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Sakkarah

Cuando las cosas se ponen mal...

Cuando las cosas se ponen mal...

Cuando las cosas se ponen feas... es tiempo de calma. De pararse, mirar alrededor y entender por qué las cosas están siendo como son. Si vemos la solución clara, adelante a por ella; pero si por el contrario está todo enmarañado, lleno de luces y sombras, y no se ve la luz al final del túnel... sólo se ve el túnel, entonces ya no solamente debemos parar, si no sentarnos, fumar si fumamos, hacer aquello que siempre estamos postergando, o ir a ver cuánto han crecido las macetas que tenemos y que hace mucho tiempo ya que ni regamos.

Las palabras se las lleva el viento... o se pierden en un papel... o se diluyen en un foro borrado. Los sentimientos, esos que hacen que el túnel sea tan negro, deben dejarse en reposo como si de una hierba aromática se tratase, para que desprendan un poco de su olor, de su sabor... de su fuerza. Y entonces y sólo entonces es cuando hay que probar si están bien de azúcar, o de sal, o de pimienta. Que para gustos: los colores.

Y sentados en medio del túnel, negro y oscuro como la boca de un lobo, y a solas con nuestros pensamientos: esos fantasmas que a veces nos trastornan, debemos caminar hacia adelante con la mente, para aprendernos el camino y no tropezar, tanteando paredes para no hacernos daño e intentando esa intuición que nos llevará de nuevo a la luz.

Alguien dirá que todo éso es muy bonito, pero pura teoría. Que la práctica es otra cosa... porque duele, y mucho. Y tendrá razón. Duele mucho. Pero cada día que pasa es uno menos de vida. Aunque también es uno más lejos de...

Qué hacer entonces?. Quien lo sepa que lo diga, porque a mí se me acaba la noche.

Chesana

11 comentarios

Sakkarah -

Sí, Julio, hay que intentarlo una y otra vez. Se va aprendiendo, a veces, de manera lenta, pero se aprende.

Un beso.

Julio -

Lo mejor creo es disponer de un procedimiento para ponernos bien. Si a pesar de eso, porque nor hemos olvidado de algún ingrediente, las cosas se ponen mal, habrá que pensar en qué hemos fallado y volver a aplicar el procedimiento.

Un abrazo

Sakkarah -

Si me gustan los relatos cortos, Narbona. Gracias por pasarte. Un beso.

narbona -

Gracias por pasarte por mi sitio, espero que gustes de los relatos cortos que en el inserto. He descubierto tu página. Pasaré por aquí. Besos.

Sakkarah -

Asi lo veo yo, Gea.

Otro beso para ti.

Sakkarah -

Pau, este es el escrito de una amiga...

Sí escribo muchom pero este está en el apartado amigos.

Gracias por tus palabras, sólo soy joven de espíritu.

Muchos besos, guapo.

Gea -

Es interesante el dilema que plantea Chesana. Interesante porque todos podemos reconocernos en él en un momento u otro de nuestra vida.

No hay una solución exacta ni un consejo suficientemente apropiado. Nosotros mismos, ante ese mismo túnel, podemos ser capaces de intentar atravesarlo de manera distinta.

Cada momento, cada situación, nos añade o nos resta fuerzas. No siempre podemos controlar. Somos humanos.

Un abrazo para ti y otro para Chesana.
Gea.

pau -

Tu productividad es alucinante, amiga mía.
Además haces gala de una madurez extraordinaria, y por otro lado juraría que eres muy joven.
Me estoy metiendo donde no me llaman... ja ja.
Vaya lío.
Un abrazo y descansa

Sakkarah -

El escrito es de Chesana, y vosotras dáis otras soluciones también.

Todas son interesantes, pero siempre es difícil llevar los consejos a la práctica, aunque hay que intentarlo todo.

Besos, Jazmín y Angelsinalas.

angelsinalas -

Lo mejor ante la adversidad, es ser como el junco, flexible. Porque así cuando viene una tormenta nos podemos moldear y doblar, y pasará la tormenta y seguiremos donde mismo estabamos, y no nos habremos roto; cosa que si somos rígidos ante una tormenta nos romperemos, y nada habremos conseguido.
Esto es parte de la filosofía de Tao y funciona.

Besos.

jazmin -

Yo diría que esos momentos en que estás en el tunel ocupes tú mente en otras cosas... Doler? duele, y mucho. Pero como la noche está ya encima te diría que dijeras"mañana será otro día", eso parece que no, pero funciona y quizás mañana veas las cosas de diferente forma. Seguirá doliendo, pero... quizás tengas algún motivo por el que sea un día en que no veas ese tunel tan negro.

Un abrazo, Sakki