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Sakkarah

En la noche.

En la noche. En la noche, mi pensamiento hacía que mi vista se dirigiera a una pequeña luz, una llama que se iba extinguiendo. Unos labios soplaban cada día para apagar la fogata de ese amor. Seguidamente, sus pasos se encaminaban hacia una escalera de caracol, estrecha. Lentamente iba bajando los peldaños que la descolgaban de la pasión. Sus pies llevaban el peso del que parte sin ganas, del obligado por las circunstancias a emigrar de sí mismo, de su propia vida.

Dios amor con cara ambigua que se va difuminando. Hoy con mis dedos voy cerrando tus párpados. Despojándote de tu túnica, te desnudo para ver la crudeza de tu realidad esquiva.

El hálito de una mariposa en mis alas para el vuelo que me aleja de la adoración.

Sakkarah

2 comentarios

Sakkarah -

Sí, a veces, Homero, no queda otro remedio.

Un beso.

Homero -

La decisión de abandonar un barco que se hunde es tan importante como abordar el barco cuando zarpa al destino que escogimos. Alejarse de la adoración no lo hace menos sensible. Un beso. H.