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Sakkarah

Mi poesía

Mil naufragios.

Mil naufragios.
Mil naufragios para llegar a tus playas
El impalpable susurro de la brisa te trae a mí
Y en un océano de pasión me cubres
En las resacas de la vida te encontré
Soy un puñado de arena que se desliza en tus manos.
 
 
Sakkarah

Suspiro

Suspiro

Suspiro de un instante,

y mi mirada sigue plana, allí en el horizonte.

Quiero trepar a la copa del árbol,

donde el amor no me alcance.

Mi cadera ceñida de soledad,

y mi espalda alada en la huída.

Voy a derribar las torres

que alzaron el sentimiento a mi corazón.

La danza empieza para romper el embrujo,

mientras mis ojos, otra vez, se clavan en su palabra.

En tanto lo asolo, tu mano alcanza la puerta de mi corazón

Sakkarah

Con fina lluvia

Con fina lluvia

Con fina lluvia se derrite el hielo,

y esta tierra queda hecha pasto fértil.

Siempre luz, aurora, color y sol.

 

Sólo es angustia su ausencia.

Témpano gris entre vivo fuego.

En alga me convierto para enredar su piel,

en ese mar seco de gramíneas.

En la quietud de cada día, le amo en silencio.

 

Él es paisaje en lo yerto.

Una mancha de color

sobre fino papel transparente.

Naranja amanecer es mi nostalgia.

Mi figura, una estatua a la esperanza.

Sakkarah

Hoy te soñé.

Hoy te soñé.

Hoy te soñé al cerrar los ojos,

y allí dejé guardada tu imagen.

Ahora voy a vivir, pero después vuelvo.

Sé que no te puedes escapar,

te anudé con espumas de mar.  

Ya mis oídos están saturados

de ruidos de coches, de palabras vacías,

de las sirenas de las fábricas de soledades;

pero poco importa.

Aquí estoy otra vez a tu lado,

y la armonía de tu voz me envuelve

hasta llegar al dulce sueño.  

Despertar.....debo despertar,

pero no me olvido

de prenderte a mi pensamiento

con imperdibles de estrellas.

Sakkarah

Es dulce...

Es dulce...

Es dulce y suave.
Su corazón está lleno de ternura.
Su palabra es caricia para el alma
y....tan lejano.....

Es gigante del sentimiento,
duende de bellos susurros,
un misterio de pasión
y ....tan ausente...

Mi amor es mirar una estrella
que pertenece a un universo.
Nube deshecha en lluvia
que para en río lejano.
Sol que se esconde
acariciando otros cerros.
Luz de plata, de luna
que no alumbra mi sueño.

Mi amor partió en un tren
con billete de ida y yo...
no puedo esperar su regreso

Sakkarah

He tejido...

He tejido...

He tejido tu imagen con hilo de seda,

delicadamente, hasta amarte.

Ahora que eres el tapiz de mis manos,

la brisa te dio alas.

Te miro perdido en el horizonte,

camino de hacerte alfombra de otros pies.

Un suspiro callado de derrota,

se escapa al decirte adiós.

Afortunadamente,

tú no puedes ver mi mano acostumbrada a la ausencia.

Sakkarah

Tras la mentira.

Tras la mentira.

Tras la mentira vino un galimatías de sensaciones que se anudaban.

Representaciones y emociones

abocaron a una explosión que ha dado lugar a la calma.

El palido sol preside el cielo,

se enmohece el amor como diamante incustado en el recuerdo.

Duerme el deseo un sueño plácido de infinito,

mientras subo los peldaños de la escalera misteriosa.

Sakkarah

Mi brazo...

Mi brazo...

Mi brazo se extiende abarcando tu contorno.

Recorriendo tu vientre

que se hace suave al contacto de mi piel 

Sobre tus hombros mis dedos juegan con tu vello, 

mientras muy pegada a ti,

mi cuerpo se estremece. 

Al caer la tarde nos sorprende en una locura,

y como ave enjaulada retorno a casa.

La oscuridad del cielo anuncia tu ausencia

Y besa la orilla de la tierra

en recuerdo de tus labios. 

Me hace sentir el roce en mi boca

que solo se abre, silenciosa,

musitando tu nombre. 

Leve el peso de tu cuerpo sobre el mío.

Enorme el peso de las horas

que transcurren cuando de ti me separo.

Sakkarah

Hoy inventamos...

Hoy inventamos...

Hoy inventamos el sol del atardecer
y el calor del invierno.
Las caricias caían en gotas de perlado sudor
Eternos minutos del que no quiere gastar el tiempo.
Hoy mis brazos contenían el amor,
mis ojos te soñaban de cerca

La súplica del deseo dejaba sonar la melodía en tu oído.
Hoy recree tu vida en mi cuerpo
y el sentido se perdió diluido en lavas de sentimientos.
En mis pupilas quedó la pregunta de lo inacabado
y la pasión clavaba alfileres hasta el corazón

Sakkarah

Llamaba al amor.

Llamaba al amor.

Llamaba al amor,

al que se adueña de la vida y la posee.

Al que no aprisiona y va atado en lazo libre.

Al que un hecho puede  romper la lazada,

y un hecho puede abrasar haciendo que arda 

Amor que se alimenta

en su propio recuerdo sin precisar otro..

Amor de viene y va, y siempre me quedo. 

Expresión que crece y nunca mengua.

Cuya distancia es cristal

que hace presente al otro siempre.  

Amor de cambios, renovado siempre.

Tierno como una bandada de gaviotas.

Beso soñado. 

Caricia de sol en el invierno,

nube de agua que da paso a un arco iris.

Amor, yo lo llamaba,

y se hizo silencio una mañana. 

Sakkarah

Tormenta

Tormenta

Tormenta de fuego en mi pensamiento.

Pasos sin dirección, firmes, hacia lo desconocido.

Un disco gira con sus palabras.

Agua, resbalando en mi piel, aquellos sus detalles.

Se impacienta la luna en mi espera,

me precede el ansia sin llegar.

Diluida en nácar por la demora,

En el ostracismo de la nada.

Cada noche se alza fantasmagórica.

Sakkarah

Galopaba.

Galopaba.

Galopaba el corazón hasta llegar al claro de luz.

Allí cedió al paso descabalgando locuras. 

Torcidas líneas desviaban el amor de su sendero hermoso,

de su volar hacia la llanura. 

Tu voz resonó haciendo eco en mi alma.

La llamada a la razón del sentimiento perdurable. 

La nube gris escapa y llega a mi la euforia de la vida. 

El río cobra vida reflejando tu rostro en aguas cristalinas.

La cascada salpica despertándome de nuevo.  

Una lluvia de estrellas roció esta noche mi sueño.

Hoy alcanza el trote este corazón seguro. 

Sakkarah

En mi encuentro.

En mi encuentro.

En mi encuentro con tus ojos,
el silencio se convierte en melodía
del canto de la naturaleza.
Se me pone un nudo de sueños en el estómago,
Lo prohibido pierde todo sentido,
es un viaje hacia la libertad.
Las aguas corren rápidas
queriendo salpicar de amor la ribera

El deseo me inunda de sensaciones
que rompen en mi piel
como las olas en los acantilados,
y la ternura se deja caer como rocío
sobre un pétalo de flor silvestre.
Una llama viva se prende en mi corazón
haciéndolo arder atormentado en tanta actividad

Mi alma se entrega como rama de otoño,
desnuda en espera de una primavera
de amor de tu corazón.
Con tus maneras tan rebeldes y tan mías,
tan libres...tan tuyas...

Sakkarah

Los días...

Los días...

Los días se suceden, mueren y nacen.

Un sentimiento sin nombre queda fijo en mi corazón,

al que ya jamás bautizaré. 

Mato los  recuerdos guillotinándolos ,

y sofoco los rescoldos.

Una manta fría tiendo sobre mi alma. 

La sangre bombea, y viaja, rosa, por las arterias.

Ya perdió su color, su consistencia.

El corazón recobra el ritmo,

diferente, lento, ausente. 

El tiempo, sólo el tiempo me liberará de mi misma.

Sakakrah

Ondulante...

Ondulante...

Ondulante dolor que espejeas en la piel como el agua

Ya no hay fortalezas en el alma, y la ciudad fue tomada

El sendero amplio y abierto, llega hasta la nada

Todo fue devastado, y ya ni humea la contienda

Yo, que fui fiel, ahora soy infiel en el olvido.

Sakkarah

Tu verbo.

Tu verbo.

Despacio, tu palabra penetró la roca
en la que fui esculpiendo mi corazón
Unos versos desmoronaron mi fuerza.
Desataste las alas
que batirán sin tregua hasta encontrarnos.
Hoy quiero devorar la vida, que se me hace corta
Desde la fantasía tendí un puente que atravieso,
con apacibles pasos, a tu encuentro.
La luz traspasa las ranuras que quedaron en mi alma.
Mi cuerpo se eleva dando un saldo al día.
Me guía la melodía de tu verbo

Sakkarah

Veneno.

Veneno.

Veneno en el pensamiento, en la palabra,

y la necesidad de apartarse de todo.

Miedo al silencio y la soledad recomendadas.

 

Se cayó la ilusión como aceite desparramado.

Resbaladizo el terreno que ya piso.

 

¿Cómo sellar unos labios que gritan?

¿Cómo silenciar lo injusto?

Arde la palabra, y sale sin juicio, sin concierto.

Tras ella el corazón.

 

Licor que abrasa, este trago de amor.

Sakkarah

En el olvido.

En el olvido.

Cada lágrima que tu derrames
será un estremecimiento que sentiré en la distancia.
Con mi mano halada la secaré sin dejarla resbalar.
Como brisa, te sujetaré en tu vuelo por los sueños.
Seré luz sobre la nieve cuando sientas que tu corazón se enfría.
Como el sol acamaré tus sentimientos como campos de espigas.
Seré lluvia en la sequedad de tu sentir.

Cada mañana sentirás en tu rostro mi caricia.
Mariposa de vivos colores me tornaré en tu risa.
Y esa estrella olvidada, la irisada,
velará junto a mí siempre por ti.
En esta eterna distancia que pusiste, allí estaré.

Sakkarah

Tú.

Tú.

Tu piel de caricia, pluma de ave, alas de amor.

Chorro de fuente, labios húmedos, beso.

Incandescente, fuego, apasionado.

Luz, amanecer, sueño.

Rumor de entraña, mariposa traviesa, sensación.

Camino, viaje, eterno amor.

Lujuria, hambre, atlético cuerpo.

Rocío, amapola, hierba, tendido.

Rama, nido, mi vida, tú.

Sakkarah

El aire...

El aire...

El aire va y viene,
atraviesa el mundo,
abarcando el tiempo;
pero siempre vuelve
en ráfaga de amor.

Río de sentimiento
que corre apasionado
hacia un mar de dicha,
aunque lo apresen
en lagos de ternura.

Fuego que quemó mi piel,
y en ascuas
mantiene vivo este corazón

Tú en mi, a mi lado,
conmigo, amor.

Sakkarah