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Sakkarah

¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!.

¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!.

La vida.

La vida.

Abandonos y encuentros,
heridas y caricias
pesadillas y sueños
Sombra y luz,
trueno y bonanza,
fuego y aire

Zigzagueando voy sin detenerme,amo la vida, y siempre el aire me transporta más allá,hacia un nuevo misterio. En el camino me encuentro los ungüentos para curar los rasponazos de cada caída,y esta pasión no me abandona.

Sakkarah

 

Amor medieval.

Amor medieval.

La Edad Media fue una época excéntrica, y el amor medieval todavía no hay quién lo entienda. Un buen ejemplo es el caso de las tres parejas más famosas del medioevo: Laura y Petrarca; Dante y Beatriz; Abelardo y Eloísa.

No se sabe quién fue Laura, ni siquiera se sabe si realmente existió. Algunas versiones afirman que sí, pero que ya estaba casada cuando Petrarca la conoció. Otras versiones, conscientes de cuánto ambicionaba Petrarca ganar la corona de laureles otorgada a los poetas famosos, indican que "Laura" no es otra cosa que una abstracción de la palabra "laurel".

"Beatriz", proveniente del vocablo latino "beata", también es un símbolo: identifica a la salvación cristiana. Dante vio por primera vez a Beatriz Portinari cuando ambos tenían nueve años. Desde ese día toda su vida literaria (incluida su obra maestra: La divina comedia) giró en torno a Beatriz, a pesar de que la vio pocas veces, ambos se casaron con personas diferentes, y ella murió a los 24 años de edad.

Es un hecho atroz: dos de las más famosas parejas de amantes medievales no fueron amantes, no se tocaron un dedo, nunca hicieron el amor. Pero el tercer caso, el de los amantes más desgraciados de todos los tiempos, es una historia de amor-horror tan intenso, que pocas veces puedo recordarla sin espanto.

Abelardo fue un joven y famoso teólogo francés del siglo XII, profesor de la catedral de Notre Dame, en París. El canon de la catedral lo contrató para que diera clases privadas a su hermosa sobrina Eloísa, quien contrario a la costumbre de una época en que las mujeres no iban a la escuela, a los 17 años de edad sabía teología, filosofía, griego, hebreo y latín.

Cometieron el error de enamorarse, a pesar de los planes del tío de Eloísa de casarla con un importante aristócrata. Se fugaron a las tierras de Abelardo en Bretaña, contrajeron matrimonio y tuvieron un hijo. Sin embargo, el tío de Eloísa no pudo perdonar a Abelardo, a quien acusaba de seducción. Para vengarse, este funcionario eclesiástico contrató a un grupo de matones. Entraron de noche a la casa de Abelardo. Mientras dormía, soñando tal vez con su hermosa Eloísa, lo sujetaron con las piernas abiertas y lo castraron con un cuchillo boto, a sangre fría. Cada vez que me acuerdo, me sudan las manos.

Una vez pasados los primeros días de dolor insólito, Abelardo comenzó a sumirse en una gran depresión. Miraba en el espejo y veía una abominación, un ser despreciable, algo así como la mitad de un hombre. Eloísa, joven aún, protestaba ante el mundo y ante Dios; se negaba a aceptar esta pavorosa mutilación de su amado y dulcemente le repetía que seguiría queriéndolo toda la vida. Abelardo, finalmente, decidió meterse a monje, a pesar de las protestas de su bella mujer: no tenía sentido permanecer en el mundo.

Este es sólo el comienzo de la larga y muy hermosa historia de Abelardo y Eloísa. Aunque a ella no le quedó más remedio que meterse a monja también, pasó el resto de su vida desesperadamente enamorada de Abelardo. Nunca dejó de amarlo. Tampoco perdonó jamás a su tío, ni a la iglesia, ni a Dios, por la cruel mutilación que le había robado la felicidad. Abelardo más o menos se resignó, se adormeció, llegó a afirmar que su tragedia era un merecido castigo divino: había pecado con Eloísa. A Eloísa, en cambio, le ocurrió lo contrario: cada día se sentía más rebelde contra el mundo y crecía más su angustia. Sus cartas reflejan la desolación de una mujer atormentada hasta el final de sus días. Dice la leyenda que Eloísa, monja y abadesa de su convento, murió maldiciendo a Dios: nunca se resignó a vivir sin su amado Abelardo.

También dice la leyenda que Eloísa, a punto de morir en el año 1164, pidió que la enterraran con su marido, quien había muerto antes. Al abrir la tumba, el cadáver de Abelardo levantó los brazos y abrazó a su querida esposa.

Actualmente estos desgraciados amantes están en el célebre cementerio Père Lachaise de París. A pesar de que han transcurrido más de 800 años, la gente todavía se acuerda de ellos y lleva flores a la tumba. Yo les llevé dos rosas blancas en el invierno de 1985.

Visto el caso de las tres parejas más famosas del medioevo, es inevitable concluir que la Edad Media fue una época bastante excéntrica, y que el amor medieval no hay quién lo entienda. Es decir, las cosas no han cambiado mucho.

Luis López Nieves

La aventura.

La aventura.

La aventura de una noche
en el imposible de las estrellas.
Humedad de la fruta
que me recuerda tus besos.
Ternura de una mano experta.
Eclipse eterno
con temor a interrumpirse.

Mis piernas de bailarina danzan
la magia misteriosa del descubrimiento.
Tu olor,
que me pierde en sensaciones nuevas.
Escalofrío de pasión
en la utopía de tu cuerpo

La duda cae como un vestido,
mis pies firmes
ya descansan sobre el.
De puntillas,
rozo la punta de tu nariz con mis labios,
y penetro en tu mirada
donde ya solo existe el remolino sensual
que amalgama nuestra piel.

No tengas prisa, amor,
que el amanecer espera.

Sakkarah

Yo hago...

Yo hago...

 Yo hago lo mío y tú haces lo tuyo.

No estoy en este mundo para llenar tus expectativas

Y tú no estás en este mundo para llenar las mías.

Yo soy yo y tú eres tú.

Y si por casualidad nos encontramos, es hermoso.

Si no, no puede remediarse.


Fritz S. Perls

Con tus palabras.

Con tus palabras.

Con tus palabras vas recomponiendo mi rota estructura, poco a poco, muy despacio vas devolviéndome el hálito de vida que se me fue. Me quedo escuchando una voz que no tiene sonido.

Nunca llega la mágica palabra, la que no se sabe si quedará para siempre sólo suspendida en el ambiente. Mi condición impaciente siempre me pierde. Nerviosa en las esperas no puedo salir a buscar lo que no tengo.

Ahora pienso en ti y se me vienen todas las injusticias de la vida de golpe. Quisiera atrapar una estrella para ponerla en tu vida, pero vuelo bajo.

Eres brisa fresca de amaneceres,.rocío sobre una hoja muerta de otoño. Y yo deseo que la lluvia de vida escampe para que quedes perdido en los colores del arco iris.

Sakkarah

Estoy allí.

Estoy allí.

Estoy allí,
donde todo se confunde,
donde se tiene la impresión
que todo es infinito,
en el horizonte

Un extenso azul me envuelve,
sinuoso, como una gasa;
mientras,
yo juego en el éter.

Un sueño,
es tan solo una línea
que roza el cenit.
Como si fuera un abanico,
lo abro,leo la quimera,
y decidida,
hoy doy el primer paso.

La aves tienen el cielo,
yo tengo un camino de tierra y flores.

Sakkarah

En mis ojos...

En mis ojos...

En mis ojos una letra lejana,
En mi oído la nada.
En mi mente el recuerdo hermoso,
El antes de un adiós.

Caminan de luto bajo un cielo frío
Se hacen bultos ante ojos cegados de indiferencia
Las flores mueren de hastío entre el verde

Un paisaje siempre lejano,
Un horizonte donde no amanece
Un cuerpo que camina en soledad

En el altar dormita el ídolo
A sus pies la sangre de quién se arrodilló,
y el calendario sin días.
Soledad callada.

El incienso ocupa la estancia del amor
En espera de un Oráculo
hay un alma muerta

Sakkarah

Amapola

Amapola

Amapola perdida
entre las espigas que mece el aire.
Aun escondida
te dejas ver por tu color intenso.
Sencillo cuerpo que refulge a los ojos del ave
que corre a posarse cerca para poder admirarla.

Sólo la lluvia te acaricia la piel desnuda,
y en su sonido sordo
deja que escuches una plegaria de amor.

Te meces en sensual baile que enamora al sol,
y en su rayos te enredas hasta tu perdición.

Sakkarah

¡¡FELICES FIESTAS DE NAVIDAD!!

¡¡FELICES FIESTAS DE NAVIDAD!!

In-Grid - In-Tango


Me lo prometiste,
y te creí

Me prometiste
el sol en invierno y un arco iris,
me prometiste
la arena dorada, y una postal,
me prometiste
el cielo y la tierra y una vida llena de amor,
me prometiste
tu corazón, tu sonrisa,
pero lo que tengo sólo son gestos.

Me lo prometiste,
y te creí

Me prometiste
el caballo alado que nunca tuve,
me prometiste
el hilo de Ariane, pero lo cortaste,
me prometiste
las notas de Mozart, no platos rotos
me prometiste
que sería tu reina,
y he tenido por cetro una escoba.

Me lo prometiste,
y te creí
estás perdido-do-do-do-do-do...
estás perdido-do-do-do-do-do...

No sé lo que pasa
pero sé porqué
me llaman
"señorita sin suerte".

¡Me lo prometiste!
¡Me lo prometiste!
¡Me lo prometiste!

Estás perdido-do-do-do-do-do...
estás perdido-do-do-do-do-do...

¡Me lo prometiste!
¡Estás perdido!
¡Me lo prometiste!
¡Estás perdido!

Pequeño demonio.

Pequeño demonio.

Pequeño demonio rojo que salta en mi oído con voz de arcángel, y ante mi vista hace que las letras bailen una danza macabra que me enamora. 

Esclava soy de unas apariciones, con el corazón y las manos sujetas, que no se escape la caricia. En espera incierta me consumo, sabiéndome enamorada de la nada. 

Esta cadena invisible y silenciosa me hace caminar despacio. Paseo por los pasillos del desamor, tan oscuros y conocidos.

Sakkarah

Nunca...

Nunca...

Nunca se sabe donde parará nuestro motor. En qué momento nos dejará de impulsar, ni por que clase de avería cesará. Todos lo sabemos, pero lo obviamos.

Si supiéramos la fecha, ¿Qué haríamos? Quizá la inquietud nos paralizase, o querríamos hacer tantas cosas que dejamos olvidadas, que no sabríamos por donde empezar.

Puede que tenga sólo dos días para vivir, y no debería buscar oscuridad, pudiendo hallar luz. ¿Por qué dirigirme a la tristeza, cuando debo reír?

No quiero seguir tambaleándome en las dudas, sólo necesito seguridad.

Sakkarah

Ondas...

Ondas...

Ondas que vibran de amor, vagan en el espacio.

No se sabe el lugar en el que quedarán ubicadas,

si se incrustarán en la piel de cualquier ser,

si rebotarán en una pared

llenando el suelo de partículas invisibles en el estallido...

Quizá las absorba el  rayo en su haz de luz. 

Lluvia de besos que aumenta la sed en los labios,

ronroneo del estómago,

tierna mirada al horizonte,

zarza que enreda el amor entre sus finos ramajes,

amanecer suspirando.

Sólo tú.

Sakkarah

We Don't Need Another Hero .


Out of the ruins
Out from the wreckage
Can’t make the same mistake this time
We are the children
The last generation
We are the ones they left behind
And I wonder when we are ever gonna change it
Living under the fear till nothing else remains

We don’t need another hero
We don’t need to know the way home
All we want is life beyond the thunderdome

Looking for something we can rely on
There’s got to be something better out there
Love and compassion, their day is coming
All else are castles built in the air
And I wonder when we are ever gonna change it
Living under the fear till nothing else remains
All the children say

We don’t need another hero
We don’t need to know the way home
All we want is life beyond the thunderdome

What do we do with our lives
We leave only a mark
Will our story shine like a life
Or end in the dark
Give it all or nothing

Citas

Citas

¡ Todo lo que existe y no necesito !.

Aristoteles

Podran golpearme, romperme los huesos, matarme, tendran mi cadaver, pero no mi obediencia.

Mahatma Gandhi

Siempre una obediencia ciega supone una ignorancia extrema.

Jean Paul Marat

No confundas la paciencia,coraje de la virtud, con la estupida indolencia del que se da por vencido.

Mariano Aguilo

Todo le llega a quien sabe esperar.

Henry W.Longfellow

Oda

Oda

Para ser grande, sé entero: nada
Tuyo exageres o excluyas.

Sé todo en cada cosa.

Pon cuanto eres

En lo mínimo que hagas,

Por eso la luna brilla toda

                              En cada lago, porque alta vive.

Fernando Pessoa

Winter I

Una cara...

Una cara...

Una cara que con seguridad al verla te hubiera pasado desapercibida, aquí se puede convertir en el arcano de todos tus sueños. Encima le pones mil máscaras diferentes que le representan según aviva o no tus sentimientos. La imaginación se apodera de una figura inexistente para darla vida.

Pones amor a la nada, a los impulsos de un sentimiento que vierte palabras, y lo haces tu universo, tu lugar sagrado donde sublimas y tamizas todos los defectos que le hallas.

Después, cuando apremia el trabajo, despiertas en esa loca angustia que te hace saberte derrotada, sola. Tan solo eres una estatua fría amparada al calor de mucha gente. Hielo difícil de gotear esperanza. No existes ya, no eres nada.

Sakkarah

Elctricistas


Ven, acércate más
que te quiero tocar,
estar cerca de ti.

No, no me digas que no,
que te da miedo sufrir,
sentir algo por mí.

Ven, sube a mi nube,
yo te estaré esperando,
flotando, gozando
del éxtasis de estar aquí.

Ya ves que si no tienes valor
nunca sabrás lo que hay dentro de ti.
No, no te creas que yo no he estado
también ahí esperando salir.

Ven, sube a mi nube,
yo te estaré esperando,
flotando, gozando
del éxtasis de estar aquí.

Ven, sube a mi nube,
yo te estaré esperando,
flotando, gozando
del éxtasis de estar aquí.

Es un problema eléctrico
que sólo afecta al corazón.
Comienzo la investigación,
somos alquimistas, animistas,
sobre todo electricistas.
Somos alquimistas, animistas,
sobre todo electricistas.

Ven, sube a mi nube,
yo te estaré esperando,
flotando, gozando
del éxtasis de estar aquí.

Ven, sube a mi nube,
yo te estaré esperando,
flotando, gozando
del éxtasis de estar aquí.

Ven, sube a mi nube,
flotando en éxtasis,
flotando, gozando,
flotando en éxtasis,
flotando en éxtasis.