.

Sàpiens, noviembre del 2005


EN EL CAMINO.

EN EL CAMINO.

Tres años en el camino, que me fueron moldeando. La melancolía anida en mi con frecuencia, pero es vida, es pasión. Soy un ser vivo lleno de sentimientos que se alternan, pero todos cobijados por el amor

Muchas veces quise hacer un alto en el camino, dejar de andar , pero mis pasos se suceden sin parar y seguiré por este sendero hasta que el corazón se sienta cansado. Temo que llegue un día oscuro que me pare estas ganas de vivir

Sakkarah

LENGUAJE DEL ABANICO.

LENGUAJE DEL ABANICO.

Apoyar EN los labios los padrones o cabezas
No me fío

Quitarse con las palas el cabello de la frente
No me olvides

Abanicarse despacio
Me eres indiferente

Abanicarse deprisa
Te quiero mucho

Pasar los dedos sobre el varillaje Tenemos que hablar

Entrar en el salón o salir al balcón abanicándose
Luego salgo

Entrar en la sala o balcón cerrando el abanico
No salgo hoy

Llevar el abanico en la mano izquierda Deseo conocerte

Girar el abanico con mano derecha
No me gustas

Mirar con atención la pintura
Me gustas

Entreabierto cubriendo el rostro
Nos vigilan

Taparse el sol con el abanico Eres feo

Llevar en mano derecha Amo a otro

Pasar el abanico sobre los ojos
Lo siento

Pasar el mango por los labios Bésame

Dejar caer el abanico Te pertenezco

Abanicarse con mano izquierda
No coquetees con esa

Cerrar muy despacio con chirriar suave


Cerrar de pronto con airado semblante
No

Abrir y cerrar muy despacio Soy casada

Pasar el abanico por la mejilla Te amo

Arrojarlo con la mano Te odio

Moverlo con la mano derecha Quiero a otro

Abrir y cerrar deprisa Estoy prometida


BUSCANDO.

BUSCANDO.

En mis bolsillos, revolviendo cajones; no, no encuentro el croquis que me conducirá por la vida. La brújula quieta, en estos momentos parece que todo se descompone. No veo el musgo de caricias en los árboles, los que me indicarían dónde encontrarte.
No me preocupa el mañana, no hago cálculos de caza. Sólo me interesa este hoy que se desgasta, que se deshilacha acabando con la tela de mi vida.


Invento puentes, fabrico alas; mis manos de relojera intentan arreglar la maquinaria de este corazón que ya no da las horas. No sopla hoy el aire para avanzar en mi vuelo.


En esta jungla vacía de plantas, de animales, se hace espeso el camino. Mil cristales limpios obstaculizan mi marcha. Ya ni mi aliento puede empañarlos.


Monótono camino de sorpresas dormidas. Aventura sin vivir, final dormido en un limbo desconocido.

Sakkarah

EL DESAMOR.

EL DESAMOR.

La tierra agrietada bajo mis pies por el desamor. La regué con lluvia de lágrimas, acariciándola con mis palabras, rozándola con mi piel. La miré con dulzura por si germinaban las semillas de sentimiento que puse; pero el fuego del olvido, de la indiferencia me pudo

Sólo una leyenda mis sentimientos que quedaron escritos. Toda caricia se perdió en el viento, y mi raíz , el alma que alberga este cuerpo, la pudrió el frío invierno

Sakkarah

EL CUERVO.

EL CUERVO.

Cierta noche aciaga, cuando, con la mente cansada,
meditaba sobre varios libracos de sabiduría ancestral
y asentía, adormecido, de pronto se oyó un rasguido,
como si alguien muy suavemente llamara a mi portal.

"Es un visitante -me dije-, que está llamando al portal;
sólo eso y nada más."

¡Ah, recuerdo tan claramente aquel desolado diciembre!
Cada chispa resplandeciente dejaba un rastro espectral.

Yo esperaba ansioso el alba, pues no había hallado calma en mis libros, ni consuelo a la perdida abismal
de aquella a quien los ángeles Leonor podrán llamar
y aquí nadie nombrará.

Cada crujido de las cortinas purpúreas y cetrinas
me embargaba de dañinas dudas y mi sobresalto era tal
que, para calmar mi angustia repetí con voz mustia:
"No es sino un visitante que ha llegado a mi portal;
un tardío visitante esperando en mi portal.
Sólo eso y nada más".

Mas de pronto me animé y sin vacilación hablé:
"Caballero -dije-, o señora, me tendréis que disculpar
pues estaba adormecido cuando oí vuestro rasguido
y tan suave había sido vuestro golpe en mi portal
que dudé de haberlo oído...", y abrí de golpe el portal:
sólo sombras, nada más.

La noche miré de lleno, de temor y dudas pleno,
y soñé sueños que nadie osó soñar jamás;
pero en este silencio atroz, superior a toda voz,
sólo se oyó la palabra "Leonor", que yo me atreví a susurrar...
sí, susurré la palabra "Leonor" y un eco volvióla a nombrar.
Sólo eso y nada más.

Aunque mi alma ardía por dentro regresé a mis aposentos
pero pronto aquel rasguido se escuchó más pertinaz.
"Esta vez quien sea que llama ha llamado a mi ventana;
veré pues de qué se trata, que misterio habrá detrás.
Si mi corazón se aplaca lo podré desentrañar.
¡Es el viento y nada más!".

Mas cuando abrí la persiana se coló por la ventana,
agitando el plumaje, un cuervo muy solemne y ancestral.
Sin cumplido o miramiento, sin detenerse un momento,
con aire envarado y grave fue a posarse en mi portal,
en un pálido busto de Palas que hay encima del umbral;
fue, posóse y nada más.

Esta negra y torva ave tocó, con su aire grave,
en sonriente extrañeza mi gris solemnidad.
"Ese penacho rapado -le dije-, no te impide ser
osado, viejo cuervo desterrado de la negrura abisal;
¿cuál es tu tétrico nombre en el abismo infernal?"
Dijo el cuervo: "Nunca más".

Que una ave zarrapastrosa tuviera esa voz virtuosa
sorprendióme aunque el sentido fuera tan poco cabal,
pues acordaréis conmigo que pocos habrán tenido
ocasión de ver posado tal pájaro en su portal.
Ni ave ni bestia alguna en la estatua del portal
que se llamara "Nunca más".

Mas el cuervo, altivo, adusto, no pronunció desde el busto,
como si en ello le fuera el alma, ni una sílaba más.
No movió una sola pluma ni dijo palabra alguna
hasta que al fin musité: "Vi a otros amigos volar;
por la mañana él también, cual mis anhelos, volará".
Dijo entonces :"Nunca más".

Esta certera respuesta dejó mi alma traspuesta;
"Sin duda - dije-, repite lo que ha podido acopiar
del repertorio olvidado de algún amo desgraciado
que en su caída redujo sus canciones a un refrán:
"Nunca, nunca más".

Como el cuervo aún convertía en sonrisa mi porfía
planté una silla mullida frente al ave y el portal;
y hundido en el terciopelo me afané con recelo
en descubrir qué quería la funesta ave ancestral
al repetir: "Nunca más".

Esto, sentado, pensaba, aunque sin decir palabra
al ave que ahora quemaba mi pecho con su mirar;
eso y más cosas pensaba, con la cabeza apoyada
sobre el cojín purpúreo que el candil hacía brillar.
¡Sobre aquel cojín purpúreo que ella gustaba de usar,
y ya no usará nunca más!.

Luego el aire se hizo denso, como si ardiera un incienso
mecido por serafines de leve andar musical.
"¡Miserable! -me dije-. ¡Tu Dios estos ángeles dirige
hacia ti con el filtro que a Leonor te hará olvidar!
¡Bebe, bebe el dulce filtro, y a Leonor olvidarás!".
Dijo el cuervo: "Nunca más".

"¡Profeta! -grité -, ser malvado, profeta eres, diablo alado!
¿Del Tentador enviado o acaso una tempestad
trajo tu torvo plumaje hasta este yermo paraje,
a esta morada espectral? ¡Mas te imploro, dime ya,
dime, te imploro, si existe algún bálsamo en Galaad!"
Dijo el cuervo: "Nunca más".

"¡Profeta! -grité -, ser malvado, profeta eres, diablo alado!
Por el Dios que veneramos, por el manto celestial,
dile a este desventurado si en el Edén lejano
a Leonor , ahora entre ángeles, un día podré abrazar".
Dijo el cuervo: "¡Nunca más!".

"¡Diablo alado, no hables más!", dije, dando un paso atrás;
¡Que la tromba te devuelva a la negrura abisal!
¡Ni rastro de tu plumaje en recuerdo de tu ultraje
quiero en mi portal! ¡Deja en paz mi soledad!
¡Quita el pico de mi pecho y tu sombra del portal!"
Dijo el cuervo: "Nunca más".

Y el impávido cuervo osado aún sigue, sigue posado,
en el pálido busto de Palas que hay encima del portal;
y su mirada aguileña es la de un demonio que sueña,
cuya sombra el candil en el suelo proyecta fantasmal;
y mi alma, de esa sombra que allí flota fantasmal,
no se alzará...¡nunca más!.

Edgar Allan Poe

DESDE MI REFUGIO.

DESDE MI REFUGIO.

Alrededor de tu halo de dulzura
estará mi pensamiento

En tu alma viviré, pero escondida.
Los latidos del corazón acallaré
para lograr silencio,
para que no me sientas
y así vagar tranquila por tu alma sensible

Admiraré tu belleza con esta mirada
que ha quedado perdida
en ese horizonte soñado.
Esconderé mis ojos en un recodo de tu piel,
para seguir amándote con ella

Continuaré en el cielo de tus caricias
desde este refugio que el olvido
ha creado para mi

Sakkarah

NUESTRAS INVASIONES EXQUISITAS.

NUESTRAS INVASIONES EXQUISITAS.

(...)Un puñado de hombres conquistó México. En la batalla final el emperador Moctezuma reunió un ejército de un millón de indios y fue derrotado por los 600 aventureros de Hernán Cortés. Es como si ahora mismo nosotros, los que estamos aquí, nos embarcáramos y en pocos meses conquistáramos el Congo o Irak.

Más sorprendente -y poco conocido- es que la mayoría de los conquistadores fueron muchachos, muchas veces más jóvenes que los estudiantes universitarios de hoy día. En cuadros o películas vemos a conquistadores viejos y con barba. Pero recordemos que en esa época la expectativa de vida era de cuarenta años. Era la juventud la que andaba suelta por América. Hay un personaje interesantísimo que se llama Vicencio de Baeza. Era un veterano combatiente. Fundó San Salvador, en América Central, y luego se destacó por sus proezas guerreras en Paraguay. Parece que la fama se le fue a la cabeza, porque allí conspiró contra el gobernador Diego de Mendieta. El Gobernador mandó a torturarlo y luego lo ejecutó. Lo interesante en este caso es que Vicencio sólo tenía 21 años de edad. La sorpresa mayor, sin embargo, es que el gobernador Mendieta tenía 18 años de edad. (...)

Luis López Nieves


PRIMITIVA.

PRIMITIVA.

Yo prefiero estar a caballo entre ser primitiva a estar pulida en exceso. No quiero dominar todos mis impulsos. Sé lo que puede dañar o no, por lo tanto sólo dominaré los que hieran al otro.

En el amor no puedo ser hipócrita, no sé de contenciones adrede para surtir los efectos deseados. Sale de mi como una avalancha.

Pasamos la vida anhelando algo que ni sabemos con certeza que es, hasta que un buen día te lo encuentras, y el puzzle de tu vida ha tomado forma, ha quedado listo para enmarcar. Ese día, ¿vas a medir?, no, te desbordas sin dar tiempo a que aparezca la señal de que llegaste tarde, o sin saber que en el caudal que llevas te van a ir construyendo diques.

Imploras a las lluvias con rabia, pidiendo que vengan torrenciales; y saltas aunque arrastres cemento en tus aguas. Cuando ellas ya se tornan calmas, topan con la siguiente presa. Sigues siendo primitiva, pero tímidamente te vas escondiendo entre las ranuras de la tierra hasta perder fuerza y sentir el dolor de verte sometida a esas entrañas.

Sakkarah

DAR UN GOLPECITO.

DAR UN GOLPECITO.

Dar un golpecito a las palabras para comprobar su sonido. Poner el oído por si suenan a hueco; pero más factible mirar a los ojos para no equivocarse.

 

Cubrimos los olvidos con capas de dolor, cuando se merecían abrigos de indiferencia. El hambre de amor se cubre con ausencia, y a la separación le regalamos lágrimas. Creemos que un corazón se cura con sólo pasarle la bayeta.

 

Como bebida espumosa caerá el abandono dibujándose en el aire. Una huella insertada en la galaxia será tu recuerdo, y allí, yo, abrazada a la luna, me descolgaré del amor.

Sakkarah

LAS HORAS DE MI VIDA.

LAS HORAS DE MI VIDA.

Las horas de mi vida de ti están llenas,
te llevo a todas partes,
en todas te sueño

Los sueños junto a ti son melodía
y danza de los sentidos.
Luz que ilumina los días
como el sol de los amaneceres

Tus ojos escriben poesía en su mirada,
tus caricias rocío suave que resbala por la piel

El silencio de tu amor son olas que rompen
sobre el acantilado de mi alma

La soledad sin ti, imagen de amor puro,

Tu corazón latido de mi vida

Mi alma se abre como flor silvestre
ante la caricia del sol, cuando te sigue

Tus besos, dulce cárcel de mis sentimientos

Eres mi vida, por ti la vivo

Sakkarah

ABRAZADA...

ABRAZADA...

Abrazada al disco solar dejó pasar la noche. Un día vio relucir las estrellas y quedó desolada al ver caer un negro crespón. Hoy se agarraba a los pies de la tierra y musitaba sonidos para no escuchar el silencio de su voz.

Una flor tendida, acamada por el sol, seca en su raíz. Ella cubría su rostro los días de viento para que su piel quedase sin mácula. Comía ternuras en diferentes picos, mientras tapaba sus oídos apretándolos con fuerza. No quería volver a escuchar los colores de su nombre.

El corazón mira con ojos distantes, queda pausado fingiéndose muerto a su paso. Nadie llama, aun así no escucha. En los postreros días no detendrá su paso al descuido de los atardeceres. Ya nada sofoca, nada quitará el frío.

Sakkarah

UN NO SABER.

UN NO SABER.

La hoja deslumbrante, con sus destellos que parecen fantasía, se va clavando dentro. Un corte limpio, mortal de necesidad, y ese dolor infinito que no se localiza.

En lo profundo, la mirada; impermeable a las aguas marinas. En el éter, imperturbable ante las pequeñas partículas que arrastra el aire. Y esa luz lejana, intermitente, que deja caer la vida como cera derretida. Nada se puede deducir de lo arcano.

Vibra en mi esta ansiedad desconocida. No es placer, es perdición. Un no saber dónde alojar los nervios.

Y el mar, sereno calla. Despiadada esta naturaleza que me da la espalda, que no me habla. La inmensa belleza vuelve su mirada altiva, y no localizo este infinito dolor.

Sakkarah


MI MANO ENTRE LA TUYA.

MI MANO ENTRE LA TUYA.

A veces al tener mi mano entre la tuya,
te amo tanto que creo que te aprieto,
que lo tienes que notar.
Cuando me vas a besar
se detiene mi corazón,
es tanto el deseo, es tanto el amor….

Si pudiera pasar la vida
envuelta en tus caricias,
si cada beso hiciera de la vida
una eternidad, y de la distancia
un simple polvo de estrella…

Escuchar las melodías a tu lado
y querer vivirlas
y querer fundirme
en un baile apasionado
y sentir miedo de tanto amor.
Asustarme yo misma
de esta pasión que siento

Al despedirme de ti, guardo silencio.
Un silencio de preguntas,
queriendo adivinar
cuando será la próxima vez.
Una tristeza de saber que yo me quedo
y que mi vida sigue su viaje.
Se me desgarra el alma

Sakkarah

EL SILENCIO.

EL SILENCIO.

Qué espléndida laguna es el silencio
allá en la orilla una campana espera
pero nadie se anima a hundir un remo
en el espejo de las aguas quietas.

Benedetti