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Sakkarah

La costa.

La costa.

Marte era una costa distante y los hombres cayeron en olas sobre ella. Cada ola era distinta y cada ola más fuerte. La primera ola trajo consigo a hombres acostumbrados a los espacios, el frío y la soledad; cazadores de lobos y pastores de ganado, flacos, con rostros descarnados por los años, ojos como cabezas de clavos y manos codiciosas y ásperas como guantes viejos. Marte no pudo contra ellos, pues venían de llanuras y praderas tan inmensas como los campos marcianos. Llegaron, poblaron el desierto y animaron a los que querían seguirlos. Pusieron cristales en los marcos vacíos de las ventanas, y luces detrás de los cristales.

Esos fueron los primeros hombres.

Nadie ignoraba quiénes serían las primeras mujeres.

Los segundos hombres debieran de haber salido de otros países, con otros idiomas y otras ideas. Pero los cohetes eran norteamericanos y los hombres eran norteamericanos y siguieron siéndolo, mientras Europa, Asia, Sudamérica y Australia contemplaban aquellos fuegos de artificio que los dejaban atrás. Casi todos los países estaban hundidos en la guerra o en la idea de la guerra.

Los segundos hombres fueron, pues, también norteamericanos. Salieron de las viviendas colectivas y de los trenes subterráneos, y después de toda una vida de hacinamiento en los tubos, latas y cajas de Nueva York, hallaron paz y tranquilidad junto a los hombres de las regiones áridas, acostumbrados al silencio.

Y entre estos segundos hombres había algunos que tenían un brillo raro en los ojos y parecían encaminarse hacia Dios...

Ray Bradbury

12 comentarios

Sakkarah -

Jajaja, Blue, me da que te mintieron.

Un beso azul para ti.

Blue Lennon -

Pues no que las mujeres son las que son de Marte única y exclusivamente. He vivido engañado XD.

Muy bonito relato.

Saludos azules

Sakkarah -

El apellido es parecido...

Un beso, Kali.

kali -

Me gusta como canta, lo que no sabia era que escribia tan bien

Kali

Sakkarah -

Jajaja. Ktheryn, muchos besos, guapa. Me alegro que te guste.

ktheryn -

Impecable tu gusto... también me encanta Bradbury, claro que vos me encantas más, me pones a soñar...
un beso

Sakkarah -

Gracias por pasar, lector, cuando tu quieras. Es de Bradbury.

Muchos besos con cariño.

Espero que los exámenes te salgan muy bien.

un lector anonimo -

Hola,

Me ha gustado mucho tu historia, es verdaderamente hermosa, siento haber tardado tanto en pasarme pero estos días he tenido mchos exámenes… Y bueno… ya sabes… aunque no se apruebe quitantucho tiempo.

Con cariño,
Un lector anónimo

Sakkarah -

Me alegra que te guste, Gemmin.

Muchos besos.

GemminI -

Genial siempre Bradbury, uno de mis escritores favoritos.

Gracias Sakkarah por el relato.

Sakkarah -

Pues nada muy fácil de Marta y de Marte.

Besitos iguales, profesor.

jnj -

Traes al Ray Bradbury de Marte y, para mí, desde el año pasado, Ray Bradbury es el de Marta, una estupenda alumna de bachillerato a la que daba clases el curso anterior.

Besitos colonizadores.